San Juan del Sur fue la parada final del recorrido “harlero”, que este fin de semana visitó el país y dio muestra de la pasión del hombre por las máquinas, la velocidad y la aventura. LA PRENSA/ HÉCTOR ESQUIVEL

Nicaragua sobre ruedas

Unas cuatrocientas motos para un público de cientos. El noveno encuentro centroamericano Harley Davidson Nicaragua intentó contagiar la pasión por la velocidad, el lujo y la aventura al público curioso que asistió este viernes a la noche de bienvenida.

Unas cuatrocientas motos para un público de cientos. El noveno encuentro centroamericano Harley Davidson Nicaragua intentó contagiar la pasión por la velocidad, el lujo y la aventura al público curioso que asistió este viernes a la noche de bienvenida.

Las delegaciones de Costa Rica y Panamá fueron sin duda las más numerosas y ruidosas, mientras los anfitriones de Nicaragua disfrutaban de un espectáculo desde las diferentes terrazas que bordeaban la Plaza Familiar de Carretera a Masaya.

EN MARCHA

Como en años anteriores la fiesta centroamericana pasó los límites y logró atraer visitantes de México, España y Estados Unidos, quienes irrumpieron también en el lugar en sus flamantes naves y dejaron que los fanáticos apreciaran y montaran sus “caballos de hierro” para que sintieran un poco la vibra “harlera”.

“Es un gusto estar en Nicaragua y ser recibidos con tanta euforia en un evento de calidad como sólo este país puede ofrecer”, dijo el norteamericano Deil, un hombre de más de 50 años que lleva la mitad de su vida dedicada a estas motos.

Además de la exhibición de motos, cada una personalizada por sus dueños, el evento contó con atractivas modelos nicaragüenses que le dieron vida al evento con sus atrevidas coreografías y diminutos trajes, mientras la banda de rock La Pared animaba al público que terminó de liberarse con el excelente sonido de la banda tributo de AC/DC.

Omar Díaz se quitó el traje de instructor de deportes en una universidad de Panamá para ponerse su chaqueta y pantalones de mezclilla y emprender un viaje en el que según él la vida se transforma.

“La sensación de libertad, de seguridad y de aventura que te da una Harley no tiene precio”, asegura Díaz, de 60 años. “Soy un hombre libre, mi novia es mi moto y he invertido más de nueve mil dólares en ella”.

Cómo él, son centenares de motorizados que año con año nos visitan en un tour de intercambio cultural que promueve diversos destinos turísticos nacionales en cada una de su paradas.

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. marvinsalgado
    Hace 17 años

    un saludo al compañero de la mejor motoraton el DR Norori el cual fue hasta san juan del sur en su gran triciclo y andaba bien acompañado con un gay.

  2. IRRESPETO
    Hace 17 años

    Creo que son eventos buenos, entretenidos etc..pero mucho de estos motorizados se creyeron reyes de la calle y del pais.. algunos de ellos a media noche fueron a Mood y pasaron sobre la palza donde habia gente y les pasaron casi encima… un guardia de seguridad le hego el paso y les indico donde se podian parquear e hicieron caso omiso, inlcuso un pelon feo se puso violento.. fue sinceramente desagradable ver el irrespeto de muchos de ellos….por que no hacen eso en su pais?

  3. Pablito Alexander
    Hace 17 años

    Hombre Jodido hasta GAYS andan en Harley, increible, chiva una Harley con un tal Dr. y sus Gays en Trio en su Triciclo. Esta descompuesto el mundo.

  4. Hace 17 años

    Como podes hacer realidad un precio mas barato a las motos en Nicaragua ?, se podria hacer un pedido especial a China, o Taiwan, y de ahi solo esa vez sin pagar impuestos, la gente necesita salir de esos buses por favor, como condenar al pais y no poder aspirar a una moto ?, ya casi cuestan $8,000. ganamos Cordobas ya bien devaluados, ya ven solo un 4% o menos de aumento salarial, asi cuando la veo, es necesario crear opciones.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí