TEGUCIGALPA/ AFP
Un gobierno de “unidad y reconciliación nacional” parece difícil de lograrse en Honduras antes de que asuma el presidente electo Porfirio Lobo, en tanto el destituido Manuel Zelaya no propone sus candidatos para integrarlo.
El mandatario interino, Roberto Micheletti, “volvió a pedir (a Zelaya) el viernes, a través del ministro de la Presidencia, Rafael Pineda Ponce, que presente sus candidatos al gobierno de unidad y reconciliación”, dijo a la AFP el portavoz del Gobierno, César Cáceres.
“Es la segunda vez que se hace esa petición para cumplir con el punto 1 del Acuerdo Tegucigalpa/San José” firmado el 30 de octubre entre las delegaciones de Micheletti y Zelaya, bajo la égida de Estados Unidos, insistió.
Pero previo a los comicios del 29 de enero, en los que fue elegido el conservador Porfirio Lobo del Partido Nacional (PN), el izquierdista Zelaya se había negado a integrar ese “gobierno” en tanto no fuera restituido en la jefatura de Estado antes del 5 de noviembre. Para el derrocado mandatario, aceptar integrar un “gobierno de unidad” bajo las autoridades de facto es legitimar el golpe de Estado que lo sacó del poder el 28 de junio.
El Acuerdo Tegucigalpa/San José prevé “un gobierno de unidad y reconciliación nacional integrado por representantes de los diversos partidos políticos y organizaciones sociales” para poner fin a la prolongada crisis política.
Y estableció un calendario según el cual el 2 de noviembre se debía conformar la Comisión de Verificación y “a más tardar el 5 de noviembre (…) la conformación e instalación del Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional”.
La Comisión de Verificación fue integrada en tiempo y forma con la secretaria del Trabajo de Estados Unidos, Hilda Solís; el ex presidente de Chile, Ricardo Lagos, Arturo Corrales por Micheletti y Jorge Arturo Reina por Zelaya.
Sin embargo, Zelaya no propuso candidatos al gobierno de “unidad y reconciliación” tras declarar ese pacto “fracasado” y “letra muerta”, la medianoche del 5 de noviembre cuando, a su juicio, él debería haber sido restituido para juramentar el nuevo gabinete.
El acuerdo establecía además que fuera el Congreso el que decidiera la restitución de Zelaya. Pero los legisladores recién debatieron el lunes pasado, ya pasadas las elecciones, el punto más controversial del acuerdo, al rechazar por 111 votos a 14 la reincorporación de Zelaya.
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