BRUSELAS/EFE
El canciller nicaragüense, Samuel Santos, confió hoy en que la presencia de observadores de la Unión Europea (UE) en los comicios regionales del próximo 7 de marzo pueda abrir la puerta a la reanudación de la ayuda comunitaria al país, congelada a causa de un supuesto fraude electoral en 2008.
Santos destacó hoy los avances del Gobierno del presidente nicarag ense, Daniel Ortega, en materia electoral durante una visita a Bruselas, donde ha participado en la primera ronda de negociaciones entre la UE y Centroamérica que se celebra desde que quedasen suspendidas tras el golpe de Estado del pasado junio en Honduras.
El canciller tiene previsto participar hoy en una cena de trabajo con la Comisión Europea (CE) y reunirse mañana con eurodiputados, antes de trasladarse el próximo jueves a Berlín, donde se entrevistará con su homólogo alemán, Guido Westerwelle.
Según explicó, su intención es tomar contacto con la nueva Comisión Europea -formada hace unas semanas para los próximos cinco años-, y con el Parlamento Europeo (PE), que ha adquirido más poderes legislativos con la entrada en vigor el pasado 1 de diciembre del Tratado de Lisboa, la nueva base de funcionamiento de la Unión Europea (UE).
Santos aseguró que, durante su visita a las instituciones europeas, también abordará la suspensión de la ayuda presupuestaria comunitaria al presupuesto del Gobierno nicaragüense.
«Nosotros hemos cumplido pero siempre aparece algo nuevo», afirmó en referencia a los obstáculos que han impedido la reanudación de esos fondos.
«Ya están llegando representantes de la CE a Nicaragua para examinar el proceso electoral» regional del próximo marzo, indicó, y manifestó su confianza en que después de estos comicios se pueda retomar la cooperación.
«Eso es lo que nos han dicho reiteradamente» (en la Comisión Europea), apuntó.
HABRÁ REUNIÓN INFORMATIVA
Además, señaló que la semana próxima el Gobierno de Nicaragua organizará una reunión informativa con los enviados europeos, en la que esperan intercambiar la información necesaria.
«No queremos que siga habiendo dudas de algo que no ha habido», puntualizó.
La anterior comisaria de Relaciones Exteriores de la UE, Benita Ferrero-Waldner, instó a comienzos de mes a Nicaragua a «aprovechar la oportunidad» que supone el envío de observadores de la UE a las elecciones regionales, con miras a una posible reanudación de la cooperación europea con ese país.
El bloque europeo decidió congelar las ayudas presupuestarias (unos 31,7 millones de dólares) al Gobierno de Ortega tras las elecciones municipales de noviembre de 2008, ganadas ampliamente por los sandinistas y calificadas como «fraudulentas» por la oposición.
El pasado septiembre, la Comisión Europea anunció el desbloqueo de 10 millones de dólares destinados a proyectos de educación, tras constatar la determinación del país de reconstruir la confianza en su sistema electoral.