Partidarios del presidente depuesto Manuel Zelaya hacían ayer llamados pacíficos a no votar en los próximos comicios. LA PRENSA/ AFP/ Orlando Sierra

EE.UU. fortalece a Micheletti

El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, dijo ayer que Estados Unidos fortalece al régimen interino que preside Roberto Micheletti, al cambiar su posición sobre el golpe de Estado del 28 de junio pasado.

TEGUCIGALPA y WASHINGTON/ EFE

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El sacerdote salvadoreño Andrés Tamayo dejó ayer la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde acompañaba al depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya desde el 21 de septiembre, con la intención de regresar a su país.

“El padre Andrés Tamayo fue llevado por el cónsul de El Salvador Nelson Cardoza al consulado” de ese país, indicó el portavoz policial Orlin Cerrato a la radio local América.

En declaraciones a la radio Globo, el sacerdote, que formaba parte del Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado del 28 de junio, anunció su regreso a El Salvador sintiéndose “satisfecho”.

“Me voy satisfecho (…), a pesar de la represión eso no le ha matado el alma al pueblo hondureño”, destacó Tamayo, quien añadió que espera volver “algún día” a Honduras.

“Es muy triste la salida del padre Tamayo, una persona que ha servido de guía espiritual en esta lucha”, dijo a la AFP el asesor de Zelaya Carlos Eduardo Reina, quien explicó que el sacerdote regresa a El Salvador para atender a una hermana muy enferma.

“Él no tiene en el mundo a nadie más que a su hermana postrada grave en El Salvador. Todos estuvimos de acuerdo en que debía salir e ir a verla porque probablemente muera pronto. Simplemente tuvo que atender una urgencia familiar”, apostilló Reina.

Zelaya había otorgado a Tamayo la nacionalidad hondureña, pero el Gobierno de facto de Roberto Micheletti le retiró la carta por su participación en el movimiento afín al presidente depuesto.

El sacerdote, que se desempeñaba como párroco de Salamá, en el departamento de Olancho, donde emprendió una lucha en defensa del medioambiente por más de veinte años, ingresó a la embajada de Brasil junto a Zelaya el 21 de septiembre, donde impartía misa todos los domingos.

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El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, dijo ayer que Estados Unidos fortalece al régimen interino que preside Roberto Micheletti, al cambiar su posición sobre el golpe de Estado del 28 de junio pasado.

“Cuando Estados Unidos cambia su posición fortalece al régimen de Micheletti”, subrayó Zelaya en declaraciones telefónicas a Acan-Efe desde la Embajada de Brasil, donde permanece desde el 21 de septiembre pasado.

Agregó que al decidir Estados Unidos reconocer las elecciones del próximo 29 de noviembre en Honduras, “ellos arreglaron su casa, pero nos desarreglaron la nuestra”.

“Nos dejaron en el camino, Estados Unidos desacató a la OEA (Organización de Estados Americanos) y a las Naciones Unidas, que ordenaron mi restitución en el poder y condenaron el golpe de Estado”, recalcó el derrocado gobernante.

Dijo que le reclama a Estados Unidos porque después de haberle dicho que apoyaban cualquier esfuerzo para que se le restituyera en el poder, ahora “han cambiado de posición”.

“Ellos tienen que respetar mi posición, les reclamo como presidente de Honduras al que han reconocido, pero ahora atienden una actividad de un gobierno que no reconocen”, enfatizó.

“HAN CAÍDO EN LA TRAMPA”

Según Zelaya, los Estados Unidos “han caído en la trampa que le pusieron los socios de Micheletti en Washington”.

Además, considera que a Estados Unidos no le ha importado la posición del Grupo de Río, la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), ni de países como Brasil y los de Centroamérica, “que se sienten defraudados (con Washington) porque ahora se asocia a un Gobierno que no reconoce”.

Con la nueva decisión de EE.UU. según Zelaya, “salió ganando el dictador de la tercera economía más pobre de América Latina, Micheletti, que derrota a la potencia del mundo”.

Zelaya enfatizó que no ha renunciado a ser el presidente de Honduras, y que en la carta que le envió a Obama el sábado pasado, le dijo que no acepta “ningún acuerdo de retorno a la presidencia, para encubrir el golpe de Estado”.

También advirtió a Estados Unidos y la comunidad internacional que “estén pendientes porque el señor Micheletti está planeando irse y dejar una tercera persona (en el poder) para encubrir sus delitos y salir impune del golpe de Estado”.

EE.UU. DICE QUE SU POSICIÓN NO HA CAMBIADO

Por su lado, el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, reiteró ayer en su rueda de prensa diaria que Estados Unidos ha estado comprometido desde el inicio con el proceso de reconciliación y con la restitución del “presidente constitucional y democráticamente electo” en Honduras, y que su posición no ha variado.

“Condenamos el golpe del 28 de junio. Respaldamos fuertes resoluciones en la ONU y en la OEA. Aplicamos fuertes medidas, entre ellas la suspensión de la ayuda militar y económica, y hemos estado muy activamente y directamente involucrado en (buscar) una solución negociada. Hemos estado comprometidos con este proceso desde el inicio. No ha habido un cambio de política”, insistió.

“Hemos sido muy explícitos en cuanto a que reconocemos a Zelaya como el líder democráticamente electo de Honduras”, insistió Kelly. 

Padre Andrés Tamayo.
LA PRENSA/AFP/Elmer MARTINEZ

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