Cartas al Director

Servir a la Patria

 

“Es hermoso servir a la patria con hechos, y no es absurdo servirla con palabras”.

 

Salustio (86 AC-34 AC), historiador romano.

Caricatura de Jarquín

Le agradezco al caricaturista señor Manuel Guillén que me haya escogido como motivo de la Caricatura del Día publicada el lunes pasado en este Diario, ilustrando su interpretación de la entrevista que me hizo el señor Fabián Medina y publicada en el Suplemento Domingo el pasado fin de semana.

Obviando dos frases ofensivas que denotan encono de parte del señor Guillén, la magnífica caricatura presenta genuinamente la actitud y el modo que me ha caracterizado durante mi vida política al hacer críticas y señalamientos —como era el caso de la entrevista—: con respeto y sin estridencias pero con claridad y sin ambages, procurando no ofender sino alentar a que se remedie la situación señalada, para el beneficio general de la gente. Procurando además fomentar el ideal de que “sólo juntos con tolerancia y convivencia democrática” (que no es lo mismo que apañamiento, alcahuetería y hacerse de la “vista gorda”) los nicaragüenses todos, unidos en la diversidad (liberales, socialcristianos, sandinistas, conservadores, empresarios, obreros, católicos, evangélicos, etc.) podremos realizar el sueño de Darío de hacer “grande” a nuestra bendita Patria.

Y esa actitud de fomentar el reencuentro, para trabajar por el bien común nacional, creo que debe sí, ser fundada en los básicos e ineludibles conceptos de:

1. Robustecer el Estado de Derecho y la Seguridad Jurídica,

2. Afianzar la democracia, ejercitando las libertades públicas y los derechos civiles,

3. Realizar la “Justicia Social” y la “Distribución Equitativa del Ingreso”, y además

4. Preservar los “Principios Cristianos y Originarios” propios de los nicaragüenses.

De modo que, siendo admirador del arte del señor Guillén y consciente de la influencia que en la sociedad éste tiene para la promoción de actitudes y tendencias, aprovechando esta circunstancia le animo (a él y a sus colaboradores) a asumir el citado enfoque, para que su obra, además de divertir y recrear, promueva en la sociedad el juntar voluntades para construir el ansiado desarrollo con sostenibilidad y equidad, y así —dentro de once años— celebremos el “200 Aniversario de Independencia” siendo el país con “mejor calidad de vida” de toda Centroamérica.

Agustín Jarquín Anaya

Respuesta de Guillén

Agradezco la carta del ingeniero Agustín Jarquín A., con relación a su caricatura. Siempre es mi placer caricaturizar las actitudes diáfanas u obscuras de los diferentes actores políticos de mi sufrida y amada Patria.

Esto lo he tratado de hacer de manera profesional y sin tomar posiciones partidarias, siempre contando con la plena libertad que el Diario LA PRENSA me ha brindado para expresarme. Le aseguro al estimado Agustín, que el encono, típica actitud de los políticos que sufrimos, nunca ha sido parte de mi labor como artista del humor político.

Por otro lado, comparto con el señor Jarquín la idea de que “sólo juntos con tolerancia y convivencia democrática” (que no es lo mismo que apañamiento, alcahuetería y hacerse de la “vista gorda”) los nicaragüenses todos, podremos realizar el sueño de Darío de hacer grande a nuestra bendita patria. Tristemente este gobierno familiar y autoritario del cual él ha sido parte, sólo ha promovido fraude, malversación, amenaza, violencia y desunión de la familia nicaragüense.

Supongo que esta lamentable situación que hasta hoy el señor Jarquín parece querer reconocer, es la que lo tiene dispuesto a buscar otros derroteros.

Agradecido de que esté siempre atento a mi humilde trabajo, le animo a seguirlo con la misma admiración que dice profesarle.

Manuel Guillén.

Corrección a entrevista

Respecto a la entrevista que me realizó el periodista Luis Duarte para Domingo y publicada el pasado 10 de enero, en la cual el contenido de la misma se ajusta a lo conversado, sin embargo, él hace una introducción no apegada a la verdad cuando afirma: “Sin embargo, el escándalo vino con la diputación de su esposo Jorge Samper cuyo partido por complejidades de la Ley Electoral de entonces había ganado un curul pero en otra circunscripción”.

