El contrato del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) para instalar una planta procesadora de medicinas en Laboratorios Ramos se hizo al mejor estilo del somocismo, consideró ayer Roberto Court ney, director del grupo Cívico Ética y Transparencia (E y T). El monto que ganará la empresa es manejado con mucho hermetismo por las autoridades, pero fuentes vinculadas al sector farmacéutico nacional aseguran que rehabilitar Laboratorios Ramos es una tarea que costaría al menos 2.3 millones de dólares.
El presidente ejecutivo del INSS, Roberto López Gómez, informó el pasado 20 de noviembre que la licitación en su mayoría fue adjudicada a Unimark S.A.
Universal Marketing Associates S.A. (Unimark S.A.) es una distribuidora de medicinas propiedad de la ex vicepresidente del Seguro Social, Alicia Sáenz Marenco.
Sáenz Marenco funge como asesora externa del parlamento y trabaja de cerca desde hace siete años con el diputado sandinista Gustavo Porras, quien es además su vecino.
NADIE INFORMA NADA
Porras estuvo ilocalizable ayer en su celular, igual que el gerente de Unimark S.A., Álvaro Sáenz Galo, y su homólogo en Laboratorios Ramos, David Canales.
Hay muchos temas que abordar con estos funcionarios. Aún no se ha aclarado la compra de medicinas a la India, en el marco de la gripe A, un proceso en el que el presidente Daniel Ortega autorizó usar 20 millones de dólares de los fondos de los asegurados.
El INSS sólo reportó la compra de 460 mil dólares al laboratorio indio Hetero Drugs, representado en el país también por Unimark S.A.
El único que se refirió al tema fue Porras, quien el pasado 11 de noviembre negó que hubiesen comprado las medicinas a través de la compañía de su asesora.
Porras controla el INSS y el Ministerio de Salud (Minsa), donde tiene ubicados en puestos claves a muchos de sus más cercanos colaboradores, profesionales con los que se ha vinculado desde el Frente Nacional de los Trabajadores, el poder de facto del Gobierno en las calles.
Según personas que conocen a Porras y Sáenz Marenco, fue él quien medió para nombrarla en el puesto de vicepresidente del Seguro Social, el mismo en que ahora se desempeña Isabel Green Casaya, cuñada del mismo diputado, tras la salida de Sáenz Marenco de la institución.
VIEJOS VICIOS
El caso Unimark deja varias lecciones, dijo Courtney, quien representa en el país a una organización que elabora el capítulo de Nicaragua en el informe global de la corrupción que acoge Transparencia Internacional.
“Son las viejas prácticas somocistas. Si te fijás está en un panfleto que se llama La Oligarquía en Nicaragua que escribió este señor (Orlando) Núñez (asesor presidencial), que es más o menos un programa de gobierno. Ese panfletito podría titularse quitate vos para ponerme yo”, dijo vía telefónica Courtney.
La situación del país, valorada por el índice de corrupción de Transparencia Internacional, es preocupante. Este año, Nicaragua ocupó el quinto puesto de las naciones más corruptas de América Latina y el problema de las licitaciones siempre ha sido un punto de cuestionamiento que EyT ha destacado.
De acuerdo con Courtney, el documento del asesor presidencial Orlando Núñez explora cómo en Nicaragua los capitales se han hecho a través de las contrataciones con el Estado. “En eso el modelo sandinista toma todas las aberraciones del somocismo y las magnifica”, opinó.
OSCURAS OPERACIONES
El equipamiento de Laboratorios Ramos es otra operación oscura manejada desde el INSS. En noviembre del año pasado, el Seguro adquirió los viejos laboratorios propiedad de la familia Ramos.
En esa operación se pagó 3.1 millones de dólares. Investigaciones de LA PRENSA demostraron que personajes vinculados al Gobierno echaron a andar, a partir de esta compra, toda una estrategia para meterse de lleno al negocio de las medicinas, un pastel que mueve 180 millones de dólares al año.
Formaron así todo un conglomerado. Además de Unimark S.A. y Laboratorios Ramos, el Seguro formó la distribuidora de medicinas Farmacéuticos y Conexos, en sociedad con militares y policías.
Bajo el mando de López Gómez, quien es capitán retirado del Ejército, también se benefició con un contrato de más de seis millones de dólares a Coniasa, una constructora adscrita al brazo financiero de la institución armada.
De ninguna de estas operaciones López Gómez ha ofrecido la más mínima explicación. Tampoco del caso Unimark.
TODO AMARRADO
Los detalles de la licitación para equipar a Laboratorios Ramos no los explica nadie. Sin embargo, fuentes vinculadas al sector farmacéutico, consultadas por LA PRENSA tras conocerse la decisión del INSS, revelaron que en el proceso participaron seis empresas. La oferta presentada por Unimark S.A. supuestamente la desconocen.
“Cuando vi quiénes estaban, yo le dije a un amigo que la licitación estaba arreglada. Que lo mejor sería no perder el tiempo. Este proceso fue amañado. En realidad no se sabe cuánto fue la oferta, porque la ocultaron en todo momento. No supimos con cuánto quedó el contrato, yo me retiré desde un principio. Calculo que la rehabilitación del laboratorio puede costar entre 2.3 y 3 millones de dólares”, sostuvo el empresario.
De acuerdo con este informante, el precio técnicamente podría reducirse al tratarse de que el cliente es el Estado. El precio depende también de los artículos que se vayan a emplear en la planta procesadora de medicinas.
“Hay varios mecanismos para disfrazar el verdadero precio. Vos podés fijar un precio y luego poner un extra y otro extra. Hay distintas maneras de alterar los precios. La verdad es que no hay ningún control en esto. La Contraloría no hace nada en ese sentido”, añadió.
Los diputados opositores. Indalecio Rodríguez y Adolfo Martínez Cole, de las comisiones de Probidad y Justicia, respectivamente, aseguraron que promoverán en su bancada que se investigue el tema de Unimark S.A.
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