Ana Mengotti
BOGOTÁ / EFE
Las elecciones de hoy en Dominica, uno de los tres países del Caribe anglófono integrados en el ALBA, ponen de relieve porqué esta alianza de países profundamente ideologizada no se lleva bien con la alternancia en el poder.
Si el primer ministro Roosevelt Skerrit, del Partido Laborista de Dominica (DLP, siglas de su nombre en inglés), no es reelegido, el ganador podría revisar la pertenencia del país a la izquierdista Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), una organización que requiere de sus miembros una identidad ideológica total no siempre aceptable para políticos de otras tendencias.
En noviembre Skerrit, que en 2004 fue designado para suceder al primer ministro Pierre Charles, fallecido en el ejercicio del cargo, y en 2005 fue elegido en las urnas para un periodo de cinco años, advirtió de que Dominica podría perder millones de dólares si la oposición, que pretende “cortar lazos con el Gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez”, triunfaba en los comicios de ayer.
Skerritt, de 37 años, advirtió entonces del “limbo” en el que quedarían importantes proyectos derivados de la pertenencia del país al ALBA, que es capitaneada por Venezuela y está integrada también por Bolivia, Cuba, Ecuador, Honduras, Nicaragua y los caribeños San Vicente y las Granadinas y Antigua y Barbuda.
HONDURAS ANUNCIÓ RETIRADA
Honduras puede dejar de ser miembro de la organización en el corto plazo, pues el gobierno de facto que preside Roberto Micheletti ya ha iniciado los trámites para que el Congreso denuncie el tratado de adhesión al ALBA, suscrito en 2008 por Manuel Zelaya cuando ejercía la Presidencia del país, de la que fue sacado el 28 de junio pasado mediante un golpe de Estado.
El presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo, que ganó las elecciones del 29 de noviembre como candidato del conservador Partido Nacional y asumirá el mes próximo, también está de acuerdo con sacar a Honduras del ALBA.
“La bancada (parlamentaria) va a acompañar esta decisión” cuando en enero se trate en el Congreso, dijo este jueves.
Todos los analistas coinciden en que los estrechos vínculos que Zelaya desarrolló con Venezuela y con el ALBA están entre los motivos del golpe del 28 de junio.
Además, poco antes de ser depuesto, Zelaya había dado los primeros pasos para una posible reforma constitucional que permitiera la reelección presidencial, a lo que se oponían el Congreso y el Poder Judicial de Honduras.
Reformas constitucionales en el mismo sentido han alargado, con el apoyo mayoritario de sus pueblos, los horizontes de permanencia en el poder de los presidentes Evo Morales, de Bolivia, Rafael Correa, de Ecuador, y Hugo Chávez, de Venezuela, todos ellos seguidores del socialismo del siglo XXI, lo que da mayores garantías de que esos países seguirán en el ALBA.
ORTEGA RECURRIÓ A IRREGULAR FALLO
En Nicaragua Daniel Ortega, al no poder hacer la reforma por la vía parlamentaria, recurrió a la justicia, que, en un fallo muy criticado y desconocido por la oposición y sectores de la sociedad civil, declaró inaplicable el artículo constitucional que impide la reelección consecutiva, el pasado octubre.
En Cuba, la continuidad está garantizada por Raúl Castro, hermano y sucesor en el poder de Fidel Castro, el líder de la revolución de 1959 que estuvo al frente de su país desde ese año y es considerado el inspirador del ALBA.
Las encuestas señalan que el DLP de Skerritt es el favorito para captar el mayor número de escaños en el Parlamento, de 21 miembros, pero también muestran una subida del apoyo al principal partido de oposición, el Partido de los Trabajadores Unidos (UWP), en la recta final de la campaña debido a las acusaciones de corrupción lanzadas contra el primer ministro.
Además de convertir a Dominica en miembro del ALBA, Skerritt acercó a la ex colonia británica a China en detrimento de Taiwán y la isla recibió a cambio millones de dólares en ayuda y cooperación.
En la campaña de estas elecciones Skerritt afronta denuncias y críticas por el origen de la suma gastada en su campaña, que, según medios caribeños como Caribbean Net News, supera los 8 millones de dólares, una cifra enorme para las dimensiones de Dominica.