Un grupo que no sobrepasaba las cien personas estaba reunido al lado izquierdo de la zona de homeplate, en el Estadio Roque Tadeo Zavala, de Granada. Era la barra leonesa.
Muy orgullosos portaban las camisetas del equipo y desde que empezó hasta que termino gritaron, aplaudieron y silbaron dando ánimos a su equipo. El que respondió venciendo a punto de poder y con un pitcheo preciso.
- Tras concluir el duelo, y una vez que habían salido los granadinos, la barrera de León entró al campo, celebró sobre el césped donde su equipo había ganado y se fueron aún con la emoción de la primera victoria en la final de la LNBP.
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“Gonzalo López hizo el trabajo que esperábamos”, comentó el mánager de León, Róger Guillén.
Cada strike, cada out y sobre todo cada ponche era celebrado por los leoneses, quienes cantaban el que se ha convertido en su himno: ¡Viva León, Jodido!
“Yo pedí lanzar el octavo inning, porque creía que podía seguir con el trabajo”, indicó López, quien agregó que el pelotero más difícil al que se enfrentó fue Jimmy González, pese a que Stanley Loáisiga fue el que le produjo la única carrera que le anotaron en el partido.
Cuando en el octavo episodio el Oriental llenó las bases con un out, los fanáticos de León se mantenían callados, sólo en espera de ver qué pasaría.
Aunque pasaron todo el partido en una celebración casi constante, la barra leonesa gozó más con los jonrones de Agustín Séptimo, quien mostró un poder que no se le había visto en toda la temporada y levantó sospechas en el receptor Marlon Abea y el mánager Omar Cisneros, de Granada.
“Si mis peloteros batearan con corcho, batearan mejor”, comentó muy molesto Cisneros, quien agregó: “Pedimos que cambiaran el bate”, acusando a Séptimo de usar corcho.
Aquellos fanáticos que en sus rostros tenían pintado en logo del León abuchearon la protesta de Cisneros, la que decían era producto del miedo.
“Al principio me molestó un poco, porque no veía el porqué me querían revisar el bate. Pero no importa, el bate está bien”, dijo con firmeza Séptimo, quien tomó con calma la protesta de Cisneros y del equipo Oriental.
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