Fulvio Tijerino Pérez

Cartas al Director

Confianza

“La democracia necesita una virtud: la confianza. Sin su construcción, no puede haber una auténtica democracia”.

Diputados mercenarios

Cuando en las elecciones del año 2006, fuera de todo pronóstico resultara electo Daniel Ortega Saavedra, todas las personas que votaron en su contra y los que se abstuvieron de votar pensamos que todo fue culpa del voto dividido de la oposición y del pacto PLC-FSLN, que habían reformado la Constitución para que el partido mayoritario fuese elegido con el 35 por ciento del total de los votos.

Muchos de los nicaragüenses que votaron por Daniel, creyeron y confiaron en el mensaje de reconciliación, paz y unidad que el nuevo Gobierno prometía en su nueva oportunidad de gobernar en tiempos de paz y sin el bloqueo económico de los países democráticos. Había mucha desesperanza y confiaron en que él merecía esa oportunidad para demostrar su convicción revolucionaria y defensor del ideario sandinista.

Pero, al transcurrir los primeros meses y cuando comenzaron a darse los primeros despidos por razones partidarias y cuando volvimos a escuchar nuevamente sus discursos antiimperialistas y guerreristas, todos los nicaragüenses pudimos comprobar que Ortega y sus secuaces no habían cambiado y que nuevamente querían imponer el sistema dictatorial de los años ochenta con el único objetivo de continuar en el poder, para garantizar la seguridad de los bienes apropiados ilícitamente en la “piñata”.

Pero repuestos de la sorpresa, todos abrigamos la esperanza de que aunque el FSLN estaba gobernando nuevamente, sólo tenía el 38 por ciento de los votos en la Asamblea, por lo que era un partido minoritario que no tenía los votos necesarios para imponer su política sectarita y antidemocrática. Aunque ellos tenían el control del Poder Ejecutivo, no tenían el poder para dominar los restantes Poderes del Estado. La oposición al FSLN tenía el 62 por ciento de los votos en la Asamblea y por tanto el poder suficiente para legislar y controlar los abusos que cometía el presidente Ortega. Eso constitucionalmente es así y el FSLN liderado por Ortega no podría imponernos su política represiva y guerrerista.

Mas no contábamos con que, entre los diputados de la “oposición” hubiesen militantes del FSLN infiltrados o diputados mercenarios que venden sus votos por prebendas; así ha estado el FSLN, durante tres años, sumando los votos necesarios para lograr la mayoría parlamentaria, tanto para controlar la Asamblea Nacional (AN) como para aprobar leyes y decretos que le permitan desgobernar el país al punto de fraguar el fraude electoral de la elecciones municipales.

Los responsables directos de que el FSLN tenga un gobierno dominante y logre instaurar su ansiada dictadura son los diputados que han vendido sus votos al FSLN. Mientras no exista un bloque opositor del 62 por ciento de los diputados en la AN, no habrá forma de sacudirnos del yugo opresor.

Las protestas deben estar dirigidas contra esos diputados que han traicionado la confianza depositada por sus votantes para que cambien su actitud antipatria. Costo de las marcha.

A simple vista se percibe que el costo económico de las marchas que tanto el Gobierno como la oposición llevaron a efecto el 21 de noviembre fue millonario. No sabemos a ciencia cierta quién financió semejante gasto, y posiblemente nunca lo sabremos.

Seguramente los organizadores de ambas actividades tienen sus justificaciones y “razones”; no obstante, no se justifica tal gasto cuando el país tiene una economía débil y con serios problemas sociales.

[doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
  • 10 cosas que no sabías sobre The Wanted…

[/doap_box]

La oposición me dirá que cualquier precio vale la pena con tal de defender la “democracia”, y el gobierno seguramente argumentará que no importa el gasto si de defender “las conquistas de la revolución” se trata. Uno y otro me puede decir que marcharon para defender “los derechos del pueblo”. Así arguyen y piensan los políticos de nuestro país.

Pero yo estoy pensando en otra gente. Pienso en Jerónimo, un niño de 10 años quien vive en la comunidad El Berenjenal, descalzo, sin acceso a la educación porque sus padres son tan pobres que no pueden comprarle los útiles escolares para asistir a clase. Su casa, si se le pueda llamar así, está cubierta de plástico, y su techo es de cartón. De modo que cuando cae la lluvia se mojan, y cuando el inclemente sol golpea con fuerza, su situación es sofocante.

La comunidad de este niño no tiene agua potable, le faltan letrinas, no tiene un puesto de salud, la infraestructura de la escuela no es de calidad, se perdió la cosecha por causa de la sequía, esto último avizora mayores dificultades porque escasearán los alimentos y se pondrán más caros.

