Ser director de un ballet significa poner en escenas magistrales espectáculos. Ser director del Ballet Folklórico Nicaragüense es llevar a diversas partes del mundo nuestro arte con mucho orgullo.
Para lograr ponerlo en todo el esplendor que lo caracteriza y mantenerlo con vida, urge de apoyo tanto del Estado y empresa privada, “el que nos ha sido retirado”, dijo visiblemente preocupado su director, Ronald Abud Vivas.
EL ÉXITO NO FUE SUFICIENTE MÉRITO
Lamentó que el éxito acumulado a lo largo de su prestigiosa carrera de 40 años en el folclor hayan sido factores para que le hayan suspendido el respaldo, poniendo en peligro la existencia del ballet, su escuela, sus talleres artísticos y nuevos eventos del año entrante, los que cuentan con un elenco de más de 50 bailarines.
Reveló que sólo se ha mantenido con un “tímido respaldo” de algunas entidades; pero que para darle vida a sus espectáculos requiere de logística como su escuela, arreglos orquestales, diseñadores, talleres de actuación y maquillajes; investigación de campo, creatividad de rescate y vestuario. Todo esto —señaló— conlleva costos del cual no disponen.

Dentro de esta dura crisis que están pasando, dijo que uno de los organismos no gubernamentales que les ha brindado una pequeña ayuda ha sido el Foro Nicaragüense de Cultura, que ha estado presente ante la carencia de instituciones auspiciadoras en dos de sus presentaciones, incluyendo la del 40 aniversario de su fundación.
Por otro lado señaló en tono critico que “es una vergüenza para la Asociación de Promotores de Cultura (APC), la Alcaldía de Diriamba, los diriambinos y la cultura misma, que el ballet tenga que pagar alquiler en una Casa de Cultura que se presume es facilitadora cultural”; asimismo les echó en cara que de esta escuela han salido maestros que ahora dan clases en las escuelas y colegios del Estado, y que no reconocen estos logros.
SEÑALA AL INSTITUTO DE CULTURA
También criticó al Instituto Nicaragüense de Cultura y su Academia de Danza, la que no ha sacado ningún instructor; igualmente hizo ver que esta entidad cultural no cuenta con un departamento que promocione la cultura a nivel internacional, razón por la cual no han hecho giras al exterior.
Recordó que hace tres años atrás realizaron una gira a Miami, presentándose en el Hand Rock del Seminole, donde asistieron más de 3500 personas; entonces te das cuenta que este ballet es sostenible, pero hay una timidez del Estado que no hace nada en el exterior para proyectar lo nuestro, subrayó.
“Aquí yo cargo los bates, la manopla, pego el batazo, corro las bases y grito out”, finalizó diciendo este artista, quien el Gobierno sandinista le otorgó la Orden Independencia Cultura Rubén Darío, y la Alcaldía de Diriamba la de Hijo Dilecto.
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