¿Le gustó Up in the air , A serious man o Precious ? Y qué tal An education , The Hurt Locker o The blind side . Si no le suenan, no se preocupe. Estas películas no han pisado las salas de cine nacional y aunque están nominadas dentro de la categoría Mejor Película en los premios Oscar 2010, sólo un par de ellas debutará en el país, para sumar seis de los diez estrenos taquilleros que se disputan el primer lugar.
Nicaragua se sentará en su butaca este 7 de marzo y disfrutará de la edición 82 de los premios de la Academia de Arte y Ciencias Cinematográficas de Hollywood para ser una vez más espectadores que verán pasar uno y otros premios sin tener idea de las historias o los méritos que le dieron tal lugar a esas producciones.
Pero, a qué se debe realmente que estemos “en la cola” de la fila para presenciar estrenos de películas de calidad como éstas y que incluso, no tengamos la opción de tenerlas todas en cartelera.
LO TARDE Y LO SEGURO
Según Mariela Herrera, encargada del área de publicidad de Cocinsa Nicaragua, a pesar de tener una de las tarifas más bajas de la taquilla en Centroamérica, es el país con menor flujo de público en los cines.
“Los distribuidores oficiales son quienes deciden el tiempo y el material que se presenta en el país”, dice Mariela y explica que Fox, Sony, Warner y Disney de Centroamérica tienen sede en Panamá, país que sirve como un filtro en el que se evalúa el éxito en mercados más grandes y solamente el material cinematográfico que tiene asegurada la taquilla es el que se envía al país para no correr riesgos.
Según la encargada de publicidad, “hay que tomar en cuenta que ellos realizan sólo un reducido número de copias originales y se priorizan los mercados más fuertes como México, Panamá o Costa Rica, para distribuirlas meses después a mercados más reducidos y pasivos como el nuestro. Además de intentar evitar la fuga del material original hacia la piratería”. Sin embargo, en este último punto han naufragado.
OSCAR CON SABOR PIRATA
En Nicaragua existe un inmenso mercado de piratería que, para mal de los cinemas y para bien del público que no tiene acceso a ellos, se ha desarrollado enormemente.
“ Avatar se estrenó en diciembre en los cines. Nosotros la teníamos desde octubre”. “ El transportador 3 hace más de un año que la conseguimos y acaba de estrenar”, son algunas de las expresiones orgullosas de los vendedores de copias de películas bajadas de Internet, mejor conocidos como “piratas”.
Manuel Marín está empapado de las producciones cinematográficas.
Un hombre moreno, medio desaliñado y sencillo que se sienta en una acera y tiende su maleta llena de éxitos taquilleros de ayer y hoy, puede sorprenderlo al mencionar los nombres de artistas famosos y otros no tanto, de la trama y el mensaje de cada película, e incluso permanece al tanto de las nominaciones de este año y de las películas premiadas en cada concurso.
“Tengo siete años de trabajar en esto, y si quiero que la gente se interese en las películas debo estar enterado de lo nuevo, de lo bueno, de lo diferente”, dice Marín con su elocuente manera de hablar, “yo me actualizo en Internet y le pido a mis proveedores que bajen tal o cual película para adelantarme a la cartelera por meses e incluso por años”.
BOLETOS DE ORO
Sin embargo hay situaciones especiales que según Herrera nos ponen en ventaja, al menos por un día.
“Acá los estrenos están destinados para los días jueves”, comenta. “ Avatar y Día de Enamorados nosotros estrenamos un día antes que el resto de salas de cine de Centroamérica y Estados Unidos. Además los estrenos mundiales son un fenómeno importante que no permite sabotajes de piratería, además la calidad del cine y la satisfacción de ver una película en las condiciones adecuadas nunca será reemplazado ”.
Pero para Juan Carlos Ampié, productor televisivo y crítico de cine, hay otro elemento a favor de los cines.
“Hay películas que siguen un esquema de acuerdo a los gustos globales; las comedias, el terror y las películas infantiles tienen un nicho establecido”, explica Ampié, “los niños son una mina de oro para las industrias cinematográficas pues sus historias siempre captarán su atención, además en taquilla el número se multiplica: si va el niño, va el papá”.
Sin embargo Juan Carlos advierte que no deberían confiarse y descuidar otros sectores de un público más exigente y selecto.
“Las distribuidoras tienen razón, éste es un fenómeno global que afecta de manera más sensible a Nicaragua por estar en el último lugar de la cadena de consumo”, dice el experto, “sin embargo es un problema de dos vías. Vos no podés esperar que la demanda surja así por así. Ellos favorecen al público de mayor demanda con menor publicidad, mientras otro sector se queda sin elección en un país donde no hay muchas opciones de entretenimiento”.
Si bien ambos coinciden en que la gente siempre preferirá visitar las salas para disfrutar de una película de calidad, lo cierto es que existen vacíos en la oferta de cine en las salas nacionales, lo que cede territorio a la piratería, la televisión por cable, los clubes de vídeo y las cinematecas o festivales de cine.
Al final siempre habrá una butaca y una bolsa de palomitas esperando por los “boletos de oro” en los estrenos que llegan tarde, pero seguros.
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