El veto parcial que el presidente Daniel Ortega aplicó a la Ley del Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación (CNEA) podría ser rechazado en parte en el parlamento, debido a la desconfianza que le tienen los diputados al Consejo Nacional de Universidades (CNU).
El presidente de la Comisión de Educación, Medios de Comunicación Social, Cultura y Deportes, Mario Valle, acusó al CNU de quedarse anualmente con 25 millones de córdobas del seis por ciento que se otorga del presupuesto a las universidades.
Valle, también dueño de la Universidad de Managua (UdeM), añadió que el CNU ha recolectado otros 20 millones de córdobas de los cobros que efectúan a las casas de estudios superiores, por las evaluaciones que han efectuado.
El presidente del CNU, Telémaco Talavera, rechazó desde un inicio la ley del CNEA, porque esa entidad recibió la facultad de aprobar la apertura de universidades.
El presidente Ortega vetó parcialmente la Ley del CNEA, pero todavía no ha llegado al parlamento.
“El CNU no tiene ninguna competencia para quedarse con 25 millones de córdobas que son para las universidades (…) ahora que los profesores están preocupados porque no se les ha aumentado salarios y se han restringido las becas, esos 25 millones de córdobas deberían de dárselos a la comunidad universitaria”, dijo ayer Valle.
El diputado reconoció que no se debió restar al CNU la facultad de abrir universidades, pero a la vez criticó que esa instancia ha actuado incorrectamente.
“La posición mía ha sido clara, o sea ‘gallina que come huevo ni que le quemen el pico’, el CNU lo que ha probado es que con tal de echarse dinero a la bolsa, ellos son los únicos responsables por el desorden que existe en el sistema de educación superior. Él (Talavera) es el único responsable de que hayan más de 200 sedes universitarias distribuidas en todo el país y que estén dictaminando carreras de relaciones internacionales en zonas que nada tienen que ver y lo peor es que ellos las aprueban y después ellos hablan de universidades de garaje”, criticó Valle.
“Estoy totalmente en contra de que el CNU tenga competencias para estar aprobando universidades, que se dediquen a administrar su seis por ciento, que por cierto lo han administrado muy mal”, concluyó el legislador.
Por su parte el diputado liberal Wilber López también dijo que las facultades del CNEA deben respetarse, tal como se estableció en su ley creadora.
López es del criterio que el veto parcial del presidente Ortega debe ser rechazado.
En contraparte, el sandinista Evertz Cárcamo sí defendió que el CNU recupere la facultad de abrir universidades.
CNU A LA DEFENSIVA
Talavera dijo que el CNU no utiliza los recursos del seis por ciento para el pago de 15 funcionarios y añadió que los comentarios que han surgido recientemente son “expresiones de mala fe”.
Asimismo, sostuvo que su salario sigue siendo exactamente el mismo que tenía como rector de la Universidad Nacional Agraria (UNA).
“No tenemos dietas, no tenemos honorarios particulares, no nos autocontratamos para hacer evaluaciones en las universidades los rectores, hay equipos especializados según el tipo de universidad. Han sido expresiones de mala fe, a uno le pueden tirar hasta lodo en la cara, pero en la conciencia no”, manifestó Talavera.
Talavera pidió pruebas de los cobros que, según Valle, han realizado para la acreditación y apertura de nuevas universidades.
“Se ha hablado de los cobros y hay cosas que se han dicho de mala fe. Dijeron en un artículo que el ingeniero Talavera ya no iba a percibir los 25 mil dólares por autorizar cada universidad y quiero decirle que ni el ingeniero Talavera ni los rectores miembros del CNU recibimos ni un solo centavo y quien tenga la prueba, que la muestre”, sostuvo el presidente del CNU.
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