Al hacer un balance de los tres años de gestión del presidente Daniel Ortega, entre sus metas incumplidas figura que en vez de una incorporación masiva a los Consejos del Poder Ciudadano (CPC), como lo anunció al crearlos por decreto en noviembre del 2007, la mayoría de la población sigue rechazándolos.
Raúl Obregón, de M&R Consultores, señala que los resultados de las encuestas confirman que desde su instalación oficial hasta hoy los CPC no han logrado superar el rechazo de la población. Sólo cuatro de cada cien ciudadanos los reconoce y acepta.
“Fue un fiasco. No lograron su propósito ni siquiera dentro de las filas de su partido, porque sólo un 32 por ciento (de sandinistas) los apoya”, explica Obregón, quien atribuye el rechazo a la memoria histórica de la gente que los ve como una reedición de los Comités de Defensa Sandinista (CDS), que durante los años ochenta dejaron malos recuerdos por su ingerencia en asuntos como el reclutamiento al Servicio Militar y el racionamiento de los alimentos.
Luis Felipe Hernández, del Comité Comunal de Villa Reconciliación, dice que a pesar de que el Gobierno intenta que los donantes sólo trabajen con los CPC, y la rivalidad y el boicot de éstos hacia las actividades del resto de organizaciones, en la mayoría de los territorios las organizaciones comunitarias que existían previo a la formación de los CPC siguen trabajando por el bien de sus comunidades.
Señaló que en su barrio los CPC despojaron de la casa comunal al resto de las organizaciones, y aún así éstas siguen desarrollando proyectos habitacionales, crediticios y sociales para beneficiar a los pobladores.
Hernández afirma que las organizaciones ajenas a los CPC enfrentan el obstáculo de no contar con el apoyo de las alcaldías proclives al gobernante Frente Sandinista (FSLN), ya que éstas reconocen únicamente a los CPC.
Pero las organizaciones independientes mantienen la cooperación de organismos internacionales y donantes en general, porque éstos las prefieren por ser apartidarias, ya que ésa es una condición para desembolsar la cooperación.
César Abilio Reyes, de la Federación de Trabajadores de la Comunicación Enrique Schmidt, afiliada al Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), explicó que los CPC sólo funcionan en las instituciones del Estado, porque en las empresas privadas “nadie quiere saber nada de los CPC”.
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