Hace dos semanas, empecé una serie de columnas discutiendo siete tips para proteger la salud de sus niños. Y ¿por qué nos importa esto? Porque los niños están consumiendo más y más fuera de casa, lo que implica que están consumiendo mayores porciones, más gaseosas y menos nutrientes y fibra, provocando la tendencia de ganar peso en exceso y ponerse en un alto riesgo de sufrir enfermedades crónicas más tarde en sus vidas.
Tristemente, es la verdad, la comida moderna expone a la población a riesgos mucho más altos de enfermedades y los niños son más vulnerables. Hoy les escribo sobre el tip número dos: enseñarles a ser amantes, no sólo tolerantes, de las frutas y verduras. El reto mayor para cumplir con este reto es su propia actitud. Si usted le dice a sus niños: “lo hiciste súper bien, te voy a premiar con un bombón”; o si le dice, “amorcito, como te quiero” y le das un bombón, está subrayando que los bombones son buenos, que son premios. Y, a lo peor, si a la vez está diciendo a su niño “si no comes tus verduras, no te vas de la mesa”, pues, peor todavía, porque el niño crece creyendo que los bombones son premios y las verduras son consecuencias de sus pecados.
Para ayudarle a ser amante de las verduras, puede involucrar a su niño en el cultivo de un huerto, y cultivar su curiosidad en las plantas. Igual, involucrarlo en la preparación de comidas usando la cosecha de su huerto, siguiendo los ejemplos innumerables de recetas publicadas para platos apropiados para gente joven.
Restaurante Ola Verde
www.olaverdesa.com
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