Al sacerdote Neguib Kalil Eslaquit, uno de los religiosos más influyentes de la Curia Arzobispal de Managua, le gusta hablar con claridad. En esta entrevista asegura que Nicaragua está siendo gobernada a “gusto y antojo” por quienes están en el poder, sin importarles “el calvario” de la gran mayoría de la población.
A la par de esto, lamenta que los nicaragüenses estén apáticos ante un sistema de gobierno que promueve pobreza, desempleo y todo tipo de carencia que se extiende hasta a los abusos de los derechos humanos.
Eslaquit insta a los religiosos a no callar, a no ser indiferentes a los atropellos a la población y demanda que eleven sus voces.
“Los religiosos de cualquier denominación debemos hablar bien claro, sin medias tintas, hay que decir lo que es blanco y lo que es negro, si no se confunde la gente”, advierte.
Resistencia pacífica
Según Eslaquit, ante tanta corrupción e indolencia del sistema, la población debe demostrar su inconformidad realizando resistencia pacífica.
“La gente tiene que iniciar una resistencia pacífica, sin violencia, pero que se haga ver que está intranquila y no solamente intranquila, sino que ya está llegando al límite de su paciencia, porque no puede comprar ni una libra de frijoles”, expresó.
Agregó también que se puede hacer resistencia sonando cacerolas, llevando en sus vestidos una cinta de cualquier color. Nos tenemos que poner de acuerdo a nivel nacional para que se vea que somos un pueblo pacífico, pero no pendejo”.
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Advierte que la población sufre por las carencias que cada día se tienden a empeorar, mientras insiste en que a la clase política no le interesa el bien común de la población.
“No es posible que unos pocos, ya sea legisladores en la Asamblea Nacional o unos cuantos políticos que manejan a su antojo la vida del país, sean quienes, sin pensar en el bien común, hagan lo que quieran en beneficio personal”, afirma Eslaquit, párroco de Dolores, Carazo.
Añade que “el pueblo nicaragüense debe orar mucho; pero también debe actuar. No es tiempo de quedar en la apatía, en creer que mientras a mí no me toque o yo me la rebusque como pueda, que a los demás se los coman los perros”.
Pascua y cambio
Eslaquit va más allá. Asegura que Jesucristo desea que vivamos una Pascua verdadera, pasando de la corrupción a un sistema de honestidad y eso con lleva, asegura, a un cambio de personas honestas en los principales puestos del Gobierno.
“Jesucristo quiere que vivamos una Pascua verdadera, y Pascua es un paso: pasar de una situación de corrupción a una de honestidad, y esto requiere un cambio, pero de verdad, de las estructuras en el país”, dijo.
“Se debe exigir, ésa es la palabra, con acciones concretas, si los que tienen en sus manos no lo realizan, un cambio de personas en los principales puestos de Gobierno de la nación, hay que considerar que sean personas honestas, que resistan a los cañonazos de la corrupción, que resistan al miedo, que resistan al qué dirán, que resistan a los poderosos, por eso se decía en un refrán; qué poderoso caballero es don dinero”, lamentó Eslaquit.
Insiste en que es urgente en la nación que los empresarios, la clase política y religiosos se dejen tocar por Jesús para que sus actuaciones sean misericordiosas con la población.
“Estamos urgidos que la clase dirigente del país, políticos, empresarios y hasta religiosos nos dejemos tocar profundamente por Jesús para que tengamos un corazón misericordioso. En esta situación caótica que vive la patria, en donde miles y miles de hermanos sufren todo tipo de carencias, económicas, en salud, falta de trabajo, y hasta desesperación porque no ven un horizonte claro, es imperativo que haya un cambio para bien en Nicaragua”, reflexionó.
A juicio de Eslaquit, quienes tienen el poder de decisión son los que están llamados a ver por los más débiles, recordándoles que Dios es quien demandará a cada uno por sus actuaciones.
“Dios nos demandará a cada uno desde el lugar donde estamos, porque la función da el poder, y esto lo aclaro, no es lo mismo que hable una persona que no tiene ningún cargo jerárquico en algo, que quien lo tiene, pero el que calla otorga”, dijo Neguib Eslaquit.
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