Las comarcas o zonas rurales de Managua también sufren por la lenta ejecución de obras de parte de la Administración orteguista de la municipalidad, ya que sólo entre San Isidro de la Cruz Verde, Jocote Dulce, Pochocuape y Chiquilistagua hay unas cincuenta mil personas que demandan una mejoría en los accesos a sus comunidades.
Juan Martínez Calderón, habitante de la comarca de San Isidro de la Cruz Verde, al sur de Managua, asegura que además de los vehículos, los peatones también “tienen que hacer malabares” para cruzar la calle que comunica a la Escuela 15 de Septiembre.
“Estos caminos son un verdadero polvazal, son graves”, cuenta Rosa Baltodano, quien se dedica a recorrer la comarca para vender mariscos.
Además de San Isidro de la Cruz Verde, Las Viudas y San Isidro Libertador también presentan varios problemas en las principales calles de acceso. Sin embargo la cifra exacta de cuál es el estado y de cuánto es la extensión de los caminos rurales en la capital aún no ha sido presentada por las autoridades municipales.
No obstante, los datos preliminares indican que unas cincuenta mil personas están siendo afectadas por el mal estado de los caminos en las comunidades mencionadas.
Otras comunidades como San Isidro de Bolas, San José de la Cañada, Valle de Ticomo y Cuajachillo hasta se quedan incomunicadas en cada período lluvioso, debido al mal estado de sus calles y caminos.
FONDOS SE REDUCEN
De acuerdo con los documentos oficiales de la comuna, en el 2008 se destinó una inversión de cerca de 30 millones de córdobas en obras de mantenimiento para caminos comarcales. El monto no cubrió ni el diez por ciento de la necesidad real.
Mientras, en el 2009, las comunidades rurales recibieron una inversión cercana a los diez millones de córdobas en obras relacionadas con el mejoramiento vial.
“Esperamos que en este año sí nos incluyan, porque ya llevamos mucho esperando”, dijo Estebana López, una de las habitantes de Jocote Dulce.
OBRAS MAL PLANIFICADAS
Además de la falta de obras en las comarcas, la comuna capitalina también enfrenta problemas en el mantenimiento de los proyectos ejecutados en las áreas urbanas.
A mediados del 2009, la Alcaldía de Managua inauguró un adoquinado que costó más de seis millones de córdobas en el barrio Villa Reconciliación.
Ahora las orillas de la obra están desbaratadas por falta de mantenimiento, de drenaje sanitario y fluvial.
Incluso, las aguas servidas corren sobre una de las calles, según constató LA PRENSA ayer en un recorrido por el barrio capitalino.
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