El Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, aseguró que la marcha ciudadana marcó un antes y un después en la sociedad nicaragüense porque demostró que se puede protestar de forma pacífica.
Considera que es momento para que los líderes políticos “reflexionen” sobre el mensaje que mandó la ciudadanía y entiendan que la población quiere vivir en paz.
Según el Obispo, la gran lección que dejó la jornada del sábado es que “el pueblo no quiere la violencia, el pueblo quiere políticos honestos, responsables y que obren según la verdad y de forma responsable”.
Monseñor Brenes insistió en que “nuestros líderes políticos no deben seguir usando un lenguaje de confrontación sino siempre ir educando a nuestras bases a que se pueda marchar y que se pueda protestar de forma pacífica, como lo hemos manifestado los obispos”.
Agregó que todo acontecimiento marca la historia y que cada fecha marca una época y un momento de la historia. “Creo que este acontecimiento del día 21 de noviembre a nivel de los nicaragüenses nos está diciendo una cosa. El gran sentimiento de los nicaragüenses es que tenemos vocación de paz”, afirmó.
Brenes considera que la marcha dejó claro que “si nosotros promovemos la paz, entonces la vamos a lograr. Ambas marchas se desarrollaron en un ambiente de armonía y de concordia. Ojalá pues que esto sea una lección para todos nosotros”.
El Arzobispo de Managua sostuvo que “cuando nos proponemos lo podemos lograr. El querer es poder. Si queremos desarrollar nuestras demandas de forma pacífica éste es un ejemplo de que lo podemos lograr”, dijo el prelado.
Reiteró que el presidente Daniel Ortega, como primer ciudadano de la nación, está obligado a mantener el llamado a marchar todos juntos y en paz que hizo el miércoles de la semana pasada. “Ojalá todos podamos ir haciendo a un lado unas frases o lenguaje que puedan herir, que puedan sembrar tensión o confrontación”, aconsejó.
BRENES DESTACA TRABAJO DE JEFA DE LA POLICÍA
Monseñor Brenes aprovechó para felicitar a la jefa de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, y a toda la institución policial por el “profesionalismo y la altura” conque desarrollaron su trabajo.
“Ella fue muy cuestionada pero al final… tenemos que rendir el sombrero a la Policía. Seguiremos orando para que siempre se respete la institución como organismo de defensa de todos los ciudadanos de abajo”, expresó Monseñor.
SÓLO FUE EL INICIO
Julio Icaza Gallard, dirigente de la Unión Ciudadana por la Democracia (UCD), considera que lo más importante fue que el pueblo pudo expresarse y coincidió con el obispo Brenes en que es la hora de reflexionar.
“Ojalá que el presidente Daniel Ortega reflexione y abandone su política de impedir o de ignorar que existe una gran masa de población, que es la mayoría, que no está a favor de sus políticas y de la forma en que está llevando su gobierno. Ojalá que abandone su política de represión y de no permitir que la ciudadanía pueda expresarse libremente en las calles”, aconsejó.
Según Icaza el Frente Sandinista debe entender y respetar que las calles son de todo el pueblo, no sólo de los simpatizantes de su partido.
Anunció que la marcha del sábado fue sólo el comienzo de una lucha que tiene como fin último que se restituya en Nicaragua el Estado de Derecho, que se respeten las instituciones, que se respeten las libertades democráticas y fundamentalmente que se respete la voluntad popular a través de unas elecciones honestas y transparentes supervisadas nacional e internacionalmente.
DESPARTIDIZAR INSTITUCIONES
La UCD señala que otro de los objetivos fundamentales de su lucha es lograr la despartidización de las instituciones y poner al frente de éstas a personas honestas, independientes y respetuosas de la Constitución. Esperan comenzar a concretarlo mediante el nombramiento de unos 30 funcionarios de varios poderes del Estado, entre ellos algunos magistrados del Consejo Supremo Electoral a quienes se les vence su período en los próximos meses.
Icaza dijo que entre otros capítulos pendientes está la anulación de las elecciones fraudulentas y del “remedo de sentencia” emitido por seis magistrados sandinistas para otorgar la reelección a Ortega. “De manera que a partir de hoy el trabajo con los partidos políticos con representación en la Asamblea Nacional se debe seguir profundizando con mayor ahínco y compromiso”, sugirió Icaza.
La dirigente feminista Ana Quirós dijo que se seguirán fortaleciendo las coordinaciones y las alianzas de todo el pueblo contra la dictadura, la reelección, la corrupción, el pacto y la pobreza.
“GOBIERNO TUVO MIEDO”
Cristiana Chamorro, de la Fundación Violeta Barrios, dijo que la marcha demostró que existe una “expresión popular unificada en contra de la dictadura y de lo que estamos viviendo, que las calles no son del Gobierno ni de una familia, sino del pueblo y que la fuerza popular puede más que la fuerza bruta”.
Chamorro considera que ahora el pueblo debe seguir hacia adelante hasta lograr la transformación del sistema y de las estructuras que están evitando que la democracia se consolide. “El Gobierno tuvo miedo y trató de intimidar, pero al final vio que no podía”, mencionó.
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