El Consejo Nacional de Universidades (CNU) podría quedarse con todas las asignaciones establecidas en el artículo 58 de la Ley de Autonomía Universitaria, si los diputados de la Asamblea apoyan el veto parcial que el presidente Daniel Ortega envió hace unos días.
Contradictoriamente, ayer el presidente del CNU, Telémaco Talavera, dijo que la creación del Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación (CNEA) es necesaria para garantizar la calidad en la educación superior.
“El veto parcial incluye el veto de todo aquello que alteraba o modificaba la Ley de Autonomía en las instituciones de la educación superior. Esa ley que fue aprobada el pasado 7 de octubre, por una parte eliminaban el artículo 58, donde están todas las atribuciones del CNU, como la de elaborar su propio reglamento, definir las políticas de la educación superior de este país, autorizar la apertura de nuevas universidades, dictaminar la apertura y cierre de carreras; todo ese artículo había sido decapitado al CNU, pero ahora está vetado. Con la modificación de ese artículo quedan íntegras las atribuciones del CNU”, afirmó Talavera.
Asimismo, sostuvo que esperan que la Ley Orgánica del CNEA entre en vigencia a corto plazo.
“Todas las atribuciones del CNU vuelven a restablecerse de manera plena y al CNEA le corresponden las atribuciones que la Ley General de Educación ya le había dado, que es trabajar sobre la evaluación y acreditación de instituciones y programas; efectivamente son dos funciones que se complementan, pero que no se podían anteponer, una institución es la que autoriza y otra es la que evalúa y acredita una vez que ya está funcionando, porque no se puede evaluar algo que no existe”, dijo.
Talavera señaló que la importancia del CNEA radica en la garantía de la calidad de la educación superior en Nicaragua e insistió en que la aprobación de nuevas universidades es competencia del CNU.
“Muchas instituciones comienzan a abrir sedes sin autorización y comienzan a abrir carreras sin dictamen, ahí es donde se ha dado el problema, ésa es la importancia de que funcione el CNEA, una vez que está funcionando (la universidad) si reunió los requisitos para iniciar, pero qué pasó después, entonces se tiene que evaluar y acreditar. Las acreditaciones no son de por vida, después de unos cinco o siete años se tienen que volver a reacreditar, porque si hoy tienen calidad no significa que mañana la tengan”, reiteró Talavera.
Hoy el CNU realizará el segundo Simposio sobre Evaluación y Acreditación Universitaria, donde se analizará la situación de la educación superior en Nicaragua.
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