La Asociación Americana de Obstetras y Ginecólogos Provida, en Holland, Michigan, se pronunció sobre el caso de la nicaragüense con cáncer metastásico y en estado de embarazo, al señalar que la situación de salud de la muchacha no justifica un aborto inducido, pero tampoco se debe dejar de suministrarle el tratamiento necesario contra el cáncer.
No hay ninguna razón para retener el tratamiento para salvar la vida de esta persona, dicen los médicos de la Asociación Americana, en un pronunciamiento.
Y señalan que en el caso trágico de que el feto pudiese morir como resultado de su tratamiento, esto no sería considerado un aborto inducido, sino una consecuencia no deseada de su atención médica.
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Los especialistas mencionan que revisiones recientes de la literatura científica han afirmado que abortar al niño de ninguna manera mejora el pronóstico de la madre. Por lo tanto, no hay justificación para matar directamente al bebé de la muchacha para curar su cáncer.
Virginia Meneses, de la Red de Mujeres Contra la Violencia, indicó que seguirán insistiendo en que se le permita abortar a la muchacha conocida con el seudónimo de “Amalia”, que tiene diez semanas de embarazo, para que pueda recibir un tratamiento adecuado y poder prolongar su vida.
El viernes pasado la Asociación Médica Nicaragüense se pronunció casi en iguales términos de la Asociación Americana de Obstetras y Ginecólogos Provida, de Michigan, alegando que no hay justificación para que “Amalia” “sea sometida a un aborto directo provocado”.
“El aborto no la va a curar de su cáncer ni de sus metástasis, por lo que hay que brindarle terapia adecuada, ya sea curativa o paliativa, asegurarle calidad de vida y dar soporte psicológico a ella y su familia. La Asociación Médica Nicaragüense mantiene su principio que es obligación del médico luchar por las dos vidas por igual”, refirió a través de un comunicado la Asociación.
INSISTIRÁN
Sobre el particular, Meneses consideró “un posicionamiento irresponsable porque saben que la condición de ella (Amalia) se está debilitando cada día más”.
Y es por ello, dijo Meneses, que la Red de Mujeres Contra la Violencia mantiene su posición de “que se le realice su aborto terapéutico”.
Meneses manifestó que mantendrán los plantones el tiempo que sea necesario con el propósito de insistir ante el Estado que le “salve la vida” a “Amalia”, a quien aducen “se le niega su derecho de practicarle el aborto terapéutico”.
La activista de la Red de Mujeres indicó que el Estado debe ser garante al derecho de las mujeres y sobre todo a la vida de las mujeres.
El aborto terapéutico está penalizado en Nicaragua desde 2006 y está pendiente que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) resuelva diversos recursos de amparo que ha recibido en contra de dicha penalización.
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