Por Elsy Manzanares Feliche.- La crisis energética que vive Venezuela, uno de los países más ricos de la región y con mayor pobreza, no tiene precedentes en su historia. La improvisación, la falta de inversiones y la ineficiencia que caracteriza este socialismo del siglo XXI, ha colocado a Venezuela en el siglo XVIII de un tirón.
Más de la mitad del país cuenta apagones que van desde 3 hasta 9 horas al día, mientras el teniente coronel lo justifica por el alto consumo, lo que demuestra —según su análisis profundo— el desarrollo que tenemos hoy. Agrega además que todo esto es causado por el fenómeno de El Niño, lo que expertos han desmentido. No deja de responsabilizar al Gobierno anterior, pues en sus delirios, parece olvidarse que este caos que él conduce ya tiene nada menos que 11 años.
En un comunicado que hicieron los empleados de la Empresa Electrificadora del Caroní (Edelca) denuncian su aniquilamiento por parte del Gobierno revolucionario, gracias a la ineptitud y politización que han hecho de esta empresa.
Esta inmensa crisis que vivimos los venezolanos hace que cada día se generen más protestas en contra del teniente coronel, único responsable de este caos, pero con éstas aumenta también la represión, ciudades como Mérida al sur-occidente del país, son tomadas militarmente para evitar manifestaciones por la falta de luz eléctrica; sin embargo, los habitantes continúan indignados y tomando las calles de esa ciudad; jóvenes que se atrevieron a sacar una pancarta en un estadium de beisbol, que decía “Chávez tas ponchao” haciendo alusión a un término beisbolero, fueron maltratados por la Guardia Nacional, uno de estos guardias propinó a un estudiante un botellazo en la cabeza, mientras le gritaba que él era un defensor de la revolución.
En este escenario que pareciera un circo, pues cada día surge un nuevo payaso para destruir más el país en nombre de la revolución y en representación del mayor responsable, Hugo Chávez Frías, los venezolanos tenemos que escuchar todo tipo de barbaridades que sabemos que causan risa en el exterior y a nosotros pena ajena, y es que luego de la tragedia vivida en Haití causada por el terremoto, al “estadista” no se le ocurrió nada mejor que decir que el terremoto de Haití fue provocado por el Ejército de los Estados Unidos en unas pruebas del proyecto HAARP para crear perturbaciones climatológicas destinadas a desatar futuros sismos en Irán. Pero esto no para aquí, sino que conjuntamente con el de Nicaragua, acusa a Estados Unidos de haber tomado militarmente a Haití en un plan de expansión con la intención de una futura invasión a Venezuela.
En este inmenso plan de destrucción están las expropiaciones, cuando al caudillo algo no le gusta, da una orden por televisión que puede ir, desde sentenciar a una juez porque él no acepta su decisión, hasta expropiar una tienda bajo una lluvia de mentiras, pues todo el mundo sabe que la única razón es tener capital colombiano y en su guerra con Uribe, esta tienda por departamentos no tiene cabida en el país. Su desespero es visible a pesar de la oscuridad.
La autora es periodista venezolana
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