El norteamericano Eric Volz no contestó la mayoría de las preguntas que en una entrevista electrónica le realizó LA PRENSA, sobre las circunstancias en que ocurrió el crimen de la joven nicaragüense Doris Ivania Jiménez Alvarado, y el juicio que se le está realizando porque es el principal acusado.
Según Volz, las respuestas que no brindó están en su libro “La pesadilla de un gringo” (Gringo Nigthmare, en inglés), que se publicará en abril próximo, y tiene un acuerdo con la editorial que publica el libro de no hablar aún de su contenido.
“Tengo la conciencia limpia. Pero el estrés pos-traumático de lo que viví en la cárcel y la persecución continua por parte de la bancada orteguista (magistrados sandinistas de la Corte Suprema de Justicia, CSJ) me afecta”, dice Volz.
Mercedes Alvarado, madre de la víctima, declaró sobre el libro de Volz que éste solo quiere hacer negocio con la memoria de su hija, Doris Jiménez.
“Esto no se trata de hacer negocio, sino de contar la verdad. Con el libro sale mi voz, la que antes fue silenciada. Estoy ejerciendo mi derecho a mi defensa material, que sea el lector el que a partir de ahora, después de leer mi historia saque sus propias conclusiones. Y al contrario de lo que dice Mercedes, lo que pretendo es que se haga justicia. Ella es la que vendió el honor de su hija”, expresó Volz, contraatacando a Alvarado.
- Eric Volz dijo que no podía responder qué habló con Doris Jiménez Alvarado en las últimas conversaciones que sostuvo con ella, alegando que por el acuerdo con la editorial no podía referirse a detalles que aparecen en el libro que publicará en abril.
El estadounidense no respondió a la pregunta ¿Qué tiene que ver Daniel Ortega en su caso?, ya que de manera insistente él lo menciona en su página web.
Volz se desvincula del norteamericano Kent Ross, quien según el policía Silvio Aguirre sabía la verdad sobre el crimen de Jiménez Alvarado, y de acuerdo con Mercedes Alvarado ambos extranjeros eran amigos, porque hay fotos de su hija en una propiedad de Ross, quien no permitía la entrada a su casa de extraños. Tampoco quiso decir quiénes son los asesinos de Doris Ivania Jiménez.
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CONTRAATACA
El norteamericano dice que tiene información de que a Mercedes Alvarado le pagaron 50 mil dólares para dirigir y promover una campaña en su contra. “El libro detalla esto”, dice Volz.
“Me lo tendrá que probar, quién me dio ese dinero”, dice Alvarado, quien explicó que ella tenía 85 mil dólares reunidos entre su negocio y un dinero ahorrado en una microfinanciera y prefirió quedar “en la calle” pero nunca aceptó dinero de nadie para los gastos que le implicó la muerte de su hija en el aspecto legal.
El juicio por el crimen de Doris Jiménez está en su tercera etapa, en casación en la Sala Penal de la CSJ, y existen posibilidades de que todo el proceso se anule y se ordene hacer un nuevo juicio en este caso.
Volz dice que estaría dispuesto a someterse a un nuevo proceso en Nicaragua, sólo si el Poder Judicial está libre de las influencias de los partidos políticos.
“Primero, ya me estoy sometiendo a un nuevo proceso en la Corte Interamericana (de Derechos Humanos, CIDH), y respetaré y actuaré lo que diga la Corte Interamericana. Segundo, de anularse el proceso en Nicaragua, me sometería a un nuevo proceso siempre y cuando en Nicaragua se me den todas las garantías para el respeto de mis derechos, eso implica un cambio en el Sistema Judicial, el que debe de dar muestras de independencia de los partidos políticos y que actuará con objetividad, no basado en la desinformación de algunos medios”, expresó Volz.
La embajada de los Estados Unidos realizó un beligerante papel para que Volz recuperara la libertad, y pidió al Gobierno de Nicaragua que cumpliera con la orden de libertad que emitió el Tribunal de Apelaciones de Granada. “La embajada (de Estados Unidos) solamente hizo lo que tiene que hacer con cualquiera de sus compatriotas, no hay nada de extraordinario en la actuación de Embusa, solamente pidieron respeto a mis derechos y en consecuencia que se respetara la sentencia”, dice Volz.
El norteamericano alega que los nicaragüenses se sorprenden de la actuación de la embajada de Estados Unidos porque “en Nicaragua no existe esa ‘cultura jurídica’ de que los ciudadanos nicaragüenses sean representados por sus autoridades diplomáticas en el extranjero”.
FUE FOTÓGRAFO EN IRAK
Volz admite que fue fotógrafo en la guerra de Irak, pero niega que sea un agente de la CIA o que su progenitora fuese cercana a un senador estadounidense o alto funcionario de Gobierno de los Estados Unidos, para procurar la ayuda de su país mientras él estuvo preso en Nicaragua.
“Estos son uno de los mitos que a Mercedes, no se qué personas, le han formado de mí y metido en la cabeza de ella. Ahora hay tantos mitos de Eric Volz”, manifestó Volz.
Una de las pruebas que la Fiscalía tiene en contra de Volz son los rasguños en el hombro derecho que éste presentaba al ser detenido. La teoría de la Fiscalía es que se los provocó la víctima cuando se defendía. Volz insiste en que las señas en su hombro derecho no son rasguños, sino producto de que cargó la caja de la víctima.
Dice que en su libro aparecerán personajes como Daniel Ortega, el padre de Armando Llanes, el ex comisionado Denis Tinoco, el fiscal Julio Centeno Gómez, Jorge Uriarte, detective de Auxilio Judicial, el viceministro Carlos Najar, la magistrada Alba Luz Ramos, el ex presidente Arnoldo Alemán y la ex secretaria de Estado, Condoleezza Rice, así como agentes de la CIA, el líder de la Contra, Adolfo Calero, asesinos brutales en la cárcel, adoradores del diablo y espías militares.
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