Eduardo Cáceres

Cartas al Director

Burla

“La burla y el ridículo son, entre todas las injurias, las que menos se perdonan”.

Platón (427 AC-347 AC), filósofo griego

Purísima presidencial

Fue lastimoso y triste ver a gente del pueblo haciendo grandes filas en la pseudo-Purísima de la pareja presidencial, que más bien es parte de la eterna campaña del candidato, que no financian ellos mismos sino que es hecha con fondos públicos. Ellos nunca han hecho una Purísima en su casa, mucho menos dar gorras con sus propios recursos. Pusieron en una gigantesca ventana la pobreza de nuestro país y la propia pobreza moral y espiritual de ellos.

Este tipo de actividades deja muy claro cuál es la verdadera ideología del binomio Ortega-Murillo del siglo XXI, que creen que el pueblo es una masa de miserables mendigos y por eso le tiran un mendrugo de pan; son manipuladores que tratan de utilizar la religión como un opio para adormecerlo y amansarlo; inquisidores que quieren quitar a los pobres hasta el placer sexual a través de prohibiciones hipócritas, y falsos cristianos que no se arrepienten de sus crímenes, robos, mentiras y quieren purgar sus pecados con el dolor de los demás.

La pareja presidencial no tienen la menor idea de lo que es gobernar para devolver al pueblo su dignidad, su orgullo, sus valores como personas, su autoestima, etc. El pueblo lo que necesita es trabajo para hacerse una vida digna, un trabajo remunerado que le permita comer, vestirse, tener un techo… Éstas son las cosas elementales de que trata la verdadera política.

No es exhibiendo al pueblo ante los ojos del mundo como una masa de gente pobre, ni exhibiendo su desesperación ante el hambre, tampoco lo es poniendo cara de buenos cristianos, ni chineando niños, como van a resolver los problemas del país; sino que es poniéndose a trabajar en serio.

Eduardo Cáceres

Evangélicos antisandinistas

La mayoría de los evangélicos de Nicaragua votamos en contra del FSLN. La mayoría no participamos de actividades proselitistas; sin embargo, a la hora de elegir, ahí es el “crujir y tronar de dientes”, porque sí ejercemos nuestros derechos constitucionales. Las estadísticas reflejan que nuestros índices de abstencionismo como grupo social son muy bajos.

Algunos podrán alegar que el hecho de votar en algún momento de nuestra vida en contra de un determinado partido no nos convierte per se en opositores o adversarios de esta ideología, lo cual es en parte verdadero. Sin embargo, cuando de forma reiterada y abrumadora se rechaza a determinada agrupación, tal a como lo hemos hecho en las urnas los evangélicos en las elecciones nacionales de 1990, 1996, 2001 y 2006 en contra del FSLN, esto sí es rechazo permanente. Si esto no es antisandinismo, entonces yo no me llamo Chéster Membreño.

Por otro lado, en 1990 los evangélicos representábamos tan solo el 4 por ciento de la población general, de los cuales el 80 por ciento votó a favor de la UNO, según los cálculos más conservadores. Éramos un fenómeno marginal en términos numéricos, aunque socialmente las iglesias denominadas históricas ya contaban con gran actividad social administrando centros de estudios, colegios, radios, diarios, hospitales y universidades de corte protestante.

En las votaciones de 1996 se siguió el mismo patrón de comportamiento de 1990, con la salvedad de que en estas elecciones el FSLN formó el Camino Cristiano Nicaragüense, un partido evangélico encubierto como demócrata, como una estrategia de división del voto antisandinista, la cual les hubiera dado resultados de no haber sido por el fenómeno Arnoldo Alemán y el regreso del liberalismo al poder desde 1979.

Los resultados electorales del año 2001 y 2006 reflejan la fuerza del antisandinismo en las zonas rurales de Nicaragua, que es precisamente las zonas de mayor fervor protestante, en una población que para estas fechas ya sobrepasaba el 30 por ciento de la población general. Un dato interesante al respecto es el referido al crecimiento evangélico en los últimos 19 años, donde hemos ascendido del 4 por ciento de la población a más del 30 por ciento de la misma, subimos de 1990 al 2009 más de 26 puntos porcentuales y, paralelamente, el FSLN perdió sus niveles de votación, ya que en 1990 fue derrotado con el 42 por ciento de votos y en el 2006 ganó con el 38 por ciento de los mismos, bajando 4 puntos porcentuales que estadísticamente reflejan que ser evangélicos no necesariamente significa ser sandinista, sino todo lo contrario.