En Nicaragua hay miles de jerónimos, conciudadanos nuestros; hay muchísimas comunidades como El Berenjenal, cuyos problemas no se van a resolver por mil marchas que se realicen en este país. Es que las marchas, de uno y otro lado, son políticas y no sociales.

No hay duda que entre los marchistas, de uno y otro lado, iban los desposeídos, los de pies descalzos, los que batallan cada día para sobrevivir, aquéllos que viven “su mundo sin mañana”. ¿Quién les ayuda? ¿Cuántas necesidades sociales y económicas de la gente pobre se pudieron resolver con los recursos que se gastaron en ambas marchas? “Bienaventurado el que piensa en el pobre; en el día malo lo librará Jehová”. Salmos 41:1

Libertad de expresión

AIPE— A los políticos de todo el mundo

les resulta incómoda la libertad de expresión, puesto que les somete a un permanente escrutinio y una constante crítica, pero los gobiernos tienen maneras muy distintas de hacer frente a dicha incomodidad. Una manera de medir el grado de democracia y hasta qué punto una sociedad puede considerarse libre es el grado de coexistencia entre la libre expresión y los poderes públicos.

En un sistema realmente democrático y propio de una sociedad libre, los gobernantes aceptan las denuncias y críticas. Aunque les pueda resultar incómodo, permiten el normal desarrollo de la libertad de expresión, no como un mal menor sino como un bien necesario. No intentan constreñir la acción de los medios de comunicación en tiempos cuando internet ofrece infinitas posibilidades para la libre expresión de los ciudadanos.

Cuando la relación entre libertad de expresión y poder político se desarrolla de manera diferente, no se puede hablar de democracia ni mucho menos de una sociedad abierta y libre. Los argumentos para tratar de imponer reglas basadas en la coacción y recorte de la libertad son múltiples, pero siempre esconden el objetivo final de acallar voces críticas. Es lo que se ve en diferentes lugares del mundo, como un Irak, donde se condena a un medio de comunicación extranjero por denunciar el autoritarismo del primer ministro y China, donde cincuenta ciberdisidentes están encarcelados desde hace años.

El caso más terrible de represión de la libertad de expresión en Iberoamérica son los 16 periodistas asesinados en la región en medio año y los 27 profesionales de la información presos en cárceles cubanas, así como la paliza de la policía castrista a Yoani Sánchez y a otros dos blogueros independientes. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) denunció que gobernantes populistas de la región están imponiendo trabas a la difusión de mensajes críticos, inspirados por los controles de Hugo Chávez contra la libertad de expresión.

Así, el gobierno venezolano, el argentino y el ecuatoriano, entre otros, apelan a diferentes motivos para impedir el normal funcionamiento de los medios. El kirchnerismo reimpuso medidas de Perón y argumenta que la libertad de expresión no puede estar por encima de los derechos laborales del sindicato de “canillitas”, cuyos miembros son los únicos que pueden vender diarios y revistas. También legisla sobre la propiedad de los medios en nombre de una lucha contra fantasmagóricos monopolios. En otros casos, el argumento es que los periodistas sólo deben decir “la verdad” o, incluso, ser fieles a los principios revolucionarios.

La libertad de expresión no es algo que atañe sólo a los periodistas y a los medios de comunicación. Es un elemento fundamental de toda sociedad libre y abierta. Cuando desaparece, el daño lo sufren todos los ciudadanos. Las restricciones a la libertad de expresión muestran el avance del autoritarismo en extensas regiones de América Latina.

