Cartas al Director

El tiempo

“El tiempo no es sino el espacio entre nuestros recuerdos”.

Henry F. Amiel (1821-1881); escritor suizo.

Secuestro de diciembre 74

 Mañana 27 de diciembre es una fecha que siempre recuerdo porque ese día se escribió en la historia de Nicaragua un crimen alevoso. El 27 de diciembre de 1974 militantes del FSLN entraron a la casa del doctor José María Castillo quien celebraba con sus amigos las fiestas propias de la época de Navidad y Año Nuevo. Entre los asaltantes que asesinaron al doctor Castillo, se encontraban varios que después llegarían a ser generales y comandantes del Ejército sandinista traducido a nacional.

En la historia —que yo recuerde— sólo en Cuba asaltantes de esa magnitud han llegado a ocupar elevadas posiciones de Gobierno. Espero que algún día sean juzgados por ese crimen y otros que jamás debemos olvidar, como fueron los de Arges Sequeira, Jean Paul Genie, Jorge Salazar, la Navidad roja de los ochenta… En fin, las cuentas son largas y los crímenes de lesa humanidad no precriben.

Roberto Amador N.

Semana de la familia

 Se anuncia para los próximos días a nivel nacional la celebración de la Semana de la Familia, patrocinada por la Comisión de la Pastoral Familiar, Vida e Infancia, que inicia desde el 27 de diciembre hasta el 3 de enero de 2010, con desarrollo de temas sobre la vida familiar y su importancia en estos momentos.

[doap_box title=»En el muelle» box_color=»#336699″ class=»aside-box»][/doap_box][doap_box title=»Pata de gallo» box_color=»#336699″ class=»aside-box»][/doap_box][doap_box title=»Actriz del alma» box_color=»#336699″ class=»aside-box»][/doap_box][doap_box title=»¡Coma brócoli!» box_color=»#336699″ class=»aside-box»][/doap_box]

Por una metodología muy cristiana se precisa señalar los primeros pasos de la familia, semilla fecunda del cristianismo, que es amor, ternura, solidaridad … y definida vida de afecto y respaldo de la Madre María para su hijo Emmanuel y de todos nosotros que tenemos respeto por esa primer familia del mundo cristiano universal comprometida con José, y sin tener relaciones de convivencia carnal quedó embarazada por obra del Espíritu Santo. José, desconcertado pero con mucha honestidad, guardó silencio y en sueños el Ángel del Señor le dijo: “María espera un hijo por obra del Espíritu Santo y tú lo llamarás Jesús”, que también se le llamó y se conoce como Emmanuel, que significa: “Dios con nosotros”. José aceptó complacido y fue todo amor y respaldo para María y su hijo. En estos momentos conviene reconocer como un acto de reconciliación procurar con sinceridad la felicidad familiar, comenzando por saber apreciar el mensaje que recibimos de Dios y que debemos valorarnos con una práctica diaria y ejemplar; teniendo en cuenta que el hombre “fue creado con atributos necesarios para ser un buen cabeza de familia y será responsable ante Dios del bienestar espiritual y físico de su esposa e hijos”. Podemos estimar que tenemos bien trazados los caminos que conducen a la victoria lograda en la total unidad familiar, en la medida que brindemos amor a nuestros padres, a nuestros hermanos, y muy particularmente a nuestros abuelos a los que debemos saber escuchar y pedirle a Dios le brinde bendiciones que bien merecen. Corresponde, a los ministros de Dios en la próxima jornada familiar invitar a todos los cristianos a hacer esfuerzos para fomentar en cada hogar la paz y la alegría de vivir bajo el cuido de María “bendita entre todas las mujeres”.

No debemos olvidar la obligación de soportar la educación de nuestros hijos e inclinarlos al amor a la Sagrada Familia y pase, como bajada de telón y como un culto a María la bendita madre de Emmanuel, lo señalado por el recordado papa Juan Pablo II en octubre de 1992 en República Dominicana, que es un homenaje a María y a todas las mujeres del mundo: Enfocar el valor de la mujer y que las nuevas doctrinas cristianas sean promotoras decididas y activas de la dignificación de la mujer y esto supone profundizar el papel de la mujer en la Iglesia en la sociedad. ¡Así Sea!

Alonso Dávila Barboza

Fiestas del consumo

 Revistas y suplementos de todo tipo nos recuerdan que los detalles, en estas fechas, tienen gran importancia. El elenco de bienes variadísimos que en Navidad nos intercambiamos hicieron de ella la gran fiesta del consumo, de los regalos. Aunque en su origen yazca el regalo que alguien hizo de sí mismo a la humanidad. Y no sólo alguien, sino el mismo Dios. Por eso, las luces y los ángeles, los adornos y los pesebres deben llevarnos a la contemplación, al agradecimiento, a la alegría porque el drama humano cesó con la venida del Dios humanado.

Jesús nace también en el entorno familiar si sabemos sembrar comprensión, cariño y paciencia, desterrando el mal humor, las caras largas y los reproches. ¿No ganaría mucho más nuestro mundo si pusiéramos concordia donde hay indiferencia y olvido? Ése es el mensaje del Cristo que nace: paz a los hombres de buena voluntad.

Lucía Rivera
Barcelona, España

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