Justicia
“Si quieres la paz, lucha por la justicia”.
Pablo VI (1897-1978) Papa de la Iglesia católica.
ALMAS GEMELAS
Caracas (AIPE).— Los venezolanos hemos menospreciado a Hugo Chávez Frías y hemos cometido un error aún más grave, subestimar a Fidel Castro, mentor político de Chávez desde el primer día de su gobierno.
Tal vez si nos hubiésemos interesado en estudiar seriamente el fenómeno político que Castro representa en América Latina y a nivel mundial, y hubiésemos captado la significación del pacto entre Castro y Chávez, tal vez no hubiésemos tenido que esperar once largos años para entender a cabalidad qué es lo que nos espera.
La torpeza demostrada no es por ignorancia de los hechos, que no eran ocultos, sino más bien basada en que siempre pensamos que Venezuela no es Cuba y que el derrumbamiento del comunismo a nivel mundial impediría intentar resucitarlo aquí en Venezuela. ¡Cuán equivocados estábamos y cuán cerca estamos actualmente de esa nueva versión del comunismo que han dado en llamar eufemísticamente “socialismo del siglo XXI”!
Por ello invito a los lectores a leer el libro de Serge Raffy, Castro, el desleal , que aunque escrito hace lustro y medio, nos da cuenta cabal de la mentalidad del personaje y de su indudable talento y capacidad de maniobra para mantenerse medio siglo en el poder. Es la “franquicia” que ha vendido a Chávez a muy buen precio.
Es evidente que Fidel Castro interpreta como su legado personal a la región, deja a Chávez bien asentado en el poder en Venezuela y de que ha puesto toda su astucia política al servicio de su pupilo y aprendiz.
Dos generaciones diferentes, pero dos hombres obsesionados con el poder, resentidos sociales desde niños, desleales, capaces de cualquier cosa por mantenerse en la cima, almas gemelas en esas características, pero muy diferentes en otras, uno educado y culto, otro ignorante y osado, uno valiente otro cobarde, uno hijo bastardo de un rico terrateniente, otro hijo legítimo de una pareja paupérrima, uno blanco otro zambo, ambos propulsados siempre por el más profundo rencor, conocen bien sus fortalezas y sus debilidades y se complementan mutuamente, engañando sin cesar a sus pueblos e importándoles muy poco la ruina a que llevan a sus países.
Lentamente, con esa táctica de dos pasitos hacia adelante y el siguiente para atrás, ya el terreno está preparado para crear un caos total e implantar, de una vez por todas, la nueva versión del comunismo estalinista en Venezuela.
Ya no es posible, ni necesario ocultarlo por más tiempo. Es posible oír el tic tac de la bomba de tiempo.
Santiago Ávila
Analista venezolano. © www.aipenet.com
EQUIDAD EN JUBILACIONES
A través de este Diario deseo expresar mi completa satisfacción con las medidas que los gobiernos han puesto en práctica año con año, de incrementar el salario mínimo de los colegas jubilados. ¡Excelente medida!
Sin embargo, es notorio que no existe equidad en la aplicación de esta justa medida. ¿Por qué expreso esto? Porque los jubilados que recibimos un monto de jubilación que está por encima del salario mínimo, no se nos ajusta de ninguna manera, aunque igual (que los de salario mínimo) sufrimos los incrementos del costo de vida, a veces con mayor efecto por lo que a todos, sin excepción, perjudica de manera negativa nuestra calidad de vida.
Para que exista equidad, sugiero a quienes aprueban y ponen en práctica estos ajustes, que los apliquen proporcionalmente por igual a todos los jubilados.
Algunas sugerencias para hacerlo podrían ser las siguientes:
1)A los jubilados que reciben menos monto que el mínimo, el ajuste debe ser un poco mayor que el aprobado. 2) A los jubilados con salario mínimo el ajuste debe ser igual al porcentaje aprobado. 3) A los demás jubilados que reciben un monto mayor que el mínimo, aplicar en porcentaje menor de acuerdo con el monto de pensión que cada uno recibe o ajustarles su jubilación en monto, ejemplo: si el ajuste del mínimo equivale a unos C$120.00 córdobas, pues aumentar esos C$120.00 a todos los que están por encima del mínimo.
Pueden existir otras alternativas para una aplicación mejor equitativa.
Recomiendo que los involucrados en este asunto analicen este comentario para tratar de evitar que entre unos y otros montos de jubilación, cada vez que se haga un reajuste, las brechas existentes no se vean afectadas, ya sea negativa o positivamente, tanto a los que reciben menor monto, como a los que reciben mayor monto de jubilación.
