Después de una prominente carrera de 18 años, Jorge Luis Avellán colgó los spikes en el 2009, cuando una serie de acontecimientos apagaron el entusiasmo que sentía por el beisbol.
La muerte de su hijo Samuel, de cinco años, además de una lesión en una de sus rodillas lo llevaron a tomar la decisión de retirarse a mitad del pasado torneo de Primera División, mientras reforzaba al San Fernando.
Cuando Jorge Luis dejó el beisbol puso en práctica lo aprendido para embellecer su casa y, cuando alguien lo vio trabajando, así nació su primer cliente.
El pelotero ahora tiene una clientela regular en su mueblería, pero en su afán por crecer desea conseguir un financiamiento para compra de equipos.
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Sin embargo, los Tiburones del Granada quieren revivir su carrera, pidiéndole que regrese al terreno de juego, ante la desesperación por conseguir un sustituto de Iván Marín, quien recientemente firmó con los Bravos de Atlanta y debe marcharse.
Después de todo, en nuestro país se ha convertido en algo usual que los peloteros se retiren y vuelvan más de una vez, a pesar de despedidas con todos los honores.
Avellán no tuvo una de esas despedidas pomposas, ningún directivo de equipo o autoridad de nuestro beisbol le hizo algún tipo de reconocimiento por su ejemplar carrera, pero aún así mantiene firme su decisión de no volver.
“Me han venido a buscar (el equipo de Granada), pero yo mantengo mi palabra y no voy a volver. Le doy gracias a Dios porque me siento bien físicamente, pero ya no tengo el ánimo ni el entusiasmo para jugar al beisbol”, afirma Avellán, quien reside en Granada.
“Yo le dije a Adalid López (mánager del Granada) que de la única forma que me podría uniformar es para ser entrenador y le gustó la idea. Quedó en darme una respuesta”, señala el artillero de origen rivense.
“He aprendido que en la vida no todo es dinero. Si ya no tengo ese amor por el juego, es mejor no jugar. Me siento tranquilo como estoy llevando mi vida actualmente”.
Al consultarle sobre alternativas para mantenerlo vinculado al beisbol y sacar provecho de su capacidad, Avellán señaló que le gustaría trabajar con niños. Además estaría dispuesto a tomar un turno al bate y jugar a la defensiva un inning para hacer formal su retiro.
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