MÉXICO/EFE
El paraguayo Salvador Cabañas mostró ayer progresos en su estado al reducirse el edema cerebral, aunque persiste delicado su estado de salud, informaron los médicos mexicanos que lo asisten.
“El edema empieza a bajar. Sus signos están más estables. Éste fue el mejor día desde que llegó”, precisó el neurocirujano Ernesto Martínez, al pasar 72 horas desde la cirugía a la que fue sometido el delantero paraguayo, tras resultar herido de bala en la cabeza en un bar de la capital mexicana.
El médico mexicano explicó que Cabañas “está evolucionando con parámetros mejores”, según los resultados de una tomografía, pero insistió en que todavía su estado de salud es delicado.
La mejoría de Cabañas confirmó las noticias anticipadas por su esposa, María Alonso Mena, a medios de Paraguay.
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