Milán/ AFP
El jefe del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, fue hospitalizado ayer por la noche tras recibir un golpe en la cara al final de un tenso mitin electoral en Milán. Berlusconi no necesitó ser sometido a ninguna operación tras la agresión, informó el médico personal del mandatario, Alberto Zangrillo, que trabaja en el Hospital San Raffaele, de Milán, al que fue llevado Berlusconi. El médico informó que el político permanecería ingresado durante unas 48 horas.
“Desde el punto de vista clínico todo está tranquilo, pero será necesario un período de observación de uno o dos días”, dijo el médico. “El primer ministro no ha perdido nunca la conciencia y no ha sido sedado”, apuntó Zangrillo, quien añadió que desde el punto de vista psicológico Berlusconi ha sabido no sucumbir a la preocupación que mostraban sus seres queridos y les ha animado, incluso, él mismo.
Si bien Berlusconi, de 73 años, no llegó a perder el conocimiento, las fotografías tomadas después de la agresión lo muestran con el rostro tumefacto y cubierto de sangre. “Estoy bien, estoy bien”, aseguró Berlusconi al salir de la sala de urgencias para ser trasladado a una habitación en el hospital, según fuentes citadas por la prensa local.
Según el médico personal del primer ministro, Berlusconi se encuentra tranquilo en estos momentos, pero “afligido” moralmente por lo que ha sucedido.
- Durante el mitin de ayer, tras el que fue agredido, Silvio Berlusconi criticó a la izquierda que siembra el odio y la envidia y la acusó de arremeter contra el Gobierno a través de la prensa.
También criticó con vehemencia a los jueces politizados.
[/doap_box]
Berlusconi conmocionado
“Se veía al Presidente conmocionado, pero reaccionó con su temperamento habitual”, declaró el director de comunicación del Hospital San Raffaele, quien señaló que Berlusconi sufre “contusiones importantes en el rostro, con una herida interna y externa en el labio superior y dos dientes fracturados”. La radiografía del Cavaliere también muestra una pequeña fractura de la nariz.
Tras la agresión, Berlusconi, quien en todo momento ha querido dar muestras de que los hechos no revestían gravedad para su salud, fue conducido en su coche oficial al hospital milanés con la boca ensangrentada, donde se le realizó un TAC y los médicos decidieron mantenerlo bajo observación y le pronosticaron un tiempo de recuperación de 20 días.
Berlusconi presenta, según el diagnóstico de los médicos, una pérdida copiosa de sangre, una lesión lacero-contusa interna y externa en el labio superior, así como daños en los dientes y una fractura en el tabique nasal.
Golpeado con un souvenir
Las imágenes emitidas de forma continua en la televisión informativa Sky TG-24 muestran al jefe del Gobierno inclinado, con un pañuelo en la boca, y rápidamente trasladado a su coche por sus guardaespaldas. El hombre detenido, Massimo Tartaglia, de 42 años, fue trasladado a la jefatura de la Policía. En las imágenes aparece aturdido, mientras que los policías se lo llevan, protegiéndolo de una multitud furiosa. Según la prensa local, está siendo tratado por problemas mentales desde hace diez años.
Tartaglia fue inculpado por provocar lesiones con el agravante de premeditación por haber atacado a Berlusconi con una réplica en miniatura del Domo de Milán, un souvenir para turistas con un zócalo de metal. Además, se comprobó que en el bolsillo llevaba otras dos estatuillas, un crucifijo y un spray picante. La agresión se produjo al concluir un mitin del Partido del Pueblo de la Libertad (PDL), en el que Silvio Berlusconi fue abucheado y silbado por un grupo de una decena de personas que le llamaron “payaso”.
El jefe del Gobierno respondió y repitió en varias ocasiones que deberían avergonzarse. El grupo se enfrentó luego con los jóvenes del servicio de seguridad del acto, lo cual provocó la intervención de la Policía.
El Presidente de la República, Giorgio Napolitano, “condenó firmemente este grave gesto de agresión”. “Es un gesto incalificable que condeno firmemente”, reaccionó Pier Luigi Bersani, líder del Partido Demócrata (PD, principal partido de la oposición).
Según el ministro de Cultura, Sandro Bondi, la agresión sufrida por Berlusconi es el fruto de una “larga campaña de odio” en contra del jefe del Gobierno dirigida por “algunos sectores de la política y de los medios”. “Es un acto de terrorismo”, señaló por su parte Umberto Bossi, jefe del partido populista de la Liga del Norte.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A