El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) lleva casi dos años de vigilar “a ciegas” algunos de los volcanes activos de la región del Pacífico del país, la más poblada.
Esto porque desde mayo de 2008 la tormenta tropical Alma, la primera de ese año, destruyó las casetas que protegían las cámaras web que “observaban” los volcanes San Cristóbal, Telica, Cerro Negro y Momotombo.
Las cámaras no son un instrumento de vigilancia decisivo para el monitoreo del Ineter, ya que la institución cuenta con una mejor tecnología para seguir el comportamiento de los volcanes, según la sismóloga Martha Herrera.
No obstante, las cámaras complementaban los sistemas de alerta temprana ante erupciones de algunos volcanes activos, por medio de la vigilancia visual de las columnas de humo en tiempo real.
Otra de las ventajas que ofrecían las cámaras web del Ineter es que cualquier persona podía observar los volcanes más activos a través de sus lentes, con sólo entrar a la página www.ineter.gob.ni, y así saber cómo estaba la situación en los departamentos (como Chinandega, León, Managua y Rivas), bajo riesgo de erupción.
Herrera confirmó que la tormenta tropical Alma dejó sin vigilancia visual al Ineter, la que aún no se restablece por falta de presupuesto.
Alma impactó la ciudad de León con vientos sostenidos de 100 kilómetros por hora y rachas superiores a esa velocidad. Esto, más las lluvias, dejaron un saldo de al menos tres personas muertas y más de mil casas y edificios semidestruidos.
Las cámaras web del Ineter estaban instaladas en unas casetas, ubicadas en el techo de la Universidad Autónoma de Nicaragua (UNAN-León), según Herrera. Desde ahí tenían capacidad para “observar” a los volcanes San Cristóbal, Telica, Cerro Negro y Momotombo.
El Ineter cuenta con un presupuesto de 73.3 millones de córdobas para este año, es decir menor en seis millones con respecto al 2009. Aun se desconoce cuánto podría costar la instalación de nuevas cámaras web para la vigilancia de los volcanes.
Las limitaciones económicas también afectaron la vigilancia visual del volcán Concepción, en la isla de Ometepe, Rivas, ya que las dos cámaras instaladas ahí dejaron de funcionar porque un organismo donante culminó un proyecto que permitía realizar dicha vigilancia.
El Concepción registró el lunes cierto repunte en su actividad, que ayer volvió a la normalidad.
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