BAGDAD/KARACHI
CABLES COMBINADOS
Una serie de atentados terroristas ocurridos ayer en Irak y Pakistán dejaron al menos 31 muertos y más de cien heridos.
En Irak el nuevo atentado contra peregrinos chiíes cobró las vidas de 27 personas cerca de la ciudad de Kárbala, donde se celebró una importante fiesta religiosa, en una semana donde la violencia ha dejado más de ochenta fieles muertos.
En esta ocasión, fue un coche-bomba seguido por un ataque con proyectiles de mortero, lanzados por un grupo de hombres armados que emboscaron a peregrinos mientras caminaban por la carretera que une Kárbala con la provincia de Babel, al sur de Bagdad.
Fuentes policiales dijeron a Efe que los fieles se dirigían a sus lugares de origen, tras celebrar en Kárbala, 110 kilómetros al suroeste de la capital, la fiesta del “Arbaín”, que marca el fin de los 40 días de luto guardados por la muerte del imán Husein, nieto de Mahoma y venerado por el chiísmo.
Las fuentes, que antes habían dicho que se trataba de dos coches-bomba, explicaron que los ataques ocurrieron en la zona de Qantara al Salam, en las afueras de la ciudad, y que dejaron, además, 75 heridos, algunos de gravedad.
Por su parte, la televisión oficial “Al Iraqiya”, que citó fuentes del Ministerio de Interior, señaló que los muertos fueron 31 y los heridos 150.
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Qantara al Salam es el mismo lugar donde hace dos días veinte personas murieron y otras 106 resultaron heridas por el estallido de una motocicleta-bomba, también contra peregrinos chiíes.
Con el ataque de ayer, la cifra de víctimas mortales en atentados perpetrados esta semana contra fieles que peregrinaban a Kárbala, donde se encuentra el mausoleo del iman Husein, supera ya las ochenta.
TAMBIÉN EN KARACHI
Dos bombas estallaron el viernes con resultado de al menos 24 personas muertas y 50 heridas en Karachi, la ciudad más grande de Pakistán.
Al menos 14 personas murieron y 46 resultaron heridas en un primer atentado suicida perpetrado al paso de un autobús en el que viajaban peregrinos chiíes, informó una fuente policial.
El ataque tuvo lugar en torno a las 15.00 horas locales (10.00 GMT), del viernes, cuando un suicida se lanzó contra el vehículo en una motocicleta con explosivos, en un puente del bulevar Faisal, una céntrica avenida de la ciudad portuaria, dijo la fuente.
El suicida empleó de seis a siete kilogramos de explosivos para el atentado, añadió.
Las fuerzas de seguridad acordonaron la zona, mientras que los heridos eran trasladados a un hospital cercano.
El primer ministro paquistaní, Yusuf Razá Guilani, condenó el ataque y ordenó la apertura de una investigación para esclarecer lo sucedido, según un comunicado oficial.
El segundo atentado ocurrió frente un hospital que atendía a las víctimas del primer ataque dirigido contra creyentes musulmanes chiítas.
La policía exhortó a la población a que mantuviera la calma tras los atentados, que sucedieron con diferencia de dos horas, en Karachi.
La segunda bomba estalló afuera de la entrada que conduce al pabellón de emergencia en el hospital Jinnah, que estaba atestado de víctimas y parientes de los fallecidos y heridos del primer ataque.
El portavoz del Gobierno, Jamil Soomro, dijo que 10 personas perecieron y varias quedaron heridas en la segunda explosión.
La ciudad de Karachi, con más de 14 millones de habitantes procedentes de todas las provincias del país, ha sido en el último mes objeto de dos grandes olas de violencia étnico-política que se han cobrado la vida de más de ochenta personas.
Asimismo, a finales de 2009 otro potente atentado suicida contra una procesión chií causó la muerte de al menos 40 personas.
La corriente musulmana chií representa a un 20 por ciento de la población en la república islámica de Pakistán, donde la mayoría de los creyentes son suníes.
Más de 3,000 personas, la mayoría civiles, fallecieron el año pasado en ataques terroristas en el país surasiático, según un informe reciente.
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