Que cada palo aguante su vela

Por Óscar Arias Sánchez.- La de Cancún fue mi última participación en una cumbre internacional. No pretendí despedirme de América Latina ni del Caribe. Los sueños de esta región los llevo atados al centro de mi vida. Pero sí debía despedirme de mis colegas, hermanos, compañeros de viaje. Despedirme de un auditorio que resumía, en un racimo de voces, las esperanzas de 600 millones de personas, casi una décima parte de la humanidad. Es en nombre de esa estirpe latinoamericana que quise y quiero compartir algunas reflexiones. Es en nombre de la prosapia que habita más allá de estas puertas, y que exige de nosotros la osadía de construir un lugar más digno bajo el sol.

A pesar de los discursos y de los aplausos, lo cierto es que nuestra región ha avanzado poco en las últimas décadas. En ciertas áreas ha caminado resueltamente hacia atrás. Muchos quieren abordar un oxidado vagón al pasado, a las trincheras ideológicas que dividieron al mundo durante la Guerra Fría. América Latina corre el riesgo de aumentar su insólita colección de generaciones perdidas. Corre el riesgo de desperdiciar, una vez más, su oportunidad sobre la Tierra. Nos corresponde a nosotros, y a quienes vengan después, evitar que eso suceda. Nos corresponde honrar la deuda con la democracia, con el desarrollo y con la paz de nuestros pueblos, una deuda cuyo plazo venció hace siglos.

Honrar la deuda con la democracia quiere decir mucho más que promulgar constituciones políticas, firmar cartas democráticas o celebrar elecciones periódicas. Quiere decir construir una institucionalidad confiable, más allá de las anémicas estructuras que actualmente sostienen nuestros aparatos estatales. Quiere decir garantizar la supremacía de la ley y la vigencia del Estado de Derecho, que algunos insisten en saltar con garrocha. Quiere decir fortalecer el sistema de pesos y contrapesos, profundamente amenazado por la presencia de gobiernos tentaculares, que han borrado las fronteras entre gobernante, partido y Estado. Quiere decir asegurar el disfrute de un núcleo duro de derechos y garantías fundamentales, crónicamente vulnerados en buena parte de la región latinoamericana. Y quiere decir, antes que nada, la utilización del poder político para lograr un mayor desarrollo humano, el mejoramiento de las condiciones de vida de nuestros habitantes y la expansión de las libertades de nuestros ciudadanos.

No se debe confundir el origen democrático de un régimen con el funcionamiento democrático del Estado. Hay en nuestra región gobiernos que se valen de los resultados electorales para justificar su deseo de restringir libertades individuales y perseguir a sus adversarios. Se valen de un mecanismo democrático, para subvertir las bases de la democracia. Un verdadero demócrata, si no tiene oposición, debe crearla. Demuestra su éxito en los frutos de su trabajo, y no en el producto de sus represalias. Demuestra su poder abriendo hospitales, caminos y universidades, y no coartando la libertad de opinión y expresión. Un verdadero demócrata demuestra su energía combatiendo la pobreza, la ignorancia y la inseguridad ciudadana, y no imperios extranjeros, conspiraciones secretas e invasiones imaginarias. Esta región, cansada de promesas huecas y palabras vacías, necesita una legión de estadistas cada vez más tolerantes, y no una legión de gobernantes cada vez más autoritarios. Es muy fácil defender los derechos de quienes piensan igual que nosotros. Defender los derechos de quienes piensan distinto, ése es el reto del verdadero demócrata. Ojalá nuestros pueblos tengan la sabiduría para elegir gobernantes a quienes no les quede grande la camisa democrática.

Y ojalá también sepan resistir la tentación de quienes les prometen vergeles detrás de la democracia participativa, que puede ser un arma peligrosa en manos del populismo y la demagogia. Los problemas de Latinoamérica no se solucionan con sustituir una democracia representativa disfuncional, por una democracia participativa caótica. Parafraseando a Octavio Paz, me atrevo a decir que en nuestra región la democracia no necesita echar alas, lo que necesita es echar raíces. Antes de vender tiquetes al paraíso, preocupémonos primero por consolidar nuestras endebles instituciones, por resguardar las garantías fundamentales, por asegurar la igualdad de oportunidades para nuestros ciudadanos, por aumentar la transparencia de nuestros gobiernos, y sobre todo por mejorar la efectividad de nuestras burocracias. Mi experiencia como gobernante me ha comprobado que los nuestros son Estados escleróticos e hipertrofiados, incapaces de satisfacer las necesidades de nuestros pueblos y de brindar los frutos que la democracia está obligada a entregar.

