México/ EFE
La cosmetóloga y el médico que operaron el pasado octubre a la cantante mexicana Alejandra Guzmán y pusieron en grave riesgo su salud han sido acusados de lesiones dolosas “agravadas en pandilla” y fraude, informó ayer la fiscalía del Distrito Federal.
Se trata de la cosmetóloga Valentina de Albornoz, que le aplicó un tratamiento estético defectuoso, y del doctor Jeremías Flores, que intervino quirúrgicamente a la artista de los glúteos.
El delito básico es el de lesiones, agravado porque en él participaron más de tres personas, ya que se comprobó que dos enfermeras, contra las cuales existe orden de localización, también intervinieron en la operación.
La fiscalía aclaró que el delito de fraude se fundamenta en que “la sustancia aplicada a la cantante es apócrifa, sin patente”, y a que, según un análisis realizado por el Instituto Mexicano del Petróleo, es derivada del plástico.
Asimismo, se ha acreditado que el doctor Flores únicamente es médico general y que la especialidad en bioplastia no está reconocida por la Secretaría de Educación Pública mexicana (SEP).
A raíz de la intervención médica, Alejandra Guzmán sufrió una severa infección que la mantuvo en el hospital casi dos semanas, por lo que ha pedido un millón de dólares en compensación.
OTROS EN LA LISTA NEGRA
Junto con la cantante, cerca de otra veintena de afectadas presentaron denuncias contra Albornoz, que se halla actualmente en un penal femenino de la capital mexicana.
Un día después de que la cosmetóloga de Alejandra Guzmán fuera detenida por las autoridades, Silvia Pinal confesó que su hija está arrepentida de haberse inyectado los glúteos, lo cual puso en riesgo su vida.
La legendaria actriz aseguró que la cantante de 41 años admitió que debió haber consultado con su doctor antes de aplicarse una sustancia en la parte trasera de su cuerpo, pero no quiso revelar quién le realizó el tratamiento estético.
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