La Iglesia católica decidió enfrentar la corrupción en sus filas y armarse contra el fantasma de la Comisión de Promoción Arquidiocesana (Coprosa), uno de los escándalos que más ha golpeado a la institución en las últimas décadas.
En el escándalo también estuvo la mano del magistrado electoral Roberto Rivas Reyes, quien la dirigió desde 1981 hasta el año 2000, bajo los ojos de su protector y entonces Arzobispo, cardenal Miguel Obando.
“(Coprosa) es uno de los casos, tal vez, el caso, diría yo, más significativo cuando justamente Roberto Rivas estaba al frente de Coprosa. Es difícil hablarle de esto, pasó años atrás, pero siempre cuando hay donaciones, dinero por intermedio, también rondan seres humanos y hay debilidades humanas y en ese sentido como Iglesia tenemos que decir nuestro mea culpa”, dijo el Obispo de Granada, Bernardo Hombach.
Hombach volvió a hablar del tema en una entrevista con LA PRENSA, en la que señala que “también creo, en otras instituciones hay muchos más problemas. Hubo problemas en esto, pero siempre tratamos de trabajar con mucha transparencia”.
El 18 de febrero pasado se publicaron los nuevos estatutos de Caritas de Nicaragua, presidida a nivel nacional por este religioso de origen alemán.
Caritas es la asociación sin fines de lucro bajo la cual se manejó el año pasado 500 mil dólares en proyectos de asistencia social. Esos fondos provienen en su mayoría de donantes de buena fe que confían en la Iglesia, explicó el Obispo en Managua.
- Monseñor Bernardo Hombach, Obispo de Granada, no apoya la reelección de Rivas en su puesto. El presidente del CSE es propuesto por el presidente Daniel Ortega para reelegirse.
Creo que hay que elegir a gente honrada, gente que no se ha demostrado que donde estuvieron cometieron fraudes y que no tienen la mínima conciencia, ni de robar a los pobres, ni falsificar elecciones, entonces si se reelige a esta gente, esto echa una luz muy dudosa, inclusive sobre todos aquéllos que quieren reelegirlos, expresó Hombach.
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PRIMERA REFORMA
Hombach sostuvo que han reformado los estatutos por primera vez desde la creación de la entidad, allá en 1958. Según el Obispo, uno de los objetivos es que las Caritas radicadas en cada Diócesis —que funcionaban de modo independiente antes de la publicación— se coordinen ahora a nivel central. Coprosa funcionaba de modo independiente.
Luego van al punto medular: El capítulo cuatro de los estatutos publicados en La Gaceta establece que uno de los motivos de separación del cargo es cuando las actuaciones de los funcionarios “fuesen reñidas o contrarias al Código de Ética y Moral de la Institución”.
Y ahí el fantasma ha quedado redondeado y se ve clarísima la sombra de los manejos irregulares en Coprosa cometidos bajo la Administración de Rivas Reyes, actual presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE) y protegido del cardenal Miguel Obando, desde que el religioso contrató en los años setenta como su asistente a la madre del magistrado, Josefa Reyes Valenzuela. Rivas dirigió Coprosa en los años en que Obando estuvo al frente de la Arquidiócesis.
CARIDAD EN MILLONES DE DÓLARES
Según un informe de auditoría de la Contraloría General de la República (CGR), del 16 de mayo de 2003, Coprosa importó seis millones 400 mil 808 dólares en el período de 1998 a 2002 en concepto de ropa usada, vehículos de lujo, computadoras, artículos ferreteros, entre otros.
Muchos nicaragüenses se preguntaban, viendo los resultados que arrojaban las investigaciones oficiales, cómo la caridad podía viajar en vehículos de lujo o en mercaderías de cualquier tipo.
Aquellos años eran en los que el Frente Sandinista de Liberación Nacional cuestionaba a Rivas Reyes públicamente. Después llegaría un acuerdo político entre Obando y el entonces secretario del FSLN, Daniel Ortega, quien literalmente sacó al funcionario de las llamas.
En vuelco repentino, los contralores sandinistas decidieron ya no sancionarlo y fue reelecto en su cargo. En una de sus primeras decisiones, Rivas ordenó aumentarles el salario. La gravedad del caso de Coprosa es tomada muy en cuenta por Hombach cuando menciona las medidas disciplinarias contenidas en el documento.
TAMBIÉN HAY PROBLEMAS INTERNOS
Con las nuevas reglas planteadas en el documento oficial, la Iglesia le entra también a los propios problemas internos. Parecen —por lo que dice Hombach— una reedición en menor escala de las viejas prácticas de Coprosa.
“Hay que admitirlo con sinceridad, también en Caritas hubo de vez en cuando problemas administrativos, inclusive problemas de falta de transparencia de los fondos e inclusive de vez en cuando cosas, como por ejemplo, se introducen artículos por intermedio de Caritas, vía libre y después los encontramos en el Oriental y en otras partes y si hay miembros de Caritas involucrados en estos actos, evidentemente se les separa de sus cargos”, sostuvo Hombach.
“Coprosa era completamente independiente de Caritas Nacional. Nosotros nos enteramos de esto por los medios, no porque hubiéramos tenido allí una visión directa. (En) Coprosa, ellos recibieron muchos fondos que no pasaron por Caritas Nacional. De estos fondos no tenían que rendir cuentas a Caritas Nacional. Cada Diócesis era independiente. Coprosa era en otras palabras la Caritas de la Arquidiócesis de Managua”, explicó Hombach.
En ese tiempo, Hombach estaba fuera de Caritas y la reabrió en 1991, pasada la guerra de los años ochenta. El Obispo añadió que con los nuevos estatutos se le están plantando al tema de la corrupción y a la disciplina en relación con que hay funcionarios de Caritas Diocesana (distribuida en todos los departamentos) que no participan y no se integran en las actividades de Caritas de Nicaragua.
LA PRENSA intentó muchos años después que estalló el caso Coprosa que monseñor Eddy Montenegro, cercano al cardenal Miguel Obando, ofreciera su versión de esta historia, pero dijo por teléfono un tanto molesto que se encuentra retirado y que mejor sería que llamáramos al vocero de la Curia Arzobispal, sacerdote Rolando Álvarez.
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