El ex policía de la Estación Seis, Luis Antonio Rivera Canales, de 27 años, fue declarado culpable de homicidio por un tribunal de jurado la mañana de ayer en el Juzgado Cuarto Penal de Juicios.
El delito, según la Fiscalía, fue cometido a las 7:30 de la noche del 23 de octubre en un callejón cercano a un bar.
La acusación señala que la víctima, Jairo Antonio Sevilla, procedente de su trabajo, bajó de un bus frente a la farmacia Montecristi y ahí lo esperaba su padre Marcos Emilio Sevilla, de 62 años.
En el lugar fueron interceptados por Rivera acompañado de sus primos Natanael y Eduardo Antonio Reyes, quienes andaban ebrios.
Eduardo sin motivo alguno, agredió a Sevilla, estrellándolo contra una pared.
Don Marcos, padre del agredido, intervino y con una navaja logró herir a los tres atacantes, pero Luis Antonio, el policía, sacó un revólver y disparó al anciano.
Además, lesionó a Jairo cuando trató de auxiliar a su padre, ya herido de bala y en el suelo.
En el lugar no había energía eléctrica y los sujetos huyeron, mientras pobladores cercanos llamaron a la Policía.
El anciano y su hijo fueron llevados al hospital Alemán Nicaragüense, donde el primero falleció mientras su vástago fue dado de alta horas después.
Pese a la oscuridad del lugar, desde el día de los hechos los vecinos aseguraban la autoría del policía.
Además, manifestaron que éste tenía antecedentes de amenazas contra sus vecinos y que supuestamente era indeseable en el lugar, porque cuando estaba libre ingería licor y era “una amenaza”.
En el juicio declaró el doctor Walter Cuadra Aragón, forense, quien realizó la autopsia.
Indicó que Marcos Suárez Sevilla tenía dos heridas por arma de fuego, una en la mano derecha y otra con orificio de entrada en el brazo izquierdo, salida en la cara posterior y se incrustaba en el tórax del ahora fallecido.
En el juicio la Fiscalía presentó como evidencia el arma del policía y la navaja con la que el anciano trató de defender a su hijo.
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