WASHINGTON/AFP y EFE
El presidente estadounidense, Barack Obama, afirmó este lunes que el proyecto de presupuesto para 2011, que impone una reducción de los gastos y fomenta la creación de empleos, refleja las «graves dificultades» que atraviesa su país.
«Estamos en guerra, nuestra economía perdió siete millones de empleos estos últimos dos años y nuestro Estado está gravemente endeudado, tras lo que puede calificarse como una década perdida», dijo Obama en la Casa Blanca.
Obama, enfatizó hoy que su país debe tomar medidas para controlar su déficit, en la presentación de su plan presupuestario para el año fiscal 2011, que prevé la congelación parcial del gasto.
«Simplemente no podemos gastar como si los déficit no tuvieran consecuencias», dijo Obama en una declaración en la Casa Blanca, acompañado de sus principales asesores económicos.
El proyecto prevé desembolsos públicos por valor de 3,8 billones de dólares en el año fiscal 2011, que comenzará en octubre.
Con ello, el déficit caerá, según sus cálculos, a casi 1,3 billones de dólares en ese ejercicio, frente a la cantidad récord de 1,6 billones de dólares previstos para este año fiscal.
«Es hora de ahorrar lo que podamos, gastar cuando debamos y vivir de acuerdo con nuestras posibilidades», dijo el presidente.
El plan presupuestario marca un cambio de tono de la Casa Blanca, que hasta ahora había enfatizado la necesidad de superar la crisis con medidas de estímulo económico y dejar los déficit como un problema secundario.
La propuesta, que debe ser aprobada por el Congreso para entrar en vigor, contempla la congelación de aproximadamente el 17 por ciento de las partidas públicas.
Exentos de los cortes están el gasto en defensa y en los programas de salud públicos para los pobres y los
ancianos.
El plan incluye, en cambio, una subida de más del 6 por ciento en el presupuesto de educación. «No hay mejor plan contra la pobreza que una educación de calidad internacional», remarcó hoy Obama.
También contempla un proyecto para usar 100.000 millones de dólares para fomentar el empleo con recortes de impuestos a las pequeñas empresas, inversiones en infraestructuras y energías limpias.
Obama dijo que es «esencial» la creación de puestos de trabajo, en un momento en el que la tasa de desempleo en Estados Unidos alcanza el 10 por ciento.
El plan presupuestario no renueva las reducciones impositivas temporales para las personas de mayores ingresos aprobadas durante el Gobierno de su antecesor, George W. Bush.