Tomado de ESPNdeportes.com
Hace cinco meses, cuando los Dodgers inicialmente levantaron a Vicente Padilla del pilón de desechos del beisbol con la esperanza de darle un impulso a su rotación de abridores para el último trecho de la campaña, no estaban del todo seguros de lo que estaban incorporando. Para cuando volvieron a fichar a Padilla nuevamente el jueves, esta vez con un contrato anual de US$$5.025 millones como cuarto abridor, las cosas no habían cambiado demasiado.
Lo que cambió en el ínterin fue lo siguiente: Padilla, veterano derecho con una marca total de 98-85 y un respetable promedio de carreras limpias de 4.33, les demostró a los directivos de los Dodgers que aún puede lanzar a un alto nivel en plena carrera por el banderín y más.
Y que dadas las circunstancias indicadas, podía hacerlo comportándose como un verdadero profesional en el club.
- Larry Bowa lo había dirigido antes (en Filadelfia) y lo conocía bastante bien, dijo Ned Colleti sobre el entrenador de tercera base de los Dodgers.
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“Lanzó muy bien para nosotros”, dijo el gerente general de los Dodgers, Ned Colleti. “Fue uno de los mejores pitchers que tuvimos hasta el final de la campaña, tanto en la temporada regular como en la postemporada. De esos rumores de tono personal que todos habíamos escuchado, no vimos nada”.
El hecho de que Padilla estuviera disponible el verano pasado tuvo más que ver con su conducta que con su pitcheo. Se había ido de 8-6 para los Vigilantes de Texas, quienes terminaron cortándolo debido a la creciente convicción de que estaba convirtiéndose en el cáncer del equipo.
Sin embargo, los Dodgers no vieron señal alguna de semejante problema. Es más, Padilla se fue de 4-0 con una efectividad de 3.20 en ocho apariciones, siete de ellas aperturas. Luego tuvo dos actuaciones estelares en los playoffs antes de verse ampliamente superado en Filadelfia la noche que los Dodgers fueron eliminados de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.
Un escéptico podría decir que Padilla se encontraba en su mejor comportamiento porque se estaba acercando al final de su contrato —un acuerdo de tres años y US$$33.75 millones con una opción de US$$12 millones para el 2010, que para aquel entonces estaba descartada— y que estaba lanzando para su próximo contrato. De ser acertada esta conjetura, los Dodgers se protegieron fichándolo con un contrato anual, para asegurarse de que mantenga su esfuerzo durante todo el 2010.
Y con este movimiento, los Dodgers podrían haberse restablecido como los favoritos del Oeste de la Liga Nacional, estatus que tal vez habían perdido en manos de Colorado dada su falta de profundidad en la rotación de titulares. Al fichar a Padilla, han reforzado esta profundidad, sumándolo a un grupo que ya cuenta con Chad Billingsley, Hiroki Kuroda y Clayton Kershaw. La rotación se completará con quien surja de una gresca de varios hombres, quienes ahora están compitiendo por un puesto, no dos, al fondo de la rotación.
Si Padilla logra lanzar con un nivel medianamente similar al que tuvo para los Dodgers la campaña pasada, la inversión habrá sido buena. Si se mantiene sano todo el año, podría ganar hasta un millón de dólares más por entradas lanzadas.
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