“Extremadamente anodino”. Así es como la publicación británica Financial Times describe el programa de trabajo propuesto por el presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, para la Presidencia española de la Unión Europea (UE), en un editorial en el que cuestiona la capacidad de Rodríguez Zapatero para guiar Europa durante los próximos seis meses.
Según Financial Times , España, con una situación económica “duramente golpeada por la recesión global” y con un porcentaje de “desempleo cercano al 20 por ciento”, no es quizás la mejor guía para Europa.
Dicha capacidad a nivel internacional se empieza a cuestionar con la actuación del gobierno español ante la negación del gobierno cubano de negarle a un diputado del PSOE su entrada a Cuba.
El gobierno de Rodríguez Zapatero, que ha sido muy complaciente con los gobiernos de la ultraizquierda latinoamericana (Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua) y que fue determinante para que Europa, ante la crisis hondureña, condenara sin oír al pueblo hondureño. Ahora tiene que demostrar que encima de sus lineamientos políticos están los principios de Democracia y Libertad que patrocina la Unión Europea.
El caso nicaragüense va a ser la verdadera prueba de la presidencia española. En estos días una comisión de dicha unión arribará a Managua para planear su presencia en las próximas elecciones del Caribe nicaragüense.
De todos es sabido que el fraude electoral en la Costa Caribeña ya está planeado, orquestado y ejecutado. El orteguismo ahora planea elevar a la quinta esencia lo ocurrido en las elecciones del 2008 en donde con todo descaro se robaron los resultados del voto popular, y entronizaron en la mayoría de las alcaldías una serie de títeres que gobiernan hoy, a espaldas de los intereses del pueblo.
La presencia de la UE en las próximas elecciones municipales en el Caribe lo que viene es a bendecir ante la opinión internacional el fraude que el orteguismo ya tiene preparado.
Todos sabemos que una elección se planea desde meses anteriores, se planifica y se lleva a cabo con un calendario y con una serie de medidas que se hacen indispensables para que el proceso tenga carácter de verdadero.
Elección honesta y limpia significa:
1) Acceso a la cedulación indiscriminadamente de todos los ciudadanos sin distingos de partido político. Cosa que no ha ocurrido ni está ocurriendo actualmente en Nicaragua.
2) Un tribunal Electoral compuesto por individuos independientes y honestos que garanticen por medio de sus personas los objetivos de la elección. Todos sabemos en este país quién y quiénes componen el actual Tribunal Supremo Electoral, y quién es el verdadero poder y los verdaderos intereses que ellos representan.
3) Una actitud del Gobierno en ese momento vigente que garantice su imparcialidad:
El no abuso de los bienes del Estado para influenciar en el proceso y una objetividad para no manipular por medio de sus instrumentos la trasmisión de los resultados, ni mucho menos cambiarlos para sus intereses.
En Nicaragua todos sabemos que eso es una utopía. Descaradamente el orteguismo hace uso y abuso de los bienes del Estado, para sus propios beneficios y en la pasada elección la manipulación de datos fue una de las formas que tomaron vida para proclamar la supuesta victoria orteguista en muchas de nuestras alcaldías.
¿Entonces a qué viene la UE en las próximas elecciones? ¿Será que dicha misión tenga como única intención: justificar gastos y presupuestos para su burocracia?
¿Será, que Rodríguez Zapatero con esta maniobra de “bendecir el fraude orteguista en el Caribe nicaragüense”, pretende congraciarse aún más con sus compinches de la ultraizquierda latinoamericana?
Nosotros como ciudadanos debemos de denunciar este tipo de maniobras, debemos de explicarle a la UE que si verdaderamente quieren ser serios deben de empezar presionando al actual Gobierno para que se cambie totalmente el actual Consejo Supremo Electoral y se modifiquen las normas que lo rigen.
Nosotros como ciudadanos debemos alertar a nuestro pueblo para no ser engañados por misiones como éstas, que lo que verdaderamente esconden son maniobras antidemocráticas, que lo único que benefician es las aspiraciones de tirano de nuestro actual gobernante.
Si la misión de la UE no llena esos requisitos. Si no existe un pedimento a lo señalado con anterioridad, en el fondo Rodríguez Zapatero se habrá salido una vez más con la suya, y Europa como tal, va a quedar ante los ojos de los nicaragüenses como una alcahueta del fraude que el orteguismo ya tiene en la mano.
El autor es abogado
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