Para su información, adjunto copia de los resultados finales de esas elecciones de diputados ante la Asamblea Nacional en 1996, que al igual que los resultados finales de las elecciones realizadas de Presidente y Vicepresidente de la República, de diputados ante la Asamblea Nacional, AN, por circunscripción nacional, regional y departamentales y de diputados ante el Parlacen, de alcaldes y vicealcaldes y de concejales municipales, fueron publicados y entregados por el Consejo Supremo Electoral (CSE), de entonces, por cada elección, por cada junta receptora de votos, municipio, y departamento del país, a todas las organizaciones políticas participantes, en forma impresa y electrónica y publicados en los medios de comunicación. Los fiscales de los partidos políticos tenían en el Centro Nacional de Cómputos, una sala con computadoras donde accedían de inmediato a los resultados electorales por JRV que el CSE iba recibiendo.

Le adjunto también el Comunicado que emitió por unanimidad el CSE de entonces, que ciertamente la suscrita presidía y que estaba integrado además por otros 4 magistrados: el ingeniero Alfonso Callejas Deshon, doctor Braulio Lanuza, licenciado Roberto Rivas Reyes y el doctor Fernando Silva Espinosa. En las sesiones participaban los magistrados suplentes.

En ese Comunicado se describe el sistema electoral utilizado según la Ley Electoral (LE), vigente para esas elecciones —de representación proporcional en su modalidad de cociente nacional que otorga a cada partido, diputados ante la AN de acuerdo con su caudal electoral, propiciando el pluralismo político establecido en la Constitución, razón por la cual los expertos electorales lo califican como el más democrático de los sistemas. Mismo que eliminó el pacto del 2000, para favorecer el bipartidismo— y se demuestra el apego que tuvo ese CSE para hacer respetar la voluntad popular de todas las diferentes elecciones realizadas, incluida la distribución de escaños de diputados, no obstante, las amenazas de muerte, campaña de desprestigio, hostigamiento y desafortunadas actuaciones de miembros de Juntas, que según la LE sus miembros debían ser nombrados de listas presentadas por las organizaciones políticas participantes en las elecciones, al igual que los miembros de los Consejos Electorales Municipales, Departamentales y Regionales, que dificultó aún más la organización de las elecciones, porque entre otras cosas, algunos miembros de JRV no llevaron a los lugares establecidos los resultados finales de las elecciones en sus juntas, si no que las botaron en cauces, supuestamente para tratar de hacer prevalecer el caos y desorganización a favor de repetir las elecciones, donde su partido estaba perdiendo obviamente. Una prueba más, de por qué no debe proceder de partidos políticos la integración del organismo electoral. El CSE dio paso a la revisión acta por acta, de las JRV impugnadas por los partidos políticos, ante la presencia de los fiscales y miembros del CED correspondiente y de observadores electorales nacionales e internacionales. Se dieron todas las facilidades para que se determinara y prevaleciera la voluntad del elector, que es lo que ese CSE garantizó.

De todo esto, el señor Duarte debería tener conocimiento, ya que tuvo amplia cobertura periodística nacional e internacional, amén de las publicaciones y declaraciones que hizo el propio CSE, así que su aseveración resulta fuera de lugar, sin fundamento alguno y desconozco sus razones o intenciones para hacerlas, pero por respeto a los lectores de Domingo de este Diario, considero importante aclarar este desafortunado y oficioso comentario carente de verdad.

Por cierto, en la entrevista no me realizó ninguna pregunta sobre el particular, pese a que se realizó con toda amplitud de mi parte, y efectuó todas las preguntas que quiso formular y en el tiempo que quiso utilizar.


Rosa Marina Zelaya Velásquez
Ex Presidenta del Consejo Supremo Electoral de Nicaragua

Teatro Nacional

De majestuosa podemos calificar la celebración del 40 Aniversario del Teatro Nacional Rubén Darío con la puesta en escena de la Gran Suite del Macho Ratón , una nueva propuesta de esta gran obra con un arreglo musical del maestro Pablo A. Buitrago Molina.

Es meritorio también hacer un reconocimiento al director del Teatro, licenciado Ramón Rodríguez, quien ha realizado una excelente labor en pro de esta magna casa de cultura, renovando las instalaciones del Teatro a las cuales durante 40 años no se les dio el mantenimiento adecuado.

El licenciado Rodríguez debe preocuparse también por eliminar de las columnas del teatro unas placas, las cuales son aberrantes para este templo de la cultura, el cual fue decretado Patrimonio Artístico y Cultural. ¿Cómo fue posible que la Dirección de Patrimonio permitiera dicha atrocidad en este bien patrimonial?

Aprovecho para hacer un llamado al Gobierno y que elimine de nuestra antigua Catedral de Managua, Patrimonio Histórico y Cultural, un rótulo colocado en el frontis de dicha Catedral, el cual impide verla en todo su esplendor.


Rosalina Matus León

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