Actitud
“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento”.
Viktor Frankl (1905-1997);psicoterapeuta austríaco
La civilidad nicaragüense
La marcha del pasado 21 de noviembre quedará registrada en la historia y memoria de los nicaragüenses, que la civilidad se ha comenzado a construir, para el bien común del país.
También ha quedado en evidencia los promotores de la marcha violenta, los ministros de Estado que la azuzaban, en donde el más generoso expresó que podían llevar morteros (testimonio de civismo) y que la Policía les autorizó la posible desgracia.
Un Ministro de Estado expresó que Managua era grande y que podían haber varias marchas. De un plumazo su jefe cambió el horario. El silencio de Porras fue profundo y sus gritos callaron y los Trabajadores de la Central Sandinista expresaron que “lo hicieron recular”.
La soberbia no se hizo esperar y expresaron que su marcha fue de 15 por 1, contrario a los análisis y estudios que se hacen en América desde los años sesenta.
El chiste no es comparar, es medir, y esta medición se hace bajo los siguientes parámetros:
A una marcha antigubernamental, sus marchistas acuden voluntariamente, con limitaciones de transporte rural y urbano, sin dinero, sin pagos extras o prebendas, marchan bajo presiones psicológicas y políticas, tienen una conciencia recta, una conciencia justa y lo hacen por el bien común, su norte es libertad y justicia, son pacíficos, cada uno llega por su cuenta en sus propios vehículos, pasan obstáculos, no tienen tribuna del Estado, etc.
Por el contrario en la marcha gubernamental (oficialista), se presiona a los empleados públicos y si no van obligadamente pierden su trabajo, los llevan en sus buses donde pagan cuentas millonarias, tienen instrumentos represivos en los departamentos, medios de comunicación dos meses atacando a la marcha por la democracia pagados, le imponen que lleven una bandera que no es la de su ideología.
La medición es de 1 a 15, cada ciudadano que marchó por la democracia vale por 15 de los empleados públicos o de la marcha gubernamental porque su valor es específico, en donde cada ciudadano le da un valor moral, cívico o espiritual, ellos marchan pensando en Dios y en la Patria, mientras que la marcha gubernamental, lo hace pensando en su puesto de trabajo y en otros bonos, por lo tanto la medición no es numérica, es de conciencia ciudadana.
El fraude municipal ha sido un costo político alto para el Gobierno y el voto seguirá siendo defendido en las calles y si el Gobierno agudiza las contradicciones el costo político será mayor.
Víctor Manuel Espinoza Pao
El Careador
Con mucha sorpresa leí el artículo-cuento titulado El Careador, del señor Gilberto Bergman Padilla, Rector de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC), publicado en LA PRENSA Literaria el pasado 21 de noviembre.
Me causó sorpresa que el señor Bergman, una persona culta, civilizada, con buena educación profesional y rector de dicha universidad, diga que se encuentra en un dilema porque él, que se considera amante de las peleas de gallos y admirador del gallero Mario Tapia, a quien considera un caballero, no sabe qué decirle al doctor Enrique Rimbaud, Decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias de dicha universidad (UCC), y uno de los miembros que encabezan la Sociedad Protectora de Animales.
¿Cómo es posible que en este siglo XXI, un rector de universidad sea amante de peleas de gallos, un entretenimiento salvaje y cruel?
Estas diversiones a costa del sufrimiento y muerte de animales se originaron cuando el hombre primitivo, ignorante y salvaje, de las cavernas, no tenía otra opción para divertirse.
Pero ahora, en este mundo moderno, no hay excusa para seguir atormentando y asesinando animales por placer o lucro.
Ahora, para divertirse existen muchas opciones que no causan sufrimiento, tales como el cine, la televisión, los video-juegos, los deportes, la música, viajes, restaurantes, clubes nocturnos, etc.
Por este medio, doy todo mi apoyo al doctor Rimbaud, quien tiene toda la razón de que ya es hora de prohibir estas crueles y macabras peleas de gallos y perros.
Yo soy miembro de varias asociaciones protectoras de animales en los Estados Unidos, y quisiera pertenecer a la Asociación para la Protección y Bienestar de los Animales que se está formando aquí en Nicaragua.
Esmeralda Cardenal
Beethoven
Me produjo un supremo placer asistir a la presentación de la Novena sinfoní a de Beethoven en el Teatro Nacional Rubén Darío, el pasado 10 de noviembre de 2009.
Celebraba la ocasión del 20 aniversario de la caída del Muro de Berlín.
Aclaro que no soy músico. Simplemente quiero compartir en pocas palabras con los lectores lo especial de la experiencia vivida.
Además, es la primera sinfonía que escucho en vivo y fue un deleite a los oídos haber comenzado con la mejor de todas.
Ludwing Van Beethoven, genio alemán de la música, nació en 1770 y murió en 1827; compuso esta Novena sinfonía , en Re menor, Opus 125, también llamada “sinfonía coral” por el coro de voces en el cuarto tiempo, en un lapso de diez años, 1814 – 1824 y la finalizó en la completa sordera, lo cual le otorga el detalle sublime del éxtasis de la creación musical del genio que fue.
En un lapso que abarcó una hora y veinte minutos aproximadamente puedo decirles que el tiempo se detuvo, y toda mi vida pasó frente a mis ojos, como si cada nota musical encerrara en sí misma el sentido de la existencia humana.
El cuarto tiempo llamado “Presto”, donde el coro canta Oda a la alegría del poeta alemán Friedrich Schiller fue como una explosión de los sentidos, donde cada átomo del cuerpo vibraba y me fundía con el resto del universo por un instante.
Una experiencia para recordarla toda la vida, y repetirla cada vez que tenga la oportunidad de presenciarla.
El espíritu de la sinfonía es diáfano, expresar las aspiraciones más nobles del ser humano: libertad, igualdad y fraternidad; tres primicias que convergen en la esperanza de la búsqueda de la felicidad, todo ese regocijo y experiencia vivió mi alma esa noche.
Me puse a meditar que si toda Nicaragua hubiera escuchado la sinfonía al mismo tiempo, escucharíamos la voz de Dios y su invitación a la concordia en este tiempo tan aciago.
Mis felicitaciones al esfuerzo y liderazgo de don Ramón Rodríguez, director del teatro.
Felicito al director de orquesta invitado (Andreas Winnen, de Alemania).
También felicito a los sopranos, tenor, barítono, a los excelentes coros nacionales (Coro de Cámara de Nicaragua y Coro Parajón Domínguez) y a toda la orquesta sinfónica centroamericana.
Espero que iniciativas como éstas se continúen realizando para exaltación del espíritu colectivo que tan alicaído lo tiene la Patria.
Sergio Darce Guevara
FE DE ERRATA
Nombre errado
En la portada de la Sección Revista publicada en la edición de ayer bajo el título Pinceladas femeninas, erróneamente se atribuyó que la autoría del cuadro donde aparecen aguacates con un fondo naranja era de Laura Báez, cuando en realidad es de la pintora Rhina Urcuyo.
Ofrecemos disculpas por la confusión que pudimos haber causado.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A