Al menos diez trabajadores, que fueron contratados el año pasado para prestar el servicio de vigilancia y operaciones en los sistemas de agua de la empresa privada Emprosa, adscrita a la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), protestaron y se encadenaron ayer frente al Ministerio de Trabajo (Mitrab), donde denunciaron que fueron despedidos de forma arbitraria.
Los obreros despedidos que decidieron encadenarse de las manos, aseguraron que de esta manera inician una “jornada de lucha”, en tanto el Mitrab no les resuelva su caso y emita una resolución que mande su reintegro inmediato en Enacal, pues aseguran que la empresa aguadora está violentando sus derechos, que están debidamente reglamentados en el Código del Trabajo y que garantizan la Constitución Política de la República de Nicaragua.
Los ex trabajadores manifestaron que también están exigiendo a las autoridades del Mitrab emitan el aval y la certificación correspondiente del recién formado Sindicato Leonel Rugama, que aglutina a todos los trabajadores operadores de pozos y vigilantes que están contratados en Emprosa, y que está adscrito a la Central Sandinista de Trabajadores José Benito Escobar (CST-JBE).
APROVECHAN VACío LEGAL
Daniel López, secretario general del sindicato Leonel Rugama, dijo a LA PRENSA, que la protesta se intensificará hoy, ya que aseguró habrá mayor participación de los trabajadores afiliados a esta organización.
“Nosotros llenamos todos los requisitos para conformar nuestro sindicato, pero no tenemos una certificación aún y Enacal aprovechó la situación para suspender a toda la junta directiva de nuestra organización, aduciendo que nos mandaban a ‘reserva’, pero más bien fue una manera para despedirnos de forma indirecta”, indicó.
Jackson Orozco, director de Relaciones Públicas en Enacal, explicó que la empresa aguadora no ha despedido a ningún trabajador de forma arbitraria.
Añadió que hubo trabajadores que laboraron para Emprosa y que estuvieron contratados de forma temporal, por un periodo de tiempo, que fue de uno a tres meses, para sustituir a personal que estaba de vacaciones.
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