COMENTARIOS

  1. ALEXADANI BLANDON
    Hace 17 años

    hola., considero que nicaragua ha tenido 3 oportunidades por la via legal de enjuiciar a dNIEL ORTEGA Y ATODOS LOS MIEMBROS DE SU CAMARILLA., la 1ra., fue con la sra. violeta barrios de chamorro, la 2da., fue con el Dr. arnoldo aleman lacayo y la 3ra. con el ing. enrique bolaños g., pero los tres no han tenido ni la mas minima voluntad de jugarle claro a nicaragua y al pueblo., todos han hablado de la mala gestion de la era somoza , por que a este no lo han querido tocar , sera temor o sera por intereses que solo ellos lo saben., en la ACTUALIDAD un supuesto liberal es el vice-presidente de ortega, el señor jaime morales carazo, claro este fue usado solamente para atraer el voto liberal a favor de los sandinistas, pero con respeto a todos creo que para ni mierda sirve este señor., ahora no se si algunos se sienten con el agua hasta el cuello, otro punto a detallar ,Daniel ortega usa los sentimientos christianos del pueblo`para hacerle creer al pueblo que el es un hermano de Dios y lo que el pueblo de nicaragua debe de saber si es que no lo sabe es que tanto su presidente y su esposa son los dos unos hijos del Diablo., un personaje que tanto daño le esta haciendo a toda nicaragua es el presidente del consejo supremo electoral el señor ROBERTO RIVAS., no me cabe en la cabeza , como una persona que supuestamente tiene estudios y cierto prestigio, un supuesto hombre que tiene la responsabilidad del destino de todo un pais, de un pueblo sufrido por tantas calamidades, GUERRAS,TERREMOTOS,HURACANES,FRAUDES ELECTORALES ,HAMBRUNA, EN FIN SON TANTOS DESASTRES que mo es posible que este ocupando un cargo de tan semejante envergadura un hombre que solo esta velando por sus intereses economicos y personales no importandole el desastre que le esta causando a toda una nacion.
    algo muy importante que me pregunto es lo siguiente: la familia ortega murillo , en especial sus hijos como estos no le recriminan aus padres del daño que a todo el pueblo de nicaragua le estan causando., seran estos malos hijos como sus padres? los hijos tienen todo el derecho de pedirle explicaciones a sus padres cuando estos estan en caminos equivocados, turbios, como el narcotrafico,violaciones,fraudes ,asesinatos de personas honestas y en en fin muchos otros crimenes., pero hasta ahora nadie se atreve a colocar en el sitio donde corresponde a daniel ortega y asu esposa que es otra complice de tanto robo y desgracias que le estan los dos causandole a toda una nacion. gracias por leer este mensaje.

  2. Karen Rappaccioli-Tunnermann
    Hace 17 años

    Cultivando una CULTURA Mediática OBJETIVA-Muy preciso comentario; cuando no hay libertad de expresión imparcialmente, en el que se respete el derecho de pensar de cada ciudadano. Donde la línea del editorial o de la administración empresarial predomine a la ética periodística. Perdemos la veracidad de los hechos, de nuestra idiosincrasia y por ende de nuestra autonomía ciudadana . En el cual se origina un totalitarismo mediático, krt

  3. antonio
    Hace 17 años

    Lo que expresa el Sr.Tijerno es cierto,en lo que se refiere a los diputados,la asmblea es una chanchera ,igual que en los tiempos de Somoza,en las proximas elecciones los nicaragüenses no debemos marcar la voleta de diputados,a menos que los cambien a todos sin exepcion,ellos no representan al pueblo si no que a sus caudillos,igual en el consejo supremo electoral y en el de justicia,debemos sacar a todos estos sinverguenzas que son los que permiten todas las barbaridades que ni en tiempo de .Somoza veiamos.Pero creo que primero tenemos que desacernos de los principales gestores de todo este alboroto que son Daniel,Aleman y de cola el tal Eduardo Montealegre quien deberia estar en juicio por los CENIS y por injurias y calumnias en contra de un señor que no es ni politico,esa es la lucha de Eduardo escudarse mientras mas pueda y salir como todos los demas sinverguenzas,como grandes «HOMBRES HONRADOS»y de «GRAN HONESTIDAD».

  4. Roberto
    Hace 17 años

    Lo que me impresiona es la falta de originalidad al expresarse de los orteguistas cuando alguien pronuncia una nueva palabra como por ejemplo las que están de moda «mediática» y «chingaste» que hasta el retrasado de Nelson Artola la pronuncia unas cien veces en cada entrevista, pero en este caso es comprensible por que estos sin cerebros solo saben repetir lo que su ilustrado líder dice, y como dice el dicho cuando el burro rebuzna los de mas rebuznan igual.

  5. La chenda
    Hace 17 años

    Quiero felicitar al caricaturista Manuel Guillen por la caricatura de esta noche, la del chanchito de alcancia con la cara de Roberto Rivas , esta buenisiiiiima! ja ja ja ja si que digo yo que el hombre es genial.

  6. From the christian science monitor
    Hace 17 años

    Este articulo en Ingles salio en The Christian Science Monitor.

    Nicaragua’s newest tycoon? ‘Socialist’ president Daniel Ortega.
    Daniel Ortega’s opaque business dealings, linked to Venezuela President Hugo Chávez, are blurring the lines between party, state, and first family, say critics.
    By Tim Rogers | Correspondent of The Christian Science Monitor

    from the October 6, 2009 edition

    Managua, Nicaragua – Nicaraguan President Daniel Ortega doesn’t talk like most successful businessmen. The former revolutionary leader is much more likely to rail against the evils of «savage capitalism» than he is to discuss his multi-million dollar business ventures.

    Yet despite his rhetorical stance against the «failed imperialist model,» Mr. Ortega and his inner circle of Sandinista confidants are quickly and quietly becoming the new masters of the impoverished country’s economy.

