Un cuento de hadas en el escenario del teatro

Lleno de música, pero escaso de público se mostró el Teatro Nacional Rubén Darío durante la puesta en escena de Una Noche con Strauss, que estuvo a cargo de la Orquesta de Cámara de Ucrania.

Lleno de música, pero escaso de público se mostró el Teatro Nacional Rubén Darío durante la puesta en escena de Una Noche con Strauss, que estuvo a cargo de la Orquesta de Cámara de Ucrania.

El objetivo era transportar al público en un viaje por la clásica y bella Viena. En este aspecto, la música cumplió su cometido, pues los 14 músicos, jóvenes en su mayoría, ejecutaron con gran maestría las principales piezas del compositor austriaco Johan Strauss.

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  • Boxeador profesional estadounidense, 28 años. Actual campeón de las 140 libras en la LuOMB. En este mes le arrebató el título mundial de peso welter a Manny Pacquiao.

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La música parecía ser suficiente. Cada una de las melodías que producían los violines, flautas, oboes y contrabajos rememoraban sin duda los finales felices de los cuentos de hadas infantiles.

Sin embargo, tres parejas de bailarines se encargaron de evidenciar la elegancia y el romanticismo que destila el vals y parecían protagonizar su propio cuento en el escenario del teatro.

Aunque se pretendía que el espectáculo representara la Europa del siglo anterior, fue notoria la fastuosidad de algunos trajes que no pertenecían a la época y en algunas danzas se pudieron apreciar algunos pasos muy propios del tango.

De cualquier manera y al finalizar cada una de las piezas, el director Serhiy Burko hacía una reverencia al público, como incitándolos a que apludieran la magnífica ejecución que acababan de realizar.

La ejecución de Danubio Azul fue un momento de emoción para el público, quizás porque es una de las piezas más populares del compositor. Ahí, en perfecta armonía, la orquesta y el cuerpo de baile ataviado de trajes rosas y celeste llevaron al público de la mano a un mundo de fantasías y sueños que sólo el vals es capaz de provocar.

Luego, después de una última pieza en la que el público colaboró con sus palmas, los músicos de despidieron. El cuento de hadas había finalizado.

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