El presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), magistrado liberal Manuel Martínez, explicó que varios magistrados liberales y todos los sandinistas no quieren fallar el recurso por inconstitucionalidad contra la penalización del aborto terapéutico, porque “no quieren meterse con la Iglesia (católica)”.
Nuevamente un grupo de mujeres pro aborto protestó ayer en la entrada de la CSJ, exigiendo que se resuelva el recurso contra la penalización del aborto terapéutico, el cual ya lleva tres años de estar “engavetado” en la Sala Constitucional de la Corte Suprema.
El magistrado Martínez afirmó que él tiene toda la disposición de convocar a una Corte Plena para que se discuta y falle el recurso por inconstitucionalidad, pero no están los votos necesarios para hacer quórum ni para votarlo.
El judicial aseguró que él no tiene temor de enfrentarse a la Iglesia, porque personalmente es católico, pero también es liberal de pensamiento y considera que la Iglesia “nada tiene que ver con las cosas del Estado”.
El magistrado Martínez en otras ocasiones ha expresado el criterio de que se debe conformar una comisión que valore a las mujeres que podrían ameritar que se les practique un aborto terapéutico, y a cuáles no.
“No se trata de que sea a la loca (que se permita el aborto terapéutico), sino todo controlado”, dijo ayer Martínez.
LA PRENSA intentó obtener una reacción del padre Rolando Álvarez, vocero de la Iglesia, pero no respondió a nuestras llamadas.
Magaly Quintero, del grupo por aborto Católicos por el Derecho a Decidir, explicó que las mujeres del Grupo Estratégico para la Despenalización del Aborto Terapéutico nuevamente protestaron frente a la Corte porque se necesita que los magistrados fallen el recurso, porque hay vidas de mujeres embarazadas que se pueden salvar si se les practicara un aborto terapéutico.
Quintero lamentó que al menos dos magistrados judiciales les echaron sus carros a las mujeres que protestaban en la entrada principal de la CSJ, entre ellas supuestamente la magistrada Yadira Centeno.
Manifestó Quintero que los guardas de seguridad de la Corte tenían órdenes de no dejarlas entrar a la CSJ, por lo que ellas por varios minutos impidieron la entrada de las personas al edificio.
Las mujeres pro aborto se quejaron de que los magistrados de la Corte tienen tres años sin resolver el caso del aborto terapéutico, pero sólo necesitaron dos días para fallar la sentencia que ahora permite al presidente Daniel Ortega ser candidato en las elecciones del 2011.
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