    Since returning to the presidency in 2007 – 17 years after being voted out of office at the end of the Sandinista revolution in 1990 – Ortega has created a network of private businesses that operate under the auspices of the Bolivarian Alliance for the Americas (ALBA), an opaque cooperation agreement of leftist countries bankrolled primarily by Venezuelan President Hugo Chávez.

    Ortega’s «ALBA businesses» – known by an alphabet soup of acronyms, including ALBANISA, ALBALINISA, and ALBACARUNA – have cornered Nicaragua’s petroleum import and distribution markets, become the country’s leading energy supplier and cattle exporter, turned profits on the sale of donated Russian buses, and purchased a hotel in downtown Managua, among other lucrative investment moves.

    While government secrecy has cast a long shadow over the business operations, the light that gets through reveals profits registering in the hundreds of millions of dollars, despite the economy’s slip into recession.

    In 2008, Nicaragua’s Central Bank reported that Venezuela gave Nicaragua $457 million in aid, all of which was managed privately by Ortega’s ALBA holdings, with no third-party oversight. ALBANISA, a joint Venezuelan-Nicaraguan oil company linked to Ortega, recently signed a 15-year energy contract expected to net the company upwards of $500 million, depending on price fluctuations. And last year’s oil imports earned the ALBA group an additional $280 million in revenue, according to calculations by opposition leader and former Inter-American Development Bank analyst Edmundo Jarquín.

    «Maybe Ortega isn’t the richest man in the country, but he is making more than anyone else in Nicaragua,» Mr. Jarquín said.

    Blurring the line between state and first family?

    Critics say President Ortega and the Sandinista Front have created a web of businesses operations that have blurred the distinction between party, state, and first family. For example, Ortega’s personal confidant Francisco López is the treasurer of the Sandinista Front, as well as the president of the government-run Petronic petroleum company, the vice-president of the private-run ALBANISA, the president of ALALINISA, and the administration’s representative to power-distributor Unión Fenosa, of which the Sandinista government recently purchased 16 percent. At this point, critics say, it’s impossible to know whose interests he or his businesses represent.

    «Wherever there is confusion or a conflict of interests between the state and the government, and the ruling party and the first family, the situation becomes corrupted,» said former Attorney General Alberto Novoa, who spearheaded the anti-corruption campaign against former President Arnoldo Alemán, accused of bilking the country of $100 million during his turn in government. «The separation of state and party is an unfinished task in Nicaragua.»

    ‘Cuba-inspired model’

    Untangling the web of business interests has been a difficult task.

    Moises Martínez, an award-winning investigative journalist for the leading daily La Prensa, says the government secrecy of Nicaragua’s «Cuban-inspired model» has made his two-year investigation of Ortega’s ALBA business dealings «like trying to dig a tunnel with a hand shovel.»

    Despite being denied access to government sources and companies such as ALBANISA, journalists have uncovered a web of almost a dozen ALBA business holdings, which Martinez claims has made Ortega and his family one of the most important economic players in the country, on par with Nicaraguan business tycoon Carlos Pellas. «The difference,» Martinez says; «is that it took the Pellas family 80 years to accumulate their wealth. Ortega has done it in two years.»

    Yet unlike most nouveau riche, Ortega and his Sandinista confidants – who first rose to economic power in 1990 during a $1.5 billion land grab known as the «piñata» – still identify as the poor and downtrodden. In fact, Ortega, who has had no other job in his life other than president, claims a net worth of only $200,000, according to his last declaration in 2006.

    But Ortega failed to report any property or «piñata» holdings, including his personal compound, which he confiscated in the 1980s and is estimated to be worth around $1 million.

    Tight-lipped Sandinistas

    The Sandinista leadership is decidedly tight-lipped on the subject of its business dealings. Ortega’s wife, Rosario Murillo, spokeswoman for the government, the president and the Sandinista Front, did not respond to the Christian Science Monitor’s requests for an interview. And presidential adviser and economist Orlando Núñez also failed to return requests for comment.

    President Ortega’s brother, however, says the Sandinistas’ new capitalist clout and economic rise to power is nothing to be ashamed of.

    «If there is a free market, there needs to be a system in which people are free to get rich, so the poor can stop being poor, so the poor can become middle class and the middle class can become business owners and be better off,» says retired Gen. Humberto Ortega, adding that the Sandinista revolution broke the economic stranglehold of a small ruling class and allowed the Sandinistas to become «new actors» in today’s modern free-market economy, which he defends.

    People shouldn’t pay too much attention to the Sandinista government’s anti-capitalist rhetoric, says General Ortega, because «one thing is discourse for the political clients, and another thing is what the reality shows you are doing.»

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí