CORRESPONSAL/ JINOTEGA
Los restos de la joven Clayner Johely Barreto Herrera, de 30 años, quien murió el pasado 6 de enero en Las Vegas, EE.UU., fueron repatriados a Nicaragua en horas de la tarde de ayer y llevados a Jinotega, lugar de donde era originaria.
Sus restos fueron velados anoche en el barrio La Curva.
Barreto tenía cuatro años de vivir en Las Vegas y trabajaba en el restaurante Costa Grill, donde aducen sus compañeros de labores, vía internet, que tenía buen comportamiento.
La ahora occisa había emigrado a Las Vegas en busca del “sueño americano”, pero encontró la muerte cuando el salvadoreño Sergio Guerrero la asesinó luego de una discusión.
Barreto dejó tres hijos en la orfandad de 15, 12 y 4 años, a quienes les daba el sustento.
Los familiares de la jinotegana agradecieron a Norma Ramírez, chef del restaurante Costa Grill, donde ella trabajaba, porque ella fue la impulsora de la repatriación del cadáver.
Ella anduvo de puerta en puerta haciendo colecta para traer el cadáver de Johely a Nicaragua.
MANOS AMISTOSAS
Otra de las personas que extendieron una mano amiga fue el esposo de la víctima, identificado como Ismael Gutiérrez, padre de sus tres hijos, quien reside en Los Ángeles, el cual hizo préstamos para la repatriación del cadáver.
Monseñor Juan Manuel Bustillo, de la iglesia Cristo Rey de Las Vegas, originario de Juigalpa, también hizo diversas gestiones a través de su feligresía.
Vecinos del barrio La Curva, donde vivió Johely, se encontraban consternados ante la llegada del cadáver y demandaron castigo para el asesino, quien aún está prófugo.
Cerca de 60 visitas y comentarios de ciudadanos centroamericanos pidiendo justicia se vieron en internet.
“Dios quiera que encuentren al asesino para que reciba castigo. Fue muy doloroso saber que ella sufría maltrato. Era muy callada y trabajadora, siempre te recordaré”, escribió Harling Delgado, un nicaragüense residente en Las Vegas. Mañana a las 2:00 de la tarde habrá misa de cuerpo presente en catedral San Juan.
El Consulado de Nicaragua en Los Ángeles también ayudó en la preparación del cadáver y en los trámites correspondientes para su posterior traslado.
La Fundación Nicaragüense de Las Vegas también apoyó a la familia.
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