Por Arnulfo Agüero
Después de leer el texto Crónica Íntima de un Secuestro y ver las recopilaciones de artículos periodísticos; asistir a la presentación del libro en el auditorio de la Universidad Americana (UAM) donde estuvieron la mayor parte de los cautivos que compartieron anécdotas; y hablar con su escritor Joaquín Absalón Pastora, sobre este episodio de la Unión Nacional Opositora secuestrada, queda la inquietud sobre si esta narración debe buscar nuevos espacios con un libreto radial, un filme documental, dado que el contenido y estilo de esta narración lo permite.
Su cuadro melodramático y narrativo hilvanado de trama política y suspenso fue escrito dieciséis años después como memoria híbrida periodística abstraída de los recuerdos del suceso del secuestro masivo que alcanzó ribetes de tensión, humillación, farsa y humor negro y la información noticiosa que recabó a posteriori. Resultando una crónica dramática muy interesante para el género del testimonio periodístico.
La Radio Mundial, fue la emisora estelar a mediados del siglo pasado, en montar radionovelas que impactaron a los audios-escuchas que atentos no perdían sus capítulos. Pero en sus cabinas también se “dramatizaron las noticias”, notas rojas y de la vida política, recuerda Absalón Pastora, que hizo de narrador, animador y periodista.
En 1960, salió al aire su radioperiódico La Verdad, compartiendo su programación de noticias, entrevistas y editoriales con Francisco Carranza Chamorro. Su pasión por el arte dramático y la narrativa lo llevó a escribir su poemario de juventud Sueño en Sol , y para 1990, su libro Al Otro Lado del Planeta . Una especie de crónica de viajero.
Estas experiencias radiales y de escritor antes descritas, fueron factores ventajosos para redactar esta crónica dramatizada, relacionada con el secuestro masivo de los miembros del Consejo Político de la Unión Nacional Opositora (UNO), del viernes 20 al 24 de agosto de 1993, por un comando de exmilitares autollamado de la Dignidad y la Soberanía, como represalia por otro secuestro de un grupo de excontras del Frente Norte 3-80, jefeado por el Chacal, José Ángel Talavera, en el Zúngano, Quilalí, que demandaba los retiros del Jefe del Ejército, Humberto Ortega y el Ministro de la Presidencia Antonio Lacayo.
Es claro que en Nicaragua, el secuestro ha sido una arma política, principalmente ejercida por fuerzas guerrilleras. El 22 de agosto de 1978, Edén Pastora, comandante Cero, junto a un comando del FSLN, perpetúa un secuestro masivo, o toma del Palacio Nacional, que alcanzó repercusión internacional.
Sobre este secuestro, Róger Mendieta Alfaro, escribió el libro de cuentos Cero y Van dos (1978). El referente anterior fue el secuestro o el otro celebrado Asalto a la casa de Chema Castillo un 27 de diciembre de 1974. Pero los doble secuestros, como el de la UNO, y la del Frente Norte 3-80, es el primero en la historia que se tenga referencia.
Sobre esta tipología de secuestros, la legendaria comandante Doris Tijerino Haslam, cautiva del Chacal, dijo al finalizar el secuestro que “un error no se corrige con otro”, agradeciendo la liberación, pero condenando la acción política-militar de sus aliados.
Sobre los posibles “actores intelectuales” este memorial sugiere fuertemente una vinculación con las altas esferas del Frente Sandinista y el gobierno.
Sobre este episodio de alta tensión psicológica y que puso en peligro temporal vidas de nicaragüenses opositores, el entonces Ministro de la Presidencia Antonio Lacayo solo incluyó dos páginas en la memoria de 744 páginas, del texto oficial La difícil transición nicaragüense . En el Gobierno de doña Violeta, señala el prologuista Luis Sánchez Sancho, otro de los cautivos, que junto a Alfredo César y Miguel de Castilla fueron expuestos a la humillación pública al ser exhibidos en paños menores.
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