Más de 500 policías y un equipo médico de casi 200 personas forman parte de la seguridad en la llamada Feria de la Niñez Feliz, inaugurada anoche por el presidente Daniel Ortega y la primera dama Rosario Murillo.
Ortega no ofreció declaraciones, pero sí encendió un gigantesco árbol de Navidad, que se eleva a 75 metros, imitando así a los mandatarios de Estados Unidos.
Por su parte Murillo, calificada como “el cerebro” de la actividad, según la transmisión del oficialista Canal 4 de televisión, explicó que el Gobierno dio ayer por iniciada la “Navidad solidaria”.
Un periodista del Canal 4 señaló que la “promotoría social” de la Juventud Sandinista será la encargada de transportar a miles de niños a la feria, la cual concluirá el 27 de diciembre.
Todavía se desconoce el monto invertido para celebrar la feria y para la cual no hubo ninguna licitación para la contratación de las empresas que funcionarán en el local.
El Gobierno espera que la feria sea visitada por un millón 100 mil niños.
En la feria funcionarán juegos mecánicos infantiles, dos circos, una pista de patinaje sobre hielo, con entrada gratuita para los niños, así como el árbol de Navidad de 75 metros de altura.
Ayer, en horas de la mañana, una delegación de la Policía, el Silais -Managua, los bomberos y organizaciones afines al orteguismo se encargaron de fiscalizar los últimos detalles para la feria navideña.
A la jornada de trabajo también se hizo presente el secretario general de la comuna y coordinador de los distritos de la capital, Fidel Moreno, quien no quiso comentar sobre la inversión no presupuestada que la comuna realiza en la actividad de la Presidencia.
El comisionado mayor Luis Barrantes, segundo jefe de la Policía Nacional, informó que habrán unos 530 efectivos policiales desde la rotonda de Plaza Inter hasta Plaza La Fe.
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