Ese histórico 42 por ciento obtenido por el FSLN en 1990 constituye su máxima votación favorable en su historia como partido. Obviamente no salió del 4 por ciento de la población evangélica de la época, lo que refleja de forma matemática la certeza de nuestras afirmaciones informativas.


Chéster Membreño

Sistema político peruano

AIPE- La propuesta de la magistrada Greta Minaya (Jurado Nacional de Elecciones) de establecer requisitos mínimos para los postulantes a parlamentarios ha puesto el dedo en la llaga del sistema político peruano. Para aquellos que se refugian en los textos olvidando la realidad nacional, es un escándalo que pudiera exigirse que para ser congresista se acredite, por lo menos, primaria completa. Eso, según dicen, sería introducir criterios de discriminación y hasta violar los derechos humanos de quienes deberían ocupar cualquier cargo público por el solo hecho de ser peruanos.

Tales críticas son deleznables porque la enorme mayoría de ciudadanos venimos reclamando la reforma integral de una institución parlamentaria sumida en el ocaso desde la década de 1990.

El ordenamiento constitucional permite que cualquier ciudadano hábil y simplemente mayor de 25 años ocupe una curul. No es requisito siquiera acreditar antecedentes penales limpios, cosa que se pediría hasta al postulante a conserje.

Adicionalmente, el voto preferencial facilita que al interior de los partidos se impida la meritocracia, alentando que sólo quienes tienen dinero para pagar su campaña y contribuir a la de sus cabezas de lista se impongan como candidatos con mayor opción, lo cual significa que el poder real está en manos de una plutocracia difusa que banca (respalda) a caciques políticos.

Además, por populismo no se exige ninguna formación académica, profesional o laboral específica para convertirse en representante nacional. ¡Contrariamente, hasta para obtener un permiso de conducir cualquier persona tiene que aprobar exámenes teóricos y prácticos!

Con esta laxitud normativa se ha permitido que la ignorancia, la manipulación de las cúpulas partidarias y la inmunidad trocada en impunidad se apoderen del primer poder del Estado.

El Congreso está, así, infestado de mediocridad, produciendo una legislación voluminosa, pero conceptualmente pobre. El Parlamento transita, en consecuencia, por un desprestigio cada vez más acentuado ante el acelerado desprecio social.

Luego, como esos monstruos electorales convertidos en jaguares son, además, intocables, no hay forma de moderarlos ni reemplazarlos. Y ni siquiera prosperan propuestas sensatas de renovación, porque los parlamentarios no están dispuestos a autorreformarse.

Se impone, por lo demás, la tendencia a transformar al Congreso en caja de resonancia de necios escandaletes políticos, campea la falta de transparencia en cuanto a los orígenes políticos de muchos representantes, y es sospechosa la relación entre las anónimas fuentes de financiamiento y los intereses que defienden las bancadas.

Las sombras de corrupción, el nepotismo, la indisciplina dentro de las bancadas, el transfuguismo y el carpetazo concertado entre todos para defender sus privilegios rebasan, finalmente, el vaso de la tolerancia pública.

Frente a ello, planteamientos como el de la doctora Minaya deben ser alentados de cara a las elecciones del 2011. Caso contrario, pronto tendremos a bestias salvajes como causantes del desgobierno nacional.

Hugo Guerra
Subdirector del diario El Comercio, Perú. © www.aipenet.com

La Universidad en Marcha

Todos los domingos de 9:00 a 10:00 de la mañana se transmite por radio Estéreo Yes, del departamento de Matagalpa, el interesante programa La Universidad en Marcha , bajo la dirección del insigne catedrático, doctor Douglas Stuart Howay, de la UNAN-CUR en esta cabecera departamental homónima; quien en fecha reciente recibió un merecido homenaje por parte del mencionado recinto universitario, cuyo auditorio hoy lleva su nombre.

En ese espacio los radioescuchas expresan su criterio y formulan sus preguntas sobre cualquier tema para recibir la mejor de las repuestas por medio de la línea telefónica 2772-3567. Mis felicitaciones para el doctor Stuart Howay por su cátedra que nos imparte domingo a domingo en su muy gustado programa.

Salvador Pérez

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