Tomado de La Prensa Gráfica
Un aproximado de 8.4 millones de dólares reciben al año los internos de diferentes centros penales de El Salvador como producto del pago de extorsiones, revela el resultado de las indagaciones del Centro de Inteligencia Policial (CIP), según confirmó el director de la Policía Nacional Civil (PNC), Carlos Ascencio.
“Las pandillas están operando desde las cárceles, ellos deciden a quién extorsionar, y el dinero que pagan las víctimas entra después a los penales. Es un aproximado de 700,000 dólares mensuales y lo utilizan para continuar delinquiendo”, señaló el director policial.
Esa cantidad anual supera los 6.5 millones de dólares de presupuesto anual asignado a la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), e incluso está arriba de los 7.5 millones de dólares otorgados el año anterior por el Ministerio de Salud a los hospitales para el refuerzo en la compra de medicamentos.
Dinero llega con visitas
Las indagaciones de la Policía arrojan que ese monto de dinero llega hasta las manos de los reos por medio de sus visitas familiares, con la connivencia de los custodios de los centros penales, quienes reciben un pago a cambio. Ascencio no quiso detallar a partir de qué elementos se determinó esa cifra monetaria proveniente de las extorsiones.
“Todas las semanas ingresa la gente con montos diferentes para reclusos, que son los que están dirigiendo ese delito desde las cárceles; entra de la misma forma que los teléfonos celulares, los chips, la droga”, señaló Ascencio.
El informe de la PNC señala que los miembros de una pandilla reciben 400,000 dólares, y los miembros del otro grupo reciben un promedio mensual de 300,000 dólares.
Ese dinero es utilizado, según el CIP, para el pago de abogados, compra de objetos prohibidos en los penales y agradecer los favores a custodios que permiten ingresarlos a las penitenciarías.
Douglas Moreno, director general de Centros Penales, no quiso hablar del tema de las extorsiones desde las prisiones: “Yo preferiría no hablar del tema por razones de seguridad”. Según el funcionario, sus declaraciones podrían entorpecer algunas pesquisas internas.
A finales de 2008, la Unidad Antiextorsiones de la Fiscalía General de la República señaló que el 30 por ciento de las órdenes de extorsiones investigadas había salido de una cárcel, y llamó a Centros Penales a recuperar el control en las prisiones.
En sus escuetas declaraciones Moreno señaló la existencia de algunas investigaciones sobre la connivencia de los custodios con los internos. Incluso, aseguró que esa fue la razón por la que no renovaron los contratos de 43 agentes de seguridad a finales de 2009.
Piden depurar penales
El año pasado, la empresa privada urgió la depuración en penales, tras la ola de secuestros y asesinatos que son ordenados desde esos sitios. El gremio empresarial estimó en 1,200 millones de dólares las pérdidas de las empresas a causa de la delincuencia, sin contabilizar el pago por extorsiones.
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