Además de los adoquines flojos y desnivelados, cerca de cuarenta pozos de visita, o manjoles de aguas negras, quedaron enterrados en el barrio Hugo Chávez, como parte de las deficiencias en las obras viales que ejecuta la empresa Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa) en esa zona.
- LA PRENSA conoció que varios líderes de los sandinistas Consejos del Poder Ciudadano (CPC) del barrio Hugo Chávez se quejaron por un supuesto mal manejo de los recursos que se invierten en ese barrio.
Las obras en el barrio Hugo Chávez se están realizando debido a una donación del presidente venezolano, Hugo Chávez. El Gobierno aún no detalla el manejo de estos fondos.
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Sólo en el tramo que va de la entrada principal del barrio Hugo Chávez hacia abajo, en unos 500 metros, más de veinte trabajadores se dedicaron a despegar adoquines, desenterrar los manjoles, subirlos con cemento y adoquines, para que finalmente las tapas quedaran al mismo nivel del adoquinado en las calles. La misión se había cumplido, hasta ayer a las cinco de la tarde, con unos diez manjoles.
“Fue un error de los ingenieros que no se fijaron, entonces ahora estamos trabajando en esto”, dijo uno de los obreros que ayer trabajaba afanosamente en desenterrar uno de los manjoles, parte del drenaje hidrosanitario que permite inspeccionar la tubería en el barrio.

El trabajo en el Hugo Chávez inició en los primeros días de enero, cuando centenares de trabajadores y maquinaria rotulada con el logo rosado chicha de Albanisa, empezaron apresuradamente a adoquinar unos tres kilómetros de las dos calles principales de acceso al barrio.
Se esperaba que dichas obras estuvieran concluidas el 7 de enero pasado, como había indicado a medios oficiales el responsable de la obra Orlando Barreda. Sin embargo, ayer varias cuadrillas de obreros todavía estaban en plena faena. Mientras, otras cuadrillas se dedicaban a “remendar” los daños en el adoquinado.
“Es que la prisa no deja nada. Todo esto lo dejaron mal, mire esos adoquines que están levantados, no hicieron nada en las cunetas y debajo de los adoquines sólo hay arena y por eso están todos flojos”, señaló María Estela Ríos, una de las habitantes del barrio en el Distrito Seis. “Vinieron a trabajar rapidísimo para que lo viniera a inaugurar supuestamente (presidente) Hugo Chávez, pero ni vino porque esto quedó todo mal y seguro no quería pasar vergüenza”, agregó la señora, quien vende tortillas sobre la calle principal del barrio.
Los pozos de visita fueron colocados en el 2008, a un costo de cuatro millones de córdobas y se supone que fue parte de la inversión al Programa Calles para el Pueblo en ese año.
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