MIAMI/ AP
Peyton Manning manejó la conferencia con maestría. Recibió preguntas de todas partes, mirando directamente a sus interlocutores. Habló con entusiasmo cuando fue necesario, aportó algunos toques de humor y se apartó de cualquier cosa que pudiera ser controversial.
Sí, el quarterback de los Colts de Indianápolis manejó ayer el día de los medios de comunicación previo al Super Bowl con el mismo aplomo que muestra en la línea de golpeo.
- El entrenador Rex Ryan, de los Jets de Nueva York, fue multado por el equipo con 50 mil dólares por hacer un gesto obsceno en un evento de artes marciales mixtas el fin de semana pasado.
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Manning, cuatro veces Jugador Más Valioso y a todas luces el mayor astro en el evento en el sur de la Florida, habló sobre una amplia variedad de temas sin revelar mucho más que no supiéramos de antemano.
Ciertamente que no proporcionó ningún material que pudiera serle útil a su rival del domingo, los Saints de Nueva Orleáns.
Hey, ésa es su ciudad natal, donde su padre Archie jugó y aún vive. Si los Colts no estuvieran intentando ganar el título, Manning sería el mayor aficionado de los Saints.
Ciertamente que le dio gusto cuando éstos vencieron a Minnesota en tiempo extra en un emocionante partido para obtener su primer boleto al Super Bowl, un partido que el mariscal de campo de los Colts ganó hace tres años.
“Los Saints eran mi equipo en la época en que yo estaba creciendo”, afirmó. “Estaba realmente emocionado por Nueva Orleáns, al verlos ganar ese partido frente a los Vikings. Fue emocionante ver el Barrio Francés vacío durante el tercer período y luego lleno a reventar tras el encuentro. Le pedí a muchos amigos allá que me platicaran cómo estuvo todo”.
Manning dijo que también aprecia la historia de los Colts, la cual se remonta a la época en que estaban en Baltimore.
De hecho, uno de los jugadores favoritos de su padre era el quarterback Johnny Unitas, miembro del Salón de la Fama, y el otro era Mickey Mantle, de los Yanquis de Nueva York en las Grandes Ligas.
“Comprendo lo significativo (del desempeño) de Unitas”, dijo Manning. “Aún siento ese vínculo con la historia de los Colts”.
No mucho después de haber sido reclutado por Indianápolis, Manning conoció a Drew Brees, quarterback de los Saints, que en aquella época jugaba en Purdue.
“Vino a ver un partido de los Colts”, recordó Manning.
Durante la sesión de una hora, el mariscal de campo de Indianápolis aceptó un poco menos de 80 preguntas y con frecuencia estuvo rodeado por hasta 100 reporteros, fotógrafos y camarógrafos, todos atestados en un área no mucho mayor que las habitaciones de hotel que ocuparán esta semana la mayoría de los aficionados.
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