Como todos los años, los colaboradores y escritores de Opinión del Diario LA PRENSA hemos sido convocados para reflexionar, debatir y aportar sobre uno de los derechos fundamentales del ser humano, como es el derecho a opinar, como parte del derecho a la libre expresión, el cual cada día debemos ejercerlo más y mejor.
Desde la Declaración Americana de los Derechos del Hombre (1947), la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos (1966), hasta nuestra Carta Magna (artículo 30, 1987) y otros; está garantizado el derecho de opinión: “Los nicaragüenses tienen derecho a expresar libremente su pensamiento en público o en privado, individual, o colectivamente, en forma oral, escrita o por cualquier otro medio”.
En este marco y bajo la impostergable necesidad de respaldar con más fuerza nuestro derecho a opinar, es que nos hemos reunido con el auspicio de la Fundación Konrad Adenauer para reiterar que este derecho debe continuar siendo inalterable, indiscutible y sagrado como un principio inalienable del ser humano.
Más aún, que este derecho no es exclusivo de periodistas, ni de intelectuales, ni de escritores de opinión, sino de todo aquel ciudadano que no pretenda situarse dentro del círculo de los silenciosos, pues como bien dice el eslogan de la Corporación: “La culpa no es de los que se equivocan, sino de los ausentes”.
En la actual situación que vive Nicaragua, ya no deben haber ausentes ni en las marchas, ni en los múltiples y variados espacios de opinión públicos o privados, sino que debemos promover aún más nuestras ideas de libertad y democracia en las escuelas, universidades, centros de trabajo, reuniones, eventos, fiestas, por muy pequeños que sean, o en los lugares donde nos encontremos o visitemos: mercados, paradas de buses, en el vecindario, o en nuestros propios hogares.
En fin, cualquier espacio es importante para que resplandezcan las verdades de una causa justa.
Fueron muy sabios nuestros señores obispos en su más reciente Carta, cuando exhortaron “a todos los nicaragüenses, hombres y mujeres de buena voluntad” a: “Manifestar sus propias ideas haciendo prevalecer en todo momento los medios específicos, la capacidad de diálogo, el respeto a la legalidad y la búsqueda del bien común ”.
Exhortar equivale a: estimular, promover, incitar, persuadir, impulsar, invitar, inducir o alentar.
En otras palabras, hay que cumplirle a nuestros obispos ejerciendo libremente el derecho a opinar para que otros no lo hagan por nosotros.
Los escritores de Opinión del Diario LA PRENSA nos hemos comprometido a intensificar y promover este derecho, no sólo a través de los medios, sino en todos los espacios posibles para que de esta manera se transmita, al igual que los cristianos “la buena nueva”, que sólo unidos vendrán mejores tiempos para este desventurado país.
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