Esto tiene serias consecuencias sobre nuestra capacidad de honrar la segunda deuda que he querido mencionar, la deuda con el desarrollo. Una deuda que, repito, tenemos que honrar nosotros. Ni el colonialismo español, ni la falta de recursos naturales, ni la hegemonía de Estados Unidos, ni ninguna otra teoría producto de la victimización eterna de América Latina, explican el hecho de que nos rehusemos a aumentar nuestro gasto en innovación, a cobrarle impuestos a los ricos, a graduar profesionales en ingenierías y ciencias exactas, a promover la competencia, a construir infraestructura o a brindar seguridad jurídica a las empresas. Es hora de que cada palo aguante la vela de su propio progreso.

¿Con qué derecho se queja América Latina de las desigualdades que dividen a sus pueblos, si cobra casi la mitad de sus tributos en impuestos indirectos, y la carga fiscal de algunas naciones en la región apenas alcanza el 10 por ciento del Producto Interno Bruto? ¿Con qué derecho se queja América Latina de su subdesarrollo, si es ella la que demuestra una proverbial resistencia al cambio cada vez que se habla de innovación y de adaptación a nuevas circunstancias? ¿Con qué derecho se queja América Latina de la falta de empleos de calidad, si es ella la que permite que la escolaridad promedio sea de alrededor de 8 años? Y sobre todo, ¿con qué derecho se queja América Latina de su pobreza si gasta, al año, casi 60,000 millones de dólares en armas y soldados?

La deuda con la paz es la más vergonzosa, porque demuestra la amnesia de una región que alimenta el retorno de una carrera armamentista, dirigida en muchos casos a combatir fantasmas y espejismos. Demuestra, además, la total incapacidad para establecer prioridades en América Latina, una práctica que impide la concreción de una verdadera agenda para el desarrollo. Hay países que sufren conflictos internos, que pueden justificar un aumento en sus gastos de defensa nacional. Pero en la gran mayoría de nuestras naciones, un mayor gasto militar es inexcusable ante las necesidades de pueblos cuyos verdaderos enemigos son el hambre, la enfermedad, el analfabetismo, la desigualdad, la criminalidad y la degradación del medio ambiente. Es lamentable que en la Cumbre de la Unidad se reunieran países que se arman los unos contra los otros. Y es también lamentable que en esa Cumbre de la Unidad se encontrara ausente el Gobierno de Honduras, cuyo pueblo es víctima del militarismo y no merece castigo, sino auxilio.

Si hace veinte años me hubieran dicho que en el 2010 estaría todavía condenando el aumento del gasto militar en América Latina, probablemente me habría sorprendido. ¿Cómo, después de haber visto los cuerpos destrozados de jóvenes y niños heridos en la guerra, podía esta región anhelar un retorno a las armas? ¿Cómo habría de permitir el dantesco desfile de cohetes, misiles y rifles que pasan frente a pupitres desvencijados, loncheras vacías y clínicas sin medicinas? Algunos dirán que me equivoqué al confiar en un futuro de paz. No lo creo. La esperanza nunca es un error, no importa cuántas veces sea defraudada.

Yo aún espero un nuevo día para América Latina y el Caribe. Espero un futuro de grandeza para nuestros pueblos. Llegará el día en que la democracia, el desarrollo y la paz llenarán las alforjas de la región. Llegará el día en que cesará el recuento de las generaciones perdidas. Puede ser mañana, si nos atrevemos a hacerlo. Puede ser el próximo año, la próxima década o el próximo siglo. Por mi parte, yo seguiré luchando. Sin importar las sombras, seguiré esperando la luz al final del arco iris. Seguiré luchando hasta que llegue el día.

