Gloria Gabuardi
A Francisco de Asís
Con solo verte
soy capaz de convertirme en rosa,
en pájara picoteada de flores
en chorro de fuente de agua saltarina
en ángel lleno de secretos
en demonio lleno de fuego eterno
para cubrír con mis sueños tu cielo desnudo
lamer tu cuerpo torturado de sombras
desnudar tu corazón y estrujarlo contra el mío
ponerme como Cristo atravesado por sus cuatro costados.
Si eso te tranquiliza
te traeré entre mis manos con el trinar de los pajaritos
y voy a convertirme en animal para estar a tus pies
arrastrarme la rabia y hundirla en mis pupilas
encerrar la angustia en botellas de alcoholes
y dejar salir al mago para que te regale el viento.
Con solo verte puedo atraer los ríos de todo el universo
provocar cataclismos telúricos para conmoverte,
hacer que las aguas de todo un continente vengan a míi
para bañarte con el incienso, el oro y la mirra de sus corrientes
y tenerte nudito, nudito para mi solita.
Con solo verte puedo
vestirte con mis 37 años mágicos de casada
vestirte de pájaro para ir a tu ventana
vestirte de noche para temblarte de frío
vestirte de torre grande y lejana para escalarte
una y otra vez, evadiendo trampas y espejos.
Con solo verte quiero vivir bajo tu piel
para que el paso de los años me conserve niña
danzarina, bruja, maga, lágrima y vitral,
y así poder subir al cielo
a traerte entre mis manos el ruido del mar
el olor de la sal, el color de las conchas y sus piedritas
y hacer de la comedia humana mi agonía.
Me importa poco el paso de los años
los días del almanaque y las punzadas del corazón
quiero tener al sol como bandera y regalártela
a mis puños como ejército defensor de la soberanía de mi casa
y ser el único pájaro que te vuela
en el recorrido del último peldaño hacia tu infierno.
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