En el país existen profesionales y/o empresas que conocen de las técnicas y procedimientos para mantener salarios justos, (en este caso jubilaciones justas).
Debe haber equidad para no afectar la calidad de vida de los jubilados, sean éstos los de mayor o menor monto de jubilación.
José A. Muñoz
CALENTAMIENTO GLOBAL
El pasado martes 16 de febrero se publicó en este Diario LA PRENSA un artículo del señor Nicolás Bolaños Jones titulado Ciencia corrupta en el calentamiento global, al cual quiero hacerle algunas críticas :
Independientemente de si el calentamiento global va más rápido o más lento, nosotros los humanos no podemos a lo largo buscar la energía como buscadores de oro. Tenemos que independizarnos de la energía fósil.
Porque: Sobre millones de años se acumuló mediante la fotosíntesis de los bosques nuestro tesoro de la energía fósil, carbón, gas y petróleo, es decir las vegetaciones hicieron la composición de la atmósfera de hoy. Quemando este “C” acumulado revertiríamos la atmósfera como estaba en el período Triásico , Jurásico o anteriores, donde la vida para el humano no sería posible mundialmente y en especial en países tropicales, por ejemplo en Nicaragua, donde la reducción de áreas selváticas es grande y el aumento de áreas desérticas es problemático. Tengo 27 años de vivir en Nicaragua y con mis propios ojos lo puedo confirmar.
¿Cómo entonces van a enfrentar estos países pobres los problemas y costos para frenar la deforestación? Una buena opción me parece una cuota de emisión de CO2, que deberían de pagar los países que por capital producen más CO2.
Así los países como Nicaragua tendrían fondos disponibles para enfrentar la deforestación y se le daría más valor a los bosques. Lástima que en Copenhague no se realizó ningún acuerdo al respecto.
El señor Bolaños Jones escribe: “Que no hay nada que temer con un incremento de CO2 en la atmósfera, que más bien es beneficioso”, además argumenta que por los 2 últimos inviernos fríos en el Hemisferio norte no hay calentamiento global.
No es así, hay que ver la temperatura global intermedia. Aquí en Nicaragua tenemos El Niño y sequías. Hace 30 años en el prólogo del libro Heizen mit Umgebungsenergie , publicado en Alemania con el doctor Paulisch, escribimos: “El aumento del CO2 en la atmósfera frena la emisión de los rayos de calor de la Tierra, con esto se aumenta la temperatura intermedia global, ocasionando el aumento de vapor de agua en la atmósfera. Más vapor más energía, aumentando la nubosidad en las zonas de baja presión en el hemisferio mediano norte. Esto conlleva menos tiempo de sol y aumento de catástrofes climáticas. El clima se cambia.
Es muy dudoso que la humanidad tenga a tiempo tecnologías disponibles para reemplazar los combustibles fósiles con energía regenerativa. Y puede dilatar mucho más en reconocer la necesidad de usar toda la energía renovable disponible”.
Es urgente hacer conciencia para desarrollar leyes y reglas internacionales que nos permitan empujar y exigir el uso de energía renovable, que también generarían más empleos.
Bernhard Reichel
Ingeniero mecánico industrial e ingeniero ecónomo
LA PÍLDORA DEL DÍA DESPUÉS
Sobre la píldora del día después el “Informe de evaluación de medicamentos con levonorgestrel autorizados”, aclara las investigaciones doctas que dieron pie a la comercialización del principio activo en todo el universo, evoca las reacciones hostiles más frecuentes y destaca dos peligros; el posible “embarazo extrauterino” y un riesgo de “tromboembolismo venoso”.
Esta alarmante dolencia cardiovascular se produce por la aparición de un coágulo de sangre en un vaso sanguíneo profundo con el peligro de que se separe y transite a través del torrente sanguíneo y bloquee alguna vena de los pulmones.
Las secuelas son significativas: de los 1,379 jóvenes que dilapidaron al menos una dosis, 426 padecieron sangrados (un 30.89 por ciento); 189 náuseas (13.71 por ciento); 184 agotamiento (13.34 por ciento); 183 dolencia abdominal (13.27 por ciento) o 142 cefalea (10.3 por ciento), entre otras alteraciones como dolencia en el pecho, disentería, angustias y vértigos, asevera el informe.
Gabriel Roselló
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A