El autor es Presidente de la República de Costa Rica

COMENTARIOS

  1. Hace 17 años

    Tu experiencia es tuya no necesariamente me sirve a mi o al resto, y en eso Mr. le digo Mr. pues Usted tiene la maña de buscar paternalismo en Estados Unidos.

  2. REED
    Hace 17 años

    SE TE OLVIDO EL NARCOTRAFICO.
    COSTA RICA ESTA RECIBIENDO YA EL ATAQUE DE LOS NARCOS.
    PELIGROSO SEA EL FIN DE LA SUIZA DE AMERICA CON ESTA OFENCIVA.
    Y TODO SE PROFUNDIZO CON TU GOBIERNO. TENDRAS QUE VER EN ALGO?. HAY LOBOS CON PIEL DE OVEJA.SERA ADREDE QUE NO LO MENCIONES?

  3. Sandinista Verdadero
    Hace 17 años

    Quien serà este pobre de mente y espiritu que no logrò encontrar el mensaje esperanzador de Oscar Arias ? Hay que ser o muy analfabeto polìtico o muy radical militante del autoritarismo antidemocràtico para expresarse asì de unas lìneas que sòlo llevan verdades en su contenido. Que Dios nos ampare de gente como èl !! Mantengamos la esperanza !!

  4. exphis
    Hace 17 años

    ed parece que no sabes analizar una critica,al contrario actuas a la defensiva y devolviendo critica por ofensa,la experiencia del que habla,no le ha servido a los nicas?creo que debes aprender a analizar y madurar,es mejor ponerse en el lugar de los que nos critican y ver desde ese punto de vista,la intencion en esta critica es constructiva y da al punto de lo que necesita nicaragua,distingue una critica de una ofensa,aqui habla de la realidad,solo mira hacia donde emigra tu pueblo,reflexiona

  5. hector
    Hace 17 años

    Me parece que don Arias esta obsesionado con criticar a los ejercitos de L.A, don Oscar: los ejercitos son un mal necesario, imaginese que hubiera pasado si Hittler solo hubiera tenido escuelas y hospitales como resistencia, mire su pais que no tiene ejercito como deja pasar convenientemente el narcotrafico dejandole la carga al ejercito de Nic. Acaso no recurriria su pais a una potencia militar (EE.UU) en caso de una hipotetica invasion de un maniatico?, ve entonces la importancia de un ejercit

  6. Celio Navuz
    Hace 17 años

    El Sr. Oscar Arias tienen toda la razón, el progreso de un país se logra creando instituciones de gobierno fuertes, no instituciones partidarias, fortaleciendo la educando primaria, secundaria y universitaria, no adoctrinando a la gente, teniendo un sistema de salud bueno, con libertad en general, para que la gente haga uso de su ingenio para el desarrollo, con democracia. Por algo Costa Rica posee los mejores indicadores de desarrollo humano de L.A, por algo hay casi 1 millón de Nicas allá

  7. Analistamilitar
    Hace 17 años

    Señores, camuflarse es una costumbre tica. Arias quiere que se le reconozca a CR como pais sin ejercito pero no es cierto. el OIJ es un cuerpo militar bien entrenado en el extranjero y tienen armas de alto calibre en sus inventarios. Por supuesto a vista del publico solo presentan policiitas que patrullan las calles. Recuerdan cuando el Ministro de Turismo nica fue detenido en el San Juan por soldados ticos cara pintadas que portaban armas de alto calibre? Hoy estan mas preparados. Mentirosos.

  8. aja
    Hace 17 años

    hector falta de conocimiento me hace escribirte,senor,CR esta adscrito a la ONU,este actuara a como a hecho en anos pasados de darse el caso,siendo el ejercito de USA el que primero se posta,por que tenemos intereses en conjunto,lo que aqui pasa y se lee a diario en los comentarios de algunos nicas,es la negacion de ver por su nicaragua,de ya dejar esa migracion masiva que han venido teniendo,si desean mas las armas,vivan con ellas pero no pidan ayuda para vivir, ni salgan a buscarla afuera.

  9. Hace 17 años

    exphis, la verdad es que el tipo no me lo trago, primero porque es de aquellos que quiere estar siempre en la primera fila, cuando tiene una cola domestica de tareas incumplidas, segundo porque es uno de esos revanchistas y solo su punto como ciego, sordo y mudo, me basto conocerlo en tan solo 5 minutos que hablamos en el Aeropuerto de San Jose, mira podra haber Presidentes buenos y malos, pero el que es pedante ese si ni que sea bueno ni que sea malo – No quita nada de valiente el ser cortez.

  10. Hace 17 años

    Por otra parte no hay que ser arrastrado con los que actuan mal en contra de la humanidad, te vi Arias en Israel, sabes como vistes a un Palestino y decis cosas que ni siquiera tenes control, apenas cruzastes a Israel, decime porque tanto respeto a las tradiciones judias y simplemente ignorastes las palestinas ? Debio haber una expresion de solidaridad, si embargo hablastes de que los palestinos no tuviesen Ejercito con semejante enemigo, eso es ignorancia o simplemente «Un Mamon».

  11. Hace 17 años

    Y cual fue el proposito de visitar Israel, no fue Equipo que usualmente esta en manos de Ejercitos, que entonces detiene a el cuerpo armado en Costa Rica a tener Equipos de Seguridad y armas que estan regularmente en manos de Ejercitos, porque es facil decir no tenemos tanques, bueno el tanque esta ya defasado, lo que me recuerda de dos espias ticos que se descubrieron en Managua durante el Gobierno de Arnoldo Aleman, no dudaria que estan utilizando un sistema de espionaje.
    y lo de China malo.

  12. Hace 17 años

    Lo de China malisimo, no podemos ser jueces en un conflicto local, es por eso que me extraña tu articulo de opinion en Nicaragua, sabia que eras periodista, que te encanta la atencion, bueno esa enfermedad es cronica entre Presidentes. Taiwan es una Nacion hermosa, y la solucion no es en imposiciones, asi ultimamente vemos que el juego politico es un poco represivo, entre los migrantes campesinos, entre los mismos acuerdos de comercio; el incidente de los cebolleros, aqui hay gente que perdio.

  13. Hace 17 años

    Todas las guerras que ha tenido Nicaragua, tienen un Safe Haven en paises vecinos; La CONTRA, el Frente Democratico del Comandante Cero, los Chamorro formaron un grupito de asesinos en tierra tica y con amplio apoyo del Presidente de ese entonces, y por ultimo; Tycoon’s war de como Vanderbilt pago un Ejercito en Costa Rica, para despues arrebatar Guanacaste y Nicoya, sabe que esa puñalada enveneno la confianza, y es asi que pasaran los años y al parecer en Costa Rica no aprendieron la lección

  14. Antonio Woo
    Hace 17 años

    Correcion Don Pepe Figueres fue el que abolio el ejercito de CR no Don Oscar. Lo bueno del Presidente Arias fue que obtuvo la ayuda gringa para su país y se convirtieron en el aliado numero uno en Centro América a cambio de millonarias contribuciones al gobierno por su lealtad y el gobierno gringo uso C.R como ejemplo capitalista en Centro america.

  15. Antonio Woo
    Hace 17 años

    En la actualidad C.R hay mucha corrupción en los gobiernos pasados y el actual pero como la información siempre es controlada muy cuidadosamente para que C.R no pierda su cara ante el mundo. Al final Costa Rica todavía es considerado un país pobre aun con toda la ayuda de los gringo por mas 30 anos a su favor y con todo los narcos dolares en sus bancos. La gran mayoría de los ticos son pobres.

  16. nica decepcionada
    Hace 17 años

    los nicas seguiremos siendo los mismos atrasados de toda la vida. Ahora hasta se atrerve a criticar Oscar Arias, el hombre tiene la reputacion de pacifista, es un intelectual graduado en grandes universidades y tienen varios doctorados. Ninguno de los que han estado en el poder en Nic son ni sombra de Arias y todavia aqui hay ignorantes que escriben burradas, solo por lo estupidos que son Cuando en Nic tengamos presidente Premio Nobel quiza seremos republica y no nos muramos de hambre, idiotas

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