Teherán/EFE
El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Manoucher Mottaki, advirtió hoy a los países que votaron a favor de la resolución de condena en el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) que Irán no va a detener la construcción de la nueva planta de enriquecimiento nuclear.
En una carta enviada a los ministros de Asuntos Exteriores de las 25 de las 36 naciones de la Junta de Gobernadores que aceptaron el documento, Mottaki advirtió, asimismo, que su decisión ha servido para reforzar la determinación de su país a proseguir con el programa nuclear.
«La ilógica medida adoptada por los países que votaron en contra de Irán ha hecho que la República Islámica esté más convencida si cabe de seguir con el desarrollo de la energía nuclear para uso civil», afirmó, según un extracto de la misiva publicado hoy por la agencia de noticias local Fars.
Mottaki también dirigió cartas de agradecimiento a los tres países que votaron en contra de la resolución -Venezuela, Cuba y Malasia- y a los seis que se abstuvieron.
«La resolución fue adoptada por un grupo de países monopolistas a pesar de que Irán actuó más allá de sus deberes legales y anunció la construcción con más antelación de la exigida», argumentó.
El pasado 27 de noviembre, una amplia mayoría de los países miembros de la Junta de Gobernadores, incluidos Rusia y China, reprobaron al régimen de los ayatolá por las ambig edades que envuelven su programa nuclear y por haber mantenido en secreto durante meses
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, respondió, asimismo, que consideraba el documento ilegal y que su país reduciría al mínimo desde ese mismo momento la cooperación con el citado organismo dependiente de la ONU.
Gran parte de la comunidad internacional, con Estados Unidos a la cabeza, acusa a Irán de ocultar, bajo su programa nuclear civil, otro de naturaleza clandestina y aplicación bélica cuyo objetivo sería adquirir armas atómicas, alegación que el régimen de Teherán rechaza.
La denominada planta de «Fordó» salió a la luz pública el pasado 25 de septiembre a través de la denuncia pública que hizo el presidente norteamericano, Barack Obama.
Irán asegura que no ha cometido ilegalidad alguna ya que informó al OIEA cuatro días antes de la acusación del mandatario norteamericano, pese a que había iniciado su construcción muchos meses antes.
El entonces director del general del OIEA, Mohamad el Baredai, rebatió la tesis iraní pocos días después durante su último viaje oficial a Teherán y pidió al régimen de los ayatolá transparencia y colaboración.