Arnoldo Alemán, ex presidente
El inicio de década en Nicaragua estuvo marcado por el pacto político entre Alemán y el entonces opositor Daniel Ortega. El amarre desbarató la separación de poderes y cambió más tarde las reglas del juego político al reducir la cantidad de votos necesarios establecidos en la Constitución para ser Presidente. Estos acuerdos le garantizaron a Alemán su libertad después de ser condenado por actos de corrupción durante su administración, y el control total del Partido Liberal Constitucionalista.

Herty Lewites, ex alcalde de Managua
La repentina muerte de Lewites, el 2 de julio de 2006, conmocionó a Nicaragua. Él se había convertido en un carismático político querido por el pueblo, con importantes opciones para convertirse en Presidente, cargo al que aspiró por el Movimiento Renovador Sandinista. Desarrolló una campaña original que apelaba al cambio y al voto joven. Lewites hablaba de “hacer un pacto con la gente”, prometiendo el combate contra la corrupción y la generación de empleos para reducir la pobreza.

Daniel Ortega, presidente de la República
Ortega es el político omnipresente en la historia reciente de Nicaragua. Fue presidente del país de 1984 a 1990, cuando perdió ante Violeta Barrios de Chamorro y amenazó con gobernar el país “desde abajo”. El pacto con Alemán no sólo le dio el control de las instituciones, sino que lo sentó en la presidencia con una política basada en el verticalismo, la intolerancia y la corrupción. Ortega ha afirmado públicamente que no tiene interés en abandonar el poder.

Alexis Argüello, boxeador y político
Argüello pasó de ser el héroe deportivo de Nicaragua a convertirse en el títere de un poderoso partido: el FSLN. La gloria del boxeo criollo, querido hasta la idolatría por los nicaragüenses, encontró su final en la política: se alió con el Frente Sandinista, fue electo alcalde de Managua en unas cuestionadas elecciones y se convirtió en un edil sin mando siquiera para firmar cheques. Algunos de sus allegados afirman que las presiones del partido y su incapacidad de manejarlas lo llevaron al suicidio en julio pasado.

Gioconda Belli, escritora
Belli bien puede ser la escritora de la década en Nicaragua. No sólo por su amplia producción literaria -verdaderos éxitos de librería-, sino por su apoyo a la poesía en el país y por los premios obtenidos recientemente: el Biblioteca Breve y el Sor Juana por su celebrada novela “El infinito en la palma de la mano”. Comentarista política crítica con el Gobierno de Ortega, en una entrevista con Domino reconoció: “Nosotros construimos a Ortega y cargamos con esa culpa”.

Rosario Murillo, primera dama
Murillo es un personaje omnipresente en el Gobierno de Ortega. Domina el discurso oficial, la publicidad y los símbolos. Además, no deja solo al presidente en ningún momento. Es su sombra, con voz y voto. Algunos dicen que su alianza se consolidó con el apoyo que Murillo dio a Ortega cuando Zoilamérica Narváez lo acusó de abuso sexual. Murillo no es sólo una primera dama, es una superministra: toma decisiones de Estado, despide y nombra funcionarios, maneja el protocolo oficial y dicta las políticas de comunicación del Gobierno. Algunos la llaman copresidenta.

Aminta Granera, primera comisionada PN.
Granera es el personaje mejor valorado por los nicaragüenses, según las encuestas, destronando de ese primer lugar a otra mujer: Violeta Barrios de Chamorro. La institución que preside, sin embargo, ha perdido la confianza de una parte de la población al conocerse una supuesta influencia de Ortega en la institución. Esa popularidad de Granera la convierten, según algunos analistas, en una potencial candidata presidencial.

Roberto Rivas, Magistrado CSE
Rivas cerró la década en Nicaragua trastocando la joven democracia. Al él se le acusa de ejecutar el masivo fraude electoral denunciado en noviembre de 2008, y que sumió al país en su peor crisis política desde la transición de 1990. La opinión pública cuestiona la falta de independencia de Rivas, ex político liberal ahora íntimo de la familia Ortega. Ha sido protagonista de sonados escándalos de corrupción en Nicaragua y Costa Rica, donde posee lujosas mansiones. Se dice que es protegido del cardenal Miguel Obando.

Perrozompopo, músico.
Con la nueva década vino nueva música en Nicaragua. Aquella vieja generación que cantaba loas a la revolución, a los movimientos de izquierda o que componía música folclórica, dio paso a un grupo de jóvenes músicos que tomaron esa herencia y la mezclaron con el rock, la música pop y sonidos renovados. Sin dejar de criticar las desigualdades sociales y la corrupción política, esa generación se abrió a las letras de amor, a los problemas ambientales y los que afectan a una juventud desilusionada. Perrozompopo es el músico que caracteriza a esa nueva generación. Sus canciones trascendieron las fronteras.

Vicente Pandilla, beisbolista.
Padilla se convirtió en el quinto nicaragüense en llegar a las Grandes Ligas del béisbol estadounidense. Ha jugado con los equipos Arizona Diamondbacks, Philadelphia Phillies, Texas Rangers y Los Angeles Dodgers. En 2009 se convirtió en el jugador más valioso de la postemporada de béisbol por